#Análisis Global | La primera presidenta de Estados Unidos

#Análisis Global | La primera presidenta de Estados Unidos

¿Será una indoafrolatinoamericana?

El martes 3 de noviembre son las elecciones generales en Estados Unidos las cuales, es casi seguro, terminen llevando a la Casa Blanca a una senadora negra con una madre india y un padre latinoamericano. Ella, eventualmente, podría acabar transformándose en la primera mujer en asumir la Presidencia de la mayor potencia de todos los tiempos.
En estos comicios…

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#Análisis Global | La primera presidenta de Estados Unidos

¿Será una indoafrolatinoamericana?

El martes 3 de noviembre son las elecciones generales en Estados Unidos las cuales, es casi seguro, terminen llevando a la Casa Blanca a una senadora negra con una madre india y un padre latinoamericano. Ella, eventualmente, podría acabar transformándose en la primera mujer en asumir la Presidencia de la mayor potencia de todos los tiempos.
En estos comicios compiten dos candidatos quienes fueron electos por decenas de millones de estadounidenses para representar a los dos grandes partidos, al gobernante Republicano y al opositor Demócrata. El primero es Donald Trump quien busca preservarse en el poder junto con su vicepresidente Mike Pence. El segundo es Joe Biden, el exvicepresidente de Obama, quien ha ganado las internas demócratas por default, y quien acaba de nominar a Kamala Harris como su compañera de fórmula.
A pesar que a Kamala no ha sido votada por nadie, ella tiene grandes oportunidades de llegar a dirigir la megapotencia. Todos los sondeos sostienen que Trump se encuentra entre 8 y 10 puntos porcentuales por debajo de su rival. Ciertamente que en 2016 Trump llegó al poder pese a que su contrincante demócrata Hillary Clinton le sacó una ventaja de casi 3 millones de votos y más de dos por ciento, pero entonces el Colegio Electoral navegó en su favor ya que consiguió triunfar en más estados. No obstante, esta vez tal es la diferencia en las intenciones de voto que las encuestadoras calculan que Biden-Karris pueden imponerse con 3 a 4 veces miembros del colegio electoral que la plancha Trump-Pence.
Si Joe Biden gana los comicios, se posesionará en la Presidencia contando con 78 años de edad, lo cual le hace muy difícil que él quisiera ir a un segundo mandato cuando tuviese 82-86 años. Los críticos de Biden constantemente le cuestionan por sus problemas de memoria y de salud, por lo que muchos creen que él ha decidido nombrar a Harris como su sucesora. Ella podría reemplazarlo en el puesto si su estado físico y mental se deteriora, o ser la siguiente candidata oficialista a la Presidencia en el 2024.

Los origenes de Kamala
La madre de Kamala, Shyamala Galapan, era una bióloga tamil originaria del sur de la India con la cual ella se crio tras el divorcio de sus padres. Kamala tiene como apellido el de su padre Donald Harris, un profesor de economía que nació en la que era entonces la principal dependencia latinoamericana de los británicos: Jamaica.
En 1494 dicha isla fue una de las primeras en ser visitadas por Cristóbal Colón y los españoles la controlaron hasta que, en 1655, se las arrebató Inglaterra. Ciudad Española siguió siendo su capital hasta el siglo XIX. A pesar que gran parte de sus hoy 2.9 millones de habitantes desciende de esclavos negros, dicho país retiene su nombre en lengua amerindia y el grueso de su población habla un inglés afrocriollo emparentado con el que se habla en San Andrés y Providencia (Colombia), en la costa atlántica de Costa Rica y Nicaragua, en las islas de la bahía de Honduras y en Belice.
Harris proviene de San Francisco, California, un Estado que durante la mayor parte de su historia perteneció a lo que hoy es México y que está muy próximo a volver a tener una mayoría hispanoamericana. Kamala no tiene mucha experiencia como senadora, pues solamente ha llegado al congreso hace cuatro años, aunque su carrera la hizo como fiscal de un distrito en 2007 y luego de todo el estado en 2010.
Harris es una ideal compañera de fórmula que complementa a Biden, un varón blanco integrante de una de las grandes familias del establishment. Ella representa sectores diferentes: es mujer, es negra, es de origen asiático y tiene raíces en la América del Sur y del Centro. Mientras Biden, al igual que Trump y su vice Pence son hombres blancos, ella es la única que compite que pertenece al sexo mayoritario y a las minorías étnicas que suman más de 35 por ciento de la población.
Biden pudo haber escogido a un líder del ala izquierda de su partido, como Bernie Sanders o Elizabeth Warren, quien también es mujer y se ufana de tener algunos ancestros amerindios. Sin embargo, optó por alguien más “moderada”. Harris representa al sector que plantea la defensa de la ley y el orden.

Una mujer progresita
Harris tiene algunas credenciales que caen bien dentro de una gran parte del electorado “progresista”. Ella ha apoyado a que San Francisco sea una ciudad santuario para todos los inmigrantes (incluso los irregulares), que se acabe con el muro con México, que se limite la venta de armas, que se mantenga la discriminación positiva para las etnias en los lugares de trabajo y educación, que se legalice el aborto y los derechos gays, y que se vaya desarrollando el servicio de salud pública, gratuita y universal (aunque acepta que se preserven grandes laboratorios y clínicas privadas).
Ella ha cuestionado muchos aspectos de la política exterior de Trump, la cual ha llevado a que Estados Unidos abandone los acuerdos de protección del medio ambiente de París, a la Organización Mundial de la Salud, a la defensa de la Unión Europea y de su unidad, y al acuerdo nuclear con Irán. No obstante, ella es crítica a la actual administración por haber sido muy “suave” con Rusia, lo cual implica que un gobierno suyo con Biden vaya a acentuar los choques con el Kremlin. Biden-Harris son partidarios de potenciar a la OTAN, bloque militar nuclear al cual Trump vino haciendo varias objeciones y recortes.
Obama, de quien Biden fue su vice, si bien recibió el premio Nobel de la Paz, también fue alguien que impulsó más guerras que Trump. Obama-Biden bombardearon Afganistán, Irak, Siria, Libia, Yemen, Somalia y Pakistán. Dicha plancha presidencial también fomentó la globalización neoliberal.
Justamente, una de las cuestiones que hicieron que Trump desbancara a los demócratas en 2016 fue su promesa de aminorar la guerra fría con Rusia, reducir la presencia militar en el exterior y acabar con distintas guerras, así como reactivar la industria nacional y el empleo a los estadounidenses.
Muchos conservadores creen que si vence la dupla Biden-Harris se irá relajando la gran influencia de las iglesias en la educación, en el sistema de matrimonios y en la “defensa de la vida”, mientras que habrá mano más blanda ante los inmigrantes y el retorno al globalismo.
Sanders ha llamado a sus partidarios a que voten por Biden-Harris y que no cometan el error de algunos de ellos, quienes en 2016 no quisieron secundar a Clinton por considerarla parte del establishment y alguien quien se impuso en las internas demócratas con fraude y manipulaciones. Su argumento es que hay que derrotar al enemigo principal. No obstante, algunos sectores que se sintieron animados por Sanders creen que es un error siempre andar escogiendo un mal menor, pues siempre el menos malo termina haciendo cosas terribles que hacen que el más malo vuelva al poder. Varios sectores progresistas sostienen que hay que mantener una actitud crítica e independiente ante ambas candidaturas por expresar distintas fracciones del gran capital.
Pese a todas esas opiniones, lo más probable es que Trump pierda los comicios. Esto, no tanto por las ventajas de sus contrincantes, sino porque él se ha desgastado tremendamente al haber generado la peor hiper-recesión que ha tenido ese país en la postguerra, al haber incentivado una ola de grandes marchas antirracistas que no se daban desde hace medio siglo y por haber hecho que “América sea grande” pero en muertos por coronavirus y millones de despidos.

Isaac Bigio | Politólogo, economista e historiador formado en la London School of Economics & Political Sciences.

#Análisis Global | Israel y Los Emiratos Árabes establecen relaciones

#Análisis Global | Israel y Los Emiratos Árabes establecen relaciones

Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) se han convertido en el tercer país árabe en establecer relaciones diplomáticas con Israel, luego de que Egipto diera el primer paso en 1980 y Jordania el segundo en 1994. Dicho acontecimiento va a tener importantes repercusiones en la política del Medio Oriente y del Mundo.
El principal artífice de dicho acuerdo es Washington, tal y cual se dio en los previos…

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#Análisis Global | Israel y Los Emiratos Árabes establecen relaciones


Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) se han convertido en el tercer país árabe en establecer relaciones diplomáticas con Israel, luego de que Egipto diera el primer paso en 1980 y Jordania el segundo en 1994. Dicho acontecimiento va a tener importantes repercusiones en la política del Medio Oriente y del Mundo.
El principal artífice de dicho acuerdo es Washington, tal y cual se dio en los previos tratados. Esto va a querer ser capitalizado por Donald Trump de cara a las presidenciales de noviembre, en la que no anda nada bien en las encuestas.
Para Tel Aviv se trata de un gran avance, pues los EAU son la primera de los seis ricas petro-monarquías del Golfo Pérsico con los cuales va a intercambiar embajadas, creando un precedente para que otras naciones árabes puedan hacer lo mismo.
Para Dubái, que ya es la ciudad del mundo con más edificios modernos y con el rascacielos más alto del planeta, es una muestra de afirmar sus intentos de convertirse en potencia regional y mundial. Justo hace ello cuando los EAU se han convertido en el primero de más de 50 países musulmanes en lanzar un cohete a Marte.
Tel Aviv y Dubái van a tener vuelos directos, mientras Netanyahu se ufana que va a promocionar el turismo musulmán hacia la mezquita de oro de Al Aqsa y los emires sostienen que en su país se pueden construir sinagogas e iglesias.
Tal anuncio se da a pocos días de la mega-explosión que ha destrozado Beirut, algo de lo cual muchos quieren sacar ventaja para tratar de aislar a Hizbola, el principal partido-ejército del Líbano, y a las fuerzas del autodenominado “Bloque de la Resistencia”. Este último es encabezado por Irán e integrado por diversas fuerzas chiitas que van desde Afganistán hasta Líbano, y que dominan Bagdad, Damasco y Sana, además de las fracciones armadas que se enfrentan constantemente a Israel como varias palestinas y el Hizbola.
Mientras el presidente francés Emmanuel Macron viajó a Beirut inmediatamente después del estallido que dejó sin casas a 300,000 libaneses para demandar un nuevo orden y mayor influencia en este país de su anterior potencia colonial (Francia), el acuerdo Washington-Tel Aviv-Dubái busca generar un gran bloque contra el llamado bloque de la resistencia.

Unidad contra Irán
Si hace siete décadas las naciones árabes consideraban a Israel como su principal enemigo debido al hecho de que se había creado un Estado hebreo en una tierra donde dos tercios de sus habitantes eran de lengua árabe y religión musulmana, hoy el panorama regional ha cambiado radicalmente.
Para la mayoría de las seis monarquías de la península arábiga, las mismas que han amasado fortunas con lazos estrechos con las multinacionales petroleras norteamericanas, el enemigo más importante hoy son los iraníes, no por el hecho de que hablen otra lengua o profesen una variante minoritaria del Islam (el chiismo), sino por que promueven repúblicas islámicas que nacionalizan recursos, y que se enfrentan a sus intereses y a los de EEUU.
Hoy la principal competencia militar que hay en el Golfo Arábigo es la que se da entre los sauditas y los persas. Teherán y sus aliados regionales han logrado derrotar a socios sauditas en Irak, Siria y Líbano, mientras que en Yemen los sauditas y los EAU vienen interviniendo militarmente para derrocar al gobierno de su capital Sana’a, el cual es chiita y está muy ligado a Irán.
Los sauditas encabezan el Consejo del Golfo Pérsico en el cual se encuentran otras monarquías autocráticas: EAU, Kuwait, Qatar, Bahréin y Omán.
Todas estas seis han hecho causa común cuando en 1980-88 financiaron a Irak para iniciar una guerra contra Irán, la cual produjo un millón de muertos, y luego cuando en 1991 y 2003 apoyaron a Estados Unidos contra su antiguo socio Saddam Hussein.
Algo que distingue a todas sus dinastías es el poseer autocracias muy represivas y en mantener a la mano de obra extranjera sin derechos y ciudadanía.
En el conflicto saudita-persa, Qatar ha buscado mantener su propia autonomía y sus intentos de mediar entre las petro-monarquías arábigas e Irán, algo que se ha expresado en promover la “primavera árabe” y en seguir abogando por los derechos palestinos. Ello condujo a que los sauditas les hubiesen pedido permiso a los estadounidenses para invadir Qatar y hasta hayan querido crear una fosa de agua en su frontera para transformar a Qatar en una isla.
Omán, que es la única nación musulmana lideraba por una secta distinta a la sunnita y chiita, también busca aparecer como mediadora. El resto de la media docena de monarquías arábigas busca promover solo a la variante sunnita del islam (aunque los chiitas son mayoritarios en la costa este saudita y en Bahréin)
Kuwait y, sobre todo Bahréin (quien fue ocupado por los sauditas) son proclives a la casa real de los Saud. Los EAU son el principal aliado saudita y también el Estado árabe del Golfo que le sigue tato a nivel de finanzas, armas y población.
Mientras los sauditas concentran gran parte de sus baterías en la lucha contra Teherán, los EAU han buscado expandirse militarmente en las guerras de Siria, Libia y Yemen. Es en este último conflicto donde vienen siendo los socios menores de los Saud en una guerra que ha producido la peor epidemia de cólera del planeta.
Los sauditas ya han sobrepasado a Rusia como el tercer país con el mayor presupuesto bélico que hay.
Pese a su superioridad en términos de dinero y de armas sofisticadas, los sauditas no han podido imponerse ante ningún aliado militar de Irán, república islámica que desde 1980 se ha forjado en numerosas guerras y que ha creado una red de organizaciones que se proclaman antiimperialistas con mucha mística. Los sauditas inicialmente apuntalaron la creación de grupos armados fanáticos sunitas, pero muchos de ellos se salieron de su control, como Al Qaeda o el Daesh (Estado islámico de Irak y Siria).

Democracia en los EAU
Para el primer ministro hebreo, Benjamin Netanyahu, el acuerdo con los EAU es una victoria que le permite justificar por qué no anexionó la ribera occidental del río Jordán y el Mar Muerto el primero de julio (aduciendo que fue una concesión para lograr tal acuerdo con Dubái).
Además, le sirve para querer hacer frente a las crecientes protestas callejeras de sus compatriotas que le acusan de ser responsable de tantos casos de Covid-19 y de seguir eludiendo la justicia por acusaciones de corrupción (le gritan “Crime Minister” y no “Prime Minister”).
Los EAU quieren justificar su nuevo acuerdo aduciendo que gracias a ello impidieron que el Estado hebreo incorpore a su seno a 30 por ciento de la Cisjordania.
Empero, la verdad es que Netanyahu no ha renunciado a tal propósito, sino que no lo ha podido hacer como una muestra de debilidad ante una posible crisis de su gobierno y una fuerte oposición interna e internacional.
Su propio número dos, el general Benjamín Gantz, no le secundaba en ello mientras que gran parte de la opinión pública israelí le rechaza pues estima que eso ha de generar nuevos conflictos y lluvia de misiles contra poblaciones hebreas lanzados desde gaza al sur y desde Líbano al norte.
Los nacionalistas árabes acusan a los EAU de traicionar a los palestinos. Ciertamente que para los emires la suerte de cualquier pueblo no es de mayor importancia. Los EUA son el país que más discrimina a la mayoría de sus habitantes. Solo uno de cada 9 de sus 10 millones de habitantes tiene la ciudadanía, mientras que la inmensa mayoría puede ser deportada en cualquier momento y hasta debe trabajar más de 8 horas diarias viviendo en apiñadas viviendas (al lado de rascacielos y edificios de lujo); 60 por ciento de los habitantes de los EAU viene del subcontinente indio y seis de Filipinas.
A los emires les tiene sin cuidado la cuestión de la democracia, algo que nunca han practicado en su país, o la defensa de alguna etnia, pues ellos oprimen a la mayoría de su país, la cual en su inmensa mayoría ni siquiera es árabe. Todos quienes han construido los edificios más espectaculares que hay son inmigrantes con pocos derechos.
Israel se precia de ser un país que ha dado más libertades y derechos a las mujeres, mientras que en los EAU nadie del sexo mayoritario jamás ha podido gobernar y la poligamia es incentivada. Es más, el primer decreto que impuso el nuevo gobierno libio post-Gadafi armado y financiado por los EAU fue restablecer la poligamia.
Los EAU es uno de los Estados más desiguales y represivos del planeta, pero la manera en la cual dejan sin derechos a 88 por ciento de sus habitantes, nunca han electo a sus gobernantes, discriminan al sexo mayoritario, han estado envueltos en armar y financiar a grupos binladenistas y siguen patrocinando carnicerías contra civiles en Yemen, Libia o Siria, es algo que viene siendo ignorado por una prensa mundial centrada en defender los intereses de grandes corporaciones petroleras.
El acuerdo diplomático Israel-EAU podrá ser bien visto por muchos judíos y occidentales, así como por muchos emires musulmanes, pero no es algo que ha de traer paz o democracia al Medio Oriente. Se trata de un pacto que favorece a una de las potencias regionales implicadas en las terribles carnicerías de Yemen, Libia y Siria, y que apunta a ir creando las condiciones para un gran conflicto regional donde Israel debiera aliarse con las petro-monarquías del Golfo y eventualmente a la dictadura egipcia frente a Irán y sus socios, cubierto parcialmente por Rusia, Turquía y China.
La paz, la democracia y la estabilidad en el Medio Oriente solamente podrán empezar a darse cuando en todos los países que le componen se les permita a todos sus habitantes el tener plenos derechos para ejercer todas las funciones. Esto implica darle la ciudadanía a todos los no árabes que son la mayoría de la población de la UAE y a los árabes que desde hace 52 años viven bajo territorios ocupados de Israel. Solamente, cuando en esta región se emule alguna forma de federación democrática con derechos a todas las etnias, como es la Unión Europea, es que se podrá avanzar en desterrar allí las guerras fratricidas.

Isaac Bigio es politólogo, economista e historiador formado en la London School of Economics

#Análisis Global | ¿Rusia encontró el antídoto contra Covid?

#Análisis Global | ¿Rusia encontró el antídoto contra Covid?

Mientras Moscú empieza s suministrar sus primeras vacunas contra el coronavirus, en el resto del mundo hay escepticismo.
Rusia ha iniciado las primeras vacunaciones contra el Covid-19. Su presidente, Vladimir Putin, sostiene que su país es el primero en haber logrado tal proeza, que dichas inyecciones sí funcionan y que una prueba de ello es que una de sus dos hijas la ha experimentado y ha salido…

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#Análisis Global | ¿Rusia encontró el antídoto contra Covid?


Mientras Moscú empieza s suministrar sus primeras vacunas contra el coronavirus, en el resto del mundo hay escepticismo.
Rusia ha iniciado las primeras vacunaciones contra el Covid-19. Su presidente, Vladimir Putin, sostiene que su país es el primero en haber logrado tal proeza, que dichas inyecciones sí funcionan y que una prueba de ello es que una de sus dos hijas la ha experimentado y ha salido bien. Por el momento, ha empezado a ser suministrada a personal estratégico como el de salud o educación, para luego, en octubre, ser proporcionada a toda la población.
Tal es la confianza que Putin ha puesto en ella que la ha bautizado Sputnik V. Con ello busca equiparar tal avance en la ciencia al mismo que, en 1957, lo hicieran los soviéticos cuando fueron los primeros en lanzar al espacio un satélite. Entonces, el Sputnik fue mostrado por el Partido Comunista como una muestra de las ventajas de la economía nacionalizada y planificada sobre el capitalismo. Sin embargo, desde hace 29 años atrás los “marxistas” han sido echados del Kremlin y la Unión Soviética se fragmentó en 15 repúblicas, siendo Rusia la principal y la única que apunta a ser una nueva potencia global capitalista.
Desde hace 21 años, Putin es el hombre fuerte de Moscú habiendo encaminado a Rusia en el proyecto de reanimar todos sus elementos nacionalistas a fin de querer competir con Estados Unidos y la Unión Europea.
Durante todo ese lapso, siempre ha tratado de mantener en la sombra a sus hijas, por temor a que ellas fuesen afectadas por la prensa. Ahora, sin embargo, ha decidido exponer a una de ellas, lo cual es percibido como una muestra de confianza.
El anuncio ruso ha sido recibido con cautela por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para la cual todavía no hay una “bala de plata”. Los principales genetistas del mundo sostienen que en el mejor de los escenarios la mayoría mundial estaría vacunada en al menos 12 meses más.
Muchos medios occidentales han puesto sus dudas en el mecanismo ruso aduciendo que es prematuro, que no ha hecho suficientes previos tests a humanos, y que puede generar falsas expectativas (que desacrediten a toda clase vacunas o que hagan que los inyectados terminen siendo más expuestos al coronavirus) o efectos colaterales.

Esepticismo
La prestigiosa revista Nature informa que la mayoría de los especialistas del planeta son escépticos a Rusia; algunos, sostienen que no es ético haber iniciado ya las vacunas recortando procedimientos y sin terminar lo que los científicos llaman la fase 3 o final (pruebas masivas a decenas de miles de voluntarios, las mismas que deben ser monitoreadas durante varias semanas). Un gran peligro puede ser que se pueda exacerbar el impacto del virus pues puede hacer que entre en las células mediante los anticuerpos supuestamente generados por una inadecuada vacuna. Según Nature sólo 76 personas fueron previamente inyectadas antes de darse paso a las vacunaciones, lo cual es un número insuficiente.
Putin lo rechaza y dice, además, que su vacuna no es para mejoras de corto alcance sino de largo plazo. El Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya, que es el creador del Sputnik V, aduce que la rapidez de su obra se debe a que se basó en la plataforma de su positiva experiencia en hacer frete al ébola, y que todos los voluntarios regresaron sanos e inmunes después de haber estado durante cuatro semanas bajo supervisión médica luego de haber sido inyectados.
En el mundo hay varios casos de vacunas que resultaron ser remedios “peor que la enfermedad”. En 2016 más de 350 filipinos (sobre todo niños) murieron como resultado de aplicarles una vacuna contra el dengue, la misma que había demorado dos décadas en ser producida y con costos de 2 mil dólares. The Guardian recuerda el incidente Cutter de 1955, cuando una vacuna impropiamente hecha contra la polio ayudó a esparcir ese virus dentro de los que se las suministraron, en vez de anularla.
El Instituto Gamaleya y la compañía Binnofarm empiezan a fabricar el Sputnik V en masa, precisando que la vacunación a los rusos se dará de manera voluntaria. Putin se puede estar jugando su propia carrera pues, si fracasa, esto podría deteriorar su imagen. Si es efectiva, podría fortalecerse interna y externamente.
Estas dos empresas rusas ya han iniciado una serie de contratos a una veintena de naciones por más de mil millones de vacunas, algo que le sitúa en buen pie en la guerra comercial mundial por tal fármaco, un lucrativo negocio.
No solamente hay que tomar con pinzas el anuncio ruso, sino también las críticas que ha despertado en Occidente donde diversos grandes laboratorios privados requieren demostrar que son los mejores candidatos para tal vacuna, a fin de justificar sus inversiones y pugnar por contratos.

Geopolítica
La lucha por crear la primera vacuna es parte de una pugna comercial y geopolítica. Putin, quien inicialmente hizo carrera política como el hombre de Boris Yeltsin, ha buscado alterar la relación de fuerzas que heredó de este mandatario quien fue el que hizo que Moscú rompiese con el socialismo para adherirse al modelo euro-americano.
Putin aceptó las medidas de restauración capitalista de su predecesor, pero poniendo un alto a las constantes concesiones a Washington, mismas que condujeron a la desintegración soviética y que apuntaban a que Rusia perdiese algunas repúblicas internas y a su influencia sobre vecinos claves como Ucrania, Moldavia o Georgia, a las que ha impedido que se incorporen a la OTAN o a la Unión Europea, impulsando dentro de éstas, repúblicas separatistas.
Putin ha buscado revertir la expansión de la UE hacia el este apuntalando a los que en su interior buscan quitarle poderes o fragmentarla, de allí su aval al Brexit. En el Medio Oriente, Moscú decidió que no iba a permitir que Siria (un aliado histórico donde está su principal base naval extraterritorial) siguiese el camino de Afganistán, Irak y Libia siendo intervenida militarmente y fragmentada por Estados Unidos. Sus bombardeos en la guerra civil siria decidieron la victoria del presidente Bashir Al Assad y de sus aliados de Irán con sus socios chiitas de Irak y Líbano.
Moscú también ha servido de paraguas militar y económico a Caracas y a Teherán, que gracias a ella han logrado sortear fuertes bloqueos económicos e intentos de derribar a sus respectivas “revoluciones nacionalistas”.
La presentación de Putin se dio al día siguiente de que Ecuador estuvo celebrando su aniversario nacional. Las contradicciones entre el país que tiene más nieves y el que tiene el nombre de la línea ecuatorial no pueden ser más grandes. Mientras el presidente Lenin Moreno ha debido ausentarse de la capital y es uno de los mandatarios más desprestigiados del mundo gracias a la gran cantidad de muertos en las calles debido al coronavirus, en la tierra de Lenin “el rojo”, Putin quiere aprovecharse de su accionar para hacer frente al Covid-19 para erigirse como uno de los estadistas más prestigiados del planeta.
Si Putin tiene éxito eso le va a incrementar poderosamente las ambiciones geo-estratégicas del Kremlin. Por una parte debilitará la unipolaridad estadounidense en favor del bloque multipolar que lidera junto a China y en el cual están Venezuela, Cuba, Nicaragua y sus aliados caribeños, Irán y sus socios en Irak, Siria, Líbano, Palestina y Yemen.
En Estados Unidos y Reino Unido mucho se ha hablado de la intromisión rusa en sus respectivos comicios de 2016. En las presidenciales del primero, en 2016, para favorecer a Trump, quien impulsaba una línea de menor confrontación que Hillary Clinton, y en el referendo europeo del segundo, para lograr la victoria del No a la UE. Sin embargo, si Putin logra una vacuna eficaz, bien podría intervenir directamente en las elecciones generales norteamericanas de noviembre, ofreciéndole a cualquiera de los dos rivales el antídoto contra Codvid-19, el cual viene produciendo allí la peor ola de contagios del planeta, así como la peor recesión trimestral que esa potencia haya registrado en la historia.
La influencia rusa incluso podría aumentar en países con gobiernos muy a la derecha, como las petro-monarquías árabes o el Brasil de Jair Bolsonaro, todas las cuales han de estar dispuestas a acercarse a Moscú a fin de vacunar a sus tan afectadas poblaciones.

Otras alternativas
Aparte de los fabricantes del Suptnik V, hay alrededor de 200 institutos en todo el mundo que vienen invirtiendo muchos millones de dólares y esfuerzos en encontrar una vacuna. Varios de ellos desarrollan sus propias técnicas. Los más avanzados rivales parecen ser los chinos estadounidenses y británicos. El gobierno de esta última nación incluso se jactó que las pruebas de la universidad de Oxford podrían convertir a su potencia en la primera en conseguir una vacuna eficaz.
John Bell, un profesor de dicha universidad, advierte que, incluso si se consiguiera es probable que el Covid-19 se mantenga latente durante décadas. De hecho, a medida que se agranda la cantidad de humanos y su expansión sobre la naturaleza y que se descongelan los polos y glaciares van a desarrollarse nuevos virus, los mismos que saltarán de especies salvajes a personas o que afloraren tras que se derritan los hielos. Para hacer frente a ello urge aunar esfuerzos en conservar el medio ambiente y en coordinar respuestas unificadas ante los distintos microorganismos infecciosos.
Aunque la vacuna rusa no funcione en todos los casos y genere problemas, la buena noticia es que ya se ha iniciado el proceso de creación de éstas, proceso que puede durar hasta l segunda mitad de 2021. No debe estar lejano el día en el cual se consiga un antídoto contra la peor pandemia de este milenio, la misma que ha destruido a la economía global.
Mientras tanto se debe evitar la propagación del virus con el constante aseo personal, manteniendo distancia social, el uso de mascarillas en lugares públicos y fuertes inversiones en la salud pública gratuita y en los beneficios sociales a los que no puedan laborar.

Isaac Bigio es politólogo, economista e historiador formado en la London School of Economics

#Análisis Global | A 75 años de Hiroshima, otro hongo se ve sobre Beirut

#Análisis Global | A 75 años de Hiroshima, otro hongo se ve sobre Beirut

Dos días antes del 75 aniversario de la bomba atómica de Hiroshima, ocurrid el 6 de agosto de 1945, una tremenda explosión destrozó al puerto de Beirut dejando unas 300 mil personas sin casa, cinco mil heridos y cerca de 150 muertos.
La detonación nuclear que arrasó a Hiroshima fue seguida tres días después, el 9 de agosto de 1945, por otra sobre Nagasaki. Fue la primera vez que el mundo conoció…

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#Análisis Global | A 75 años de Hiroshima, otro hongo se ve sobre Beirut


Dos días antes del 75 aniversario de la bomba atómica de Hiroshima, ocurrid el 6 de agosto de 1945, una tremenda explosión destrozó al puerto de Beirut dejando unas 300 mil personas sin casa, cinco mil heridos y cerca de 150 muertos.
La detonación nuclear que arrasó a Hiroshima fue seguida tres días después, el 9 de agosto de 1945, por otra sobre Nagasaki. Fue la primera vez que el mundo conoció este tipo de armas y nunca después fueron lanzadas contra humanos. A diferencia de las matanzas que sufrieron más de 100 mil civiles japoneses al final de la II Guerra Mundial, la masacre de Beirut no parece haber sido ocasionada por un acto militar intencional, ni tampoco un bombazo.
Muchos elementos indican que la tragedia de la capital libanesa se produjo por una explosión de unas 2 mil 750 toneladas de nitrato de amonio que estaban en un almacén desde hacía un sexenio. Se trata de un material de efectos muy inferiores a los que arrasaron a esas urbes niponas hace tres cuartos de siglo, y miles de veces inferiores a las más sofisticadas nuevas armas termonucleares.
La capital libanesa ha padecido mucha destrucción desde que estalló la guerra civil de 1975 y luego con las dos invasiones israelíes, pero nunca antes había sufrido esta clase de destrozo en una época de paz.
Hay diversas conjeturas, desde la que lanza el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el sentido de que las milicias antiestadounidenses de Hizbola tendrían algo de culpa en el asunto, hasta la de este último movimiento y la de Irán quienes sugieren que habría podido haber sido otra acción provocada por los enemigos de Hizbola, el cual se encuentra en la coalición gubernamental libanesa.
En caso de que haya sido un accidente, que es la versión que más circula ahora, esto debe llamar la atención acerca de lo peligroso que puede ser un arsenal nuclear. Ya se ha visto todo el desastre humano y ecológico que ocasionó la explosión de la planta soviética de Chernobyl en Ucrania del 26 de abril de 1986. Tal tragedia es uno de los hechos que contribuyó a la implosión del sistema regido por el Partido Comunista. Imaginémonos que pudiese pasar si cualquiera de los actuales arsenales nucleares pudiese tener una falla.

Arsenales nucleares
Hoy en día hay 9 países que tienen ese tipo de armas (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido, India, Pakistán, Corea del Norte e Israel). En 1986 había más de 70 mil misiles nucleares, pero, gracias a una serie de tratados, esa suma se ha reducido; no obstante, no se sabe a ciencia cierta cuántas hay y con qué velocidad se pueden ensamblar más.
Probablemente, más de 90 por ciento de todas las ojivas atómicas que hay en el planeta están repartidas entre las que detentan Washington y Moscú. Ambas potencias debieran renovar un tratado de no proliferación en febrero de 2021, pero Donald Trump pone peros, pues quiere incluir a Beijing en el acuerdo, cosa que objeta Vladimir Putin.
La verdad es que China tiene tantas bombas de ese tipo como las que las tiene Francia o Reino Unido, pero el tratado de desnuclearización solamente incluye a los dos que más poseen éstas y no al club de los 9.
Israel es el único de todos ellos que no reconoce abiertamente poseer armas atómicas ni firma acuerdos de no proliferación y control. Esto, aunque el técnico nuclear israelí Mordejai Vanunu fue secuestrado por el Mossad en Italia en 1986 y puesto décadas en aislamiento total por haber revelado a la prensa británica que él había estado trabajado en plantas secretas de bombas atómicas.
El riesgo de una guerra nuclear ha quedado latente en varias ocasiones. A inicios de los 60s se dio la crisis de Cuba cuando Estados Unidos amenazó con desencadenarla si los soviéticos instalaban en dicha isla ojivas atómicas, tal como los propios norteamericanos habían puesto las suyas propias en países cercanos a la Unión Soviética.
India y Pakistán han tenido varios conflictos armados y siguen protagonizando una serie choques en torno al control de Cachemira (una región mayoritariamente musulmana, la cual en su mayor parte está dentro de la India). Hace poco el norcoreano Kim Jong-un lanzaba cohetes de largo alcance con capacidad de impactar sobre la costa oeste estadounidense mientras que Trump les amenazaba con tener un mejor botón nuclear.
Una explosión nuclear no solamente podría acontecer como efecto de un accidente o de una guerra, convencional sino también como resultado de una incursión de grupos armados. En ese sentido, Israel es el que ofrece el peor peligro. Éste es el país con el territorio más chico de todos los 9 integrantes del club nuclear. En sus 72 años de historia dicho Estado ha librado 4 guerras con su principal vecino (Egipto), además de otras con todos sus vecinos inmediatos (Líbano, Jordania y Siria), además de haber intervenido militarmente en otras repúblicas, desde Uganda hasta Irak. Dentro del territorio que administra Israel hay decenas de miles de combatientes de distintas fracciones palestinas que chocan o han chocado con Tel Aviv.
El principal partido-ejército del Líbano es Hizbola, quien se precia de representar a la principal minoría de ficho país (los chiitas), de ser “el único movimiento árabe en haber expulsado militarmente a Israel de sus tierras”, y de haber sido un vital integrante de la coalición militar que junto a Bashir al Assad, Rusia e Irán ha ganado la guerra civil siria, constantemente tiene choques bélicos con Israel y ha amenazado con lanzar una lluvia de cohetes y también de lanzar comandos para ocupar partes de su territorio.
¿Qué pasaría si cualquiera de los miles de misiles que poseen las distintas facciones palestinas o Hizbola pudiese caer dentro o cerca de una planta nuclear israelí desencadenando una reacción en cadena? Se supone que Tel Aviv tiene esa clase de armas para protegerse, pero éstas podrían dar paso a un holocausto que ocasione la muerte de cientos de miles de sus habitantes.

Razones de ser de las armas
En la actualidad hay tantas armas nucleares, químicas y biológicas que podrían ocasionar la destrucción de la humanidad, aunque no de la vida sobre la faz de la tierra, pues diversas especies, sobre todo de microorganismos, podrían sobrevivir.
Cuando comenzó la pandemia, China e Irán sugirieron que el Covid-19 fue plantado en sus países por Estados Unidos, mientras que Trump ha acusado a éste de ser un virus chino generado en un laboratorio de Wuhan.
La cuestión está en qué es lo que hace que no pudiese darse un acuerdo para eliminar toda clase de armas de destrucción masivas.
A Irak y a Libia se le invadió solamente después de que ambas repúblicas nacionalistas árabes decidieron autodestruir sus gases letales. Corea del Norte, viendo ese ejemplo, se ha dado cuenta de que la única manera de evitar ser bombardeada y arrasada nuevamente (como pasó en la postguerra mundial) es dotándose de los más avanzados misiles nucleares intercontinentales.
Estados Unidos estuvo dispuesto a colaborar con Irán para dotarse de armas de destrucción masiva cuando los persas tenían un rey que estaba bajo su influencia, pero, cuando en 1979 el Sháh fue derrocado y una revolución islámica implantó una república nacionalista, lanzaron contra ellos a Saddam Hussein en la guerra de 1980-88, la misma que produjo un millón de muertos.
Hoy, Trump quiere imponer fuertes sanciones contra Irán y Venezuela, mientras acusa a Teherán de querer dotarse de plantas nucleares que no son de uso pacífico. En cambio, ayuda a los Emiratos Árabes Unidos a que las tengan, pese a que dicho país y los sauditas son tiranías que vienen bombardeando Yemen ocasionando allí un genocidio y el principal brote global del cólera.
Los sauditas, que encabezan la destrucción de lo que antes se llamó la Arabia Feliz, ya han sobrepasado a Rusia en poseer el tercer presupuesto bélico más alto del globo. Washington y Londres son sus grandes proveedores de armas de alta tecnología. Pese a que ambas potencias hablan de exportar las democracias y los derechos humanos, las dos arman a la única tiranía del planeta que ha impuesto el apellido de su familia real como el nombre propio de su Estado, la misma que nunca ha permitido elecciones, partidos, sindicatos, iglesias, derechos femeninos o pluralismo religioso.
Rusia ha dicho que en la semana que se abre tras el 75 aniversario de la matanza de Nagasaki va a empezar a administrar una nueva vacuna contra el coronavirus a personal estratégico de su país. Esto se da a poco de que Londres acusara a Moscú de haberle estado espiando sus investigaciones para lograr su propia vacuna.
Un mundo ideal sería uno aquel en el cual toda la humanidad debiera unirse para coordinar esfuerzos contra el Covid-19 e intercambiar informaciones para lograr antídotos eficaces y también para erradicar cualquier clase de arma de destrucción masiva (biológica, química o nuclear).

Isaac Bigio / Politólogo, economista e historiador formado en la London School of Economics & Political Sciences