Las Mil y Una Rolas (63)

No aguanto a tu prima – Hombres G

No es amor – Los Secretos

No estás sola – Miguel Ríos

No hay marcha en Nueva York – Mecano

No hay nada eterno – Neón

No hay nadie, como vos – Spinetta

No hemos inventado nada – Víctor Manuel

No huyas de mi – Kenny y los Eléctricos

No llores por mi Argentina – Seru Giran

No me dejan salir – Charly García

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Marcha contra el limosnazo


Los Ciudadanos y Ciudadanas

Las asociaciones:

ASAMBLEA DE REDES Y MOVIMIENTOS SOCIALES (AREMOS)

FRENTE NACIONAL CONTRA LA REPRESIÓN CAPITULO JALISCO (FNCR)

COORDINADORA 28 DE MAYO

CONGRESO CIUDADANO

MUJERES POR LA DEMOCRACIA

MOVIMIENTO DE BASES MAGISTERIALES

INTERSINDICAL

RED DE SALUD

Hemos conformado

MOVIMIENTO CIUDADANO EN DEFENSA DEL DINERO PÚBLICO Y EL ESTADO LAICO

Invitamos a toda la ciudadanía y todas las asociaciones ciudadanas a la marcha

Por la defensa de nuestros recursos públicos y el estado laico

Viernes 11 de Abril

5:00 p.m.

Salida Glorieta de la Normal, hasta la plaza de Armas

NUNCA MAS NUESTROS IMPUESTOS A TELEVISA, A LA IGLESIA, A TV AZTECA

y a cualquier otra ocurrencia que tenga el gobernador

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Publicado por Edgar González Ruiz para La guarida del nagual el 4/09/2008 05:26:00 PM

Las Mil y Una Rolas (62)

Ni tu ni nadie – Alaska y Dinarama

Niña de agua – Ana Belén y Víctor Manuel

Niño, déjese ahí – El Personal

Niño sin amor – El TRI

Niños eléctricos – Miguel Ríos

No, no, no – Hombres G

No controles – Olé Olé

No digas que no – Los Secretos

No estoy loco – Rodrigo González

No hace falta que lo digas – Alejandro Lerner

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Oaxaca: el PAN contra Juárez


Oaxaca:
El PAN contra el pueblo y contra Juárez
Edgar González Ruiz

En la tierra de Juárez, la defensa del estado laico se ha ido debilitando en la medida en que el PAN ha ganado espacios de poder, sea a nivel estatal o federal, pues ese partido quiere imponer una visión de la historia contraria a los ideales juaristas.
Fundice es un grupo conservador cercano al PAN y a la jerarquía católica, y se dedica a promover la enseñanza de la historia desde una perspectiva derechista.
Uno de sus principales dirigentes ha sido Alejandro Cravioto Lebrija, colaborador del actual gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, desde que este era alcalde de Guadalajara.
En los años 90, Fundice promovió la idea de cambiar la celebración de la Constitución, el 5 de febrero, por el aniversario de San Felipe de Jesús, y elaboraron libros de texto de historia consu visión ideológica que reivindica la época colonial, lo mismo que a los personajes de la reacción mexicana.
En esa ciudad y en todo el país ha sido motivo de escándalo la donación de 90 millones de pesos de Emilio González para la construcción de un santuario cristero, pero los proyectos reaccionarios del PAN se están llevando a cabo en diferentes entidades, pues los gobiernos derechistas hacen realidad los sueños de los grupos conservadores.
En Oaxaca, por ejemplo, el 20 de noviembre de 2007, en el hotel Fortín Plaza, otro de los militantes de Fundice, Carlos Astudillo Constantino (colaborador también en la ultraderechista página Web “Yo influyo”), impartió a los panistas oaxaqueños una larga conferencia para desacreditar los supuestos “mitos de la Conquista, la Independencia y Revolución Mexicana”. (Letra Azul, órgano del Comité Directivo Estatal del PAN, No 4, Diciembre de 2007, p. 11).
Demostrando las relaciones de apoyo que dentro de la derecha dicta la afinidad ideológica, Astudillo aparece también en documentos emitidos en 2004 como donante de 50 mil pesos a la Coordinadora Ciudadana, agrupación política ultraderechista (www.ife.org.mx/documentos/TRANSP/docs/consejo-general/resoluciones/2004/05OCT04/051004rp5_22.pdf).
Una y otra vez, el PAN niega tener vínculos con el clero o con grupos como los mencionados, pero las evidencias surgen a cada momento.
Por eso, no es raro que en municipios gobernados por el PAN, como es el caso de Ejutla de Crespo, cuya cabecera está ubicada a 60 km de la capital oaxaqueña, los gobiernos panistas han sumado a la corrupción y al latrocinio el agravio a la memoria histórica y al estado laico.
El PAN llegó al poder en ese municipio en 2002, con Leonardo Díaz Cruz, quien al estilo de Fox celebró con una misa su llegada al poder para el período 2002-2004, a la vez que manifestaba a sus allegados su intención de gobernar por lo menos 18 años seguidos a través de diversos personeros.
Desde hace mucho tiempo, Leonardo se dio a conocer, primero como narco y luego como empresario de gasolineras y de transportes, en una ciudad donde los servicios de mototaxis se llaman “Juan Pablo II” y “La Guadalupana”.
Una y otra vez se han denunciado los negocios turbios del exedil panista, desde un deshuesadero clandestino donde se encontró incluso una patrulla de la policía, hasta la negativa a cubrir indemnizaciones cuando cuatro maestros murieron en accidentes de tránsito en los taxis de su propiedad. (barricadaoaxaca.blogspot.com).
Leonardo fue reemplazado en 2005 por su amigo y correligionario Héctor Mateo Reyes Santos, y los nombres de ambos panistas salieron a relucir el año pasado, a raíz del asesinato del dirigente municipal perredista, Félix Cruz Barrita.
Algunos mencionaron ese tiempo que se podría tratar de “un crimen político más de Ulises Ruiz en contubernio con el Presidente Municipal en funciones Hector Reyes Santos (panista), Leonardo Díaz (cacique ejutleco y narcotraficante)”. (senderodelpeje.blogspot.com).
A fines de 2007, Ejutla volvió al control del PRI, que a su vez, en Oaxaca, bajo el cuestionado gobierno de Ulises Ortiz se ha prestado a bendecir los proyectos del gobierno federal panista.
A mediados del siglo XIX, Ejutla apoyaba a los liberales en su lucha por el progreso del país, al grado de que sus pobladores ganaron una fama de heroísmo al enfrentarse casi sin armas a las tropas conservadoras en 1859.
Sin embargo, los panistas procuraron borrar referencias a Juárez, cuya nombre llevaba uno de los mercados de esa ciudad, el cual sustituyeron por el de Manuel J. Clouthier, empresario y defensor de banqueros, tránsfuga del priísmo, que nada tiene que hacer en la tierra del Benemérito.
Dicho mercado está ubicado frente a la estatua de Porfirio Díaz, y junto al mercado que lleva el nombre de Gustavo Díaz Ordaz, personajes que sí son afines a las concepciones derechistas de la historia.
Como en el siglo XIX, el pueblo de Oaxaca ha sido idealista y valiente, pero su clase política exhibe a la vez el oportunismo y la corrupción que cultivó el PRI por tanto tiempo, y las ideas reaccionarias, típicamente panistas, que se oponen al laicismo y al bienestar social.

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Publicado por Edgar González Ruiz para La guarida del nagual el 4/06/2008 10:32:00 PM

La cuestión armada (II de II)


Jorge Lofredo*

Esgrimir los diferentes alegatos de las organizaciones político-militares que provienen de un tronco en común –no todas pero sí en su mayoría– no posee el único argumento de remarcar las diferencias que presentan, sino encontrar los puntos de acuerdo que permita observar más detenidamente su autovalidación: se trata, en definitiva, de establecer diferencias entre las similitudes y viceversa; porque, no en vano, hace poco más de diez años (en el caso mexicano) estos idearios que hoy se muestran públicamente disímiles estaban fundidos hacia una misma dirección. Continuar con la visión que plantean los grupos que recurren a tácticas de guerrilla sobre la viabilidad de la lucha armada en el México de hoy (Excélsior, 28 de marzo) significa además procurar la comprensión de su incidencia y relevancia, y también el significado de su actuación dentro de un sistema de libertades ciudadanas.
La importancia que guarda la vertiente armada al interior de este tipo de organizaciones también ha sido analizada dentro de la actual coyuntura. Las Milicias Insurgentes Ricardo Flores Magón (MI RFM) señalaron al respecto que «si entendemos la guerra como la mera continuación de la política por otros medios, vemos que la guerra no es simplemente un acto político, sino un verdadero instrumento político, una continuación de la actividad política, una realización de la misma por otros medios.
«Lo que queda aún de peculiar a la guerra se refiere solamente al carácter propio de los medios que utiliza. La guerra en general y quien la dirige en cada caso particular, pueden exigir que las tendencias y los planes políticos no sean incompatibles con estos medios, y esta exigencia no es insignificante, pero por más que reaccione poderosamente en casos particulares sobre los designios políticos, debe considerársela siempre sólo como una modificación de los mismos: el propósito es el objetivo, mientras que la guerra es el medio, y el medio no puede ser nunca considerado separadamente del objetivo.»
Separados así los medios utilizados de los objetivos perseguidos, los alcances de la lucha armada aparecen delimitados: «La lucha armada revolucionaria no puede ser substituto de ninguna otra forma de lucha popular, es una herramienta que debe ser utilizada en el momento y la forma adecuada, así la importancia de la misma radica en el objetivo que se pretenda con ella. El Poder Popular debe construirse desde abajo, y la lucha armada sólo tiene sentido si abre espacios para la construcción de ese Poder. Las circunstancias particulares determinan y privilegian, transitoriamente, los distintos tipos de lucha.»
¿Cuáles son los argumentos que se plantean para justificar el recurso a las armas? Frente a este interrogante, las MI RFM respondieron: «Tomando en cuenta que toda lucha revolucionaria tiene una base política, y por lo tanto la necesidad de una organización armada responde (también) a dos consideraciones: como estructuras de carácter defensivo dada la naturaleza del poder, y por su carácter disuasivo, esto es, por la desmitificación de la idea del Estado como depositario único de la violencia.»
El efecto de la violencia también contiene un elemento poderoso de demostración: «En este sentido, nuestras acciones armadas se llevan a cabo en planos multidimensionales, que en primera instancia confrontan las agresiones del enemigo que día a día oprime y reprime al pueblo, pero que también tienen un efecto demostrativo que muestra al conjunto de la sociedad la viabilidad de organizarse en torno a la defensa popular.
«Nuestras acciones armadas -siguen las MI RFM- además tienen una lectura en el plano local, en función de los efectos políticos, sociales y económicos que ocasionan en una determinada región, asimismo logran diferentes lecturas a nivel nacional e inclusive internacional. Hemos visto cómo nuestras acciones han sido replicadas por otras organizaciones hermanas en otras regiones e inclusive en otros países, de la misma manera en que nosotros hemos sido caja de resonancia para determinados movimientos sociales de otras latitudes y longitudes.»
Y reiteran que «la decisión de realizar acciones armadas tiene fundamento en la utilidad de éstas como instrumento político de una lucha popular más amplia.»
¿La lucha armada sigue siendo viable para alcanzar cambios en México?, es otra de las preguntas que subyace. A tal efecto, el Partido Democrático Popular Revolucionario-Ejército Popular Revolucionario (PDPR-EPR) expone su posición:
«Hoy más que en otras etapas de la historia reciente del país, la lucha armada revolucionaria sigue siendo viable, necesaria y en un futuro no muy lejano impostergable. No se trata de una simplicidad al reivindicar la lucha armada revolucionaria, e insistimos si se quiere en el apellido revolucionaria porque este es un concepto que encierra el contenido transformador y esa es la lucha que desarrollamos los revolucionarios, ese es el carácter de nuestra lucha, porque sino de otra forma sólo se sería un grupo armado sin fines políticos, aislado de las masas.»
Y remarcan a continuación: «Para nosotros la lucha armada revolucionaria es y debe ser producto del desarrollo político de la lucha de clases en el país, e insistimos en el carácter político porque la lucha armada revolucionaria es eminentemente política.»
Nuevamente sobresale, como anteriormente se ha mencionado, el carácter instrumental que tiene la lucha armada: «Dicha táctica y forma de lucha siempre deben estar sujeta a la dirección y necesidades del desarrollo político de las masas y del proceso general. Por eso cada acción revolucionaria tiene un carácter político militar y no debe crear confusión en las filas de nuestro pueblo, debe ser definida como una necesidad política de la lucha, no como consecuencia de los deseos personales o de actos voluntaristas.»

Con respecto a los argumentos que vuelven propicia la explicación de la violencia política, el eperrismo interpreta que «tampoco se trata de un cliché como algunos lo consideran, porque ante un Estado sumamente represivo, una oligarquía insaciable en la opresión y la explotación, ante el saqueo indiscriminado de nuestras riquezas, la pérdida de soberanía, la existencia de los síntomas de la hambruna en amplias regiones del país y ante la pretensión de aniquilar todo esfuerzo y expresión organizativa del pueblo fuera de los controles gubernamentales, la autodefensa armada de las masas constituye un nivel cualitativo de respuesta popular donde se establece como prioridad política la protección de las masas trabajadoras organizadas.»
La lucha como necesidad no está ausente en sus argumentos, más aún cuando se refiere a organizaciones con un alto grado de ideologización: «Desde luego que la lucha armada revolucionaria sí tiene viabilidad y objetividad como resultado de la decisión de un pueblo oprimido y explotado; resultado del desarrollo cuantitativo y cualitativo de la lucha de clases; lógica necesaria ante la urgencia del cambio social profundo en nuestro país.»
Y en este mismo sentido advierte el EPR que «definitivamente quien plantee que la lucha armada revolucionaria como respuesta al régimen es un cliché, o de que dicha táctica y forma de lucha es obsoleta e innecesaria para lograr los cambios que reclama el país, simplemente está fuera de contexto y no ha hecho un examen riguroso de la realidad del país, ni ha asimilado el largo proceso de lucha de nuestro pueblo.»
Por último aseveran: «Es importante señalar que el análisis coyuntural fuera del contexto general constituye una deficiencia en el estudio y comprensión del proceso de lucha de nuestro pueblo, como un todo que se concatena dialécticamente con cada uno de los diferentes procesos de lucha.»
Quizá el de la lucha armada sea uno de los debates más complejos que todo sistema –democrático o autoritario– ha debido encarar en algún momento de su existencia, como así también lo ha sido (y sigue siendo) al interior de las organizaciones, grupos y movimientos que la han adoptado o rechazado como medio de acción.
El carácter instrumental de la violencia política, el argumento que se presenta como posibilidad última de actuación y su necesidad ante el cierre de otros canales de expresión y participación han sido los recursos manifestados, al menos, desde los comienzos de la primera ola guerrillera en el continente.
En efecto, desde hace aproximadamente cincuenta años las razones siguen siendo las mismas y su justificación no ha encontrado otros resortes que actualice su legitimación. Otro tanto ocurre en torno a la razón de la lucha armada como respuesta a la violencia sistémica, institucional, etc.
Conjuntamente a los actores armados, las causas que engloban la dinámica de este tipo de lucha también se han visto deslegitimadas, circunstancia idéntica sucede en torno a la idea del Estado como ente monopolizador de la violencia. Y la contradicción manifiesta surge de inmediato: la idea de su concepción como fundadora del nuevo orden continúa vigente.

*Investigador del Centro de Documentación de los Movimientos Armados
www.cedema.org

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Publicado por Sr. nagual para La guarida del nagual el 4/06/2008 12:40:00 AM

La cuestión armada (I de II)


Jorge Lofredo*

En una reciente entrevista publicada en tres partes consecutivas (Sergio Ocampo Arista en La Jornada Guerrero, los días 25, 26 y 27 de marzo) realizada a milicianos del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente donde aseguran que han logrado el ingreso de nuevos integrantes a sus filas y el anuncio del inicio de acciones militares, vuelve a poner en relieve que el recurso de las armas como crítica radical política y social sigue presentándose como un proyecto viable en sectores marginados del México contemporáneo.

Sin embargo, el carácter radical de estas críticas no refiere a la suma de nuevas demandas y expectativas ante el Estado sino a la ausencia o negativa en el cumplimiento de derechos básicos y fundamentales previamente establecidos como tales.

En ellas (educación, tierra, trabajo, marginación, exclusión, etc.) se verifica que, en efecto, no poseen un contenido exacerbado sino que reproducen exigencias naturales que cualquier otro sector –ajeno a la guerrilla, clandestinidad, insurgencia y hasta de la izquierda– podría enarbolar sin mayor justificación o atenuante ideológico alguno.

El cruce, no obstante, de la vía legal a la armada no es una simple acumulación de demandas sino que es producto de una decisión política.

FARP

Otras organizaciones político-militares ya han expuesto sus razones sobre la misma cuestión. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo señalaron en una entrevista aún inédita que «cuando los gobiernos opresores no dejan espacios para la resolución pacífica de problemas políticos por una vía legal; cuando no le dan salida a los reclamos populares agudizándolos al reprimir, no están dejando más opción que el hacer valer por otros medios sus derechos políticos.

La guerra, la lucha armada es sólo la continuidad de la lucha política por otros medios, en ese entendido es que es vigente y lo seguirá siendo mientras no se resuelva de manera real, la profunda crisis actual del sistema político-económico mexicano.»

Versan, además, sobre el carácter instrumental de la violencia política: «la lucha armada jamás será un fin en sí misma. Hasta ahora […] ha sido un medio, pero siempre hemos agotado todos los otros cauces, legales y pacíficos, antes de emprender una acción armada. Hemos hecho lo posible porque ni siquiera sea un medio de solucionar la política del país…».

Y carga, por último, con su justificación ideológica: «toda acción armada es un medio para expresarle al pueblo la necesidad de trascender las limitaciones de la lucha solamente política y además es la única respuesta consecuente ante cualquier tipo de embate represivo u opresivo de parte del Estado. […]

Toda acción armada conlleva hablar el mismo lenguaje que el opresor utiliza contra el oprimido cuando ya no tiene argumento alguno para ‘justificar’ la explotación de que lo hace victima.»

TDR-EP

¿Es viable la lucha armada en el México actual? Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo, en otra entrevista, también dio a conocer sus posiciones al respecto.

«Ha sido viable desde el preciso momento en que la cuestión se dilematizó entre reforma o revolución, aunque nunca debieron separase tales categorías. Ha sido viable desde el momento en el cual se cerraron todas las puertas a la solución pacífica de los problemas estructurales e históricos del país.

«Ha sido viable desde el preciso instante en que no dejaron otra alternativa de expresión a nuestro pueblo para demandar mejores condiciones de vida y para denunciar sus propias condiciones miserables de existencia.

«Ha sido viable desde el momento en el cual el sistema de impartición de justicia ha sido un instrumento tuerto y hemipléjico al servicio de los poderosos y grandes delincuentes que dicen gobernar el país y que dicen sostenerlo económicamente.

«Ha sido viable desde aquél tiempo en el cual fue reducida su visión de democracia a la lucha electoral por la apropiación de los espacios de participación en este Modo de Producción injusto.

«Ha sido viable, y lo seguirá siendo, dada la ferocidad con que las clases dominantes actúan para defender su situación de privilegio.»

Ante el usual argumento del recurso a la violencia como agotamiento de otros medios, el grupo señaló que «en última instancia la necesidad de la lucha armada no es por elección sino por imposición, pues al desarrollar formas de lucha pacíficas, el pueblo ha sido reprimido, en muchos casos, de manera brutal.

Los asesinatos selectivos y masivos no han dejado otra alternativa a los luchadores sociales que el de la clandestinidad para proseguir la lucha y proteger sus vidas.

De este modo los luchadores sociales y el pueblo han aprendido a defenderse y a constituirse en una fuerza revolucionaria. Al agudizarse las contradicciones sociales se han producido acciones y levantamientos armados, que hablan de la profundización del conflicto social y de la necesidad de darle una salida estructural a la crisis capitalista, posibilitando que las condiciones sociales cambien de raíz.»

CCR-CJ28J

El Comité Clandestino Revolucionario de los Pobres-Comando Justiciero 28 de Junio también abordó la problemática. Ante la misma pregunta su respuesta giró en torno a que «desde luego que sigue siendo viable en tanto no se resuelvan las contradicciones de clase existentes en la sociedad, en tanto la riqueza la acumulen unos cuantos y se globalice la pobreza para millones de mexicanos.»

MRLCB

También con una percepción de la violencia como medio y nunca como un fin en si misma, acotaron que «las armas son el garante de la construcción y defensa del socialismo.» Por otra parte, el Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos argumentó que la lucha armada es una respuesta: «mientras exista violencia reaccionaria que se ejerce desde el poder, habrá la necesidad de prepararse y estar listo y dispuesto a responder con la violencia revolucionaria. […] La violencia que surge desde abajo es respuesta a la violencia directa e indirecta que se ejerce desde arriba. Vemos la lucha armada como una necesidad. Es un medio que adquiere un carácter revolucionario por sus objetivos. Es una temporalidad que debe desaparecer cuando no exista la violencia que la causa.»

El grupo, por tanto, la considera como una necesidad que «está refrendada por los hechos, en la vida diaria, en el enfrentamiento que se da contra pistoleros y guardias blancas tanto en el campo como en la ciudad, por las acciones represivas que realizan las fuerzas del estado y las agresiones que impulsa el imperialismo norteamericano. El fraude electoral y las actitudes agresivas de la derecha, la siguen refrendando. En cuanto a la posibilidad, va de la mano con la necesidad y las capacidades de él ó los sujetos históricos.»

Entender la guerrilla sólo como actor armado no alcanza para descifrarlo como tal ni tampoco sirve para ordenar sus contenidos. No hay una determinación previa para que la lucha armada se privilegie como único o más importante medio sobre otras razones, sino que comparte sus prioridades con la razón política –esgrimida por estos grupos– y que le otorgan sustento y razón de ser. Además, demanda inexorablemente la posibilidad que pueda ejercerse como tal; esto es, busca y procura legitimidad y relegitimación a su causa.

  • Jorge Lofredo es investigador y cofundadior del Centro de Documentación de los Movimientos Armados (www.cedema.org)

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Publicado por Sr. nagual para La guarida del nagual el 4/01/2008 10:32:00 AM