El Buque Escuela Cuauhtémoc colisionó con la base del puente de Brooklyn el sábado 17 de mayo, alrededor de las 8:20 p.m., mientras efectuaba una maniobra de salida en el puerto de Nueva York.
El navío debía dirigirse a Bay Ridge, pero tomó rumbo hacia una zona restringida de navegación. Según un reporte de CNN, el timón dejó de funcionar y el barco fue arrastrado por la corriente hacia el puente, cuya altura libre (38 metros) era inferior a la del velero (50 metros).
El impacto provocó la caída de fragmentos del mástil sobre la cubierta. Dos marineros murieron al caer desde lo alto durante una ceremonia tradicional. Otros 22 tripulantes resultaron lesionados. Videos del accidente muestran la gravedad del choque y la confusión que siguió a bordo. En total, 179 miembros de la tripulación ya fueron repatriados y dos permanecen hospitalizados en Nueva York.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que la investigación está a cargo de la NTSB y de la Guardia Costera de EU, en coordinación con la Secretaría de Marina, que ya tiene hipótesis internas. Las autoridades analizan tres posibles causas: falla mecánica, error humano o mal manejo de remolcadores. El informe técnico se mantendrá reservado hasta concluirse la investigación formal.
Sheinbaum Pardo, envió sus condolencias a las y los familiares de los dos jóvenes que perdieron la vida el pasado fin de semana en el buque Escuela Cuauhtémoc de la Secretaría de Marina.
“Lo hice ese mismo día por mis redes sociales, pero nuestras condolencias y solidaridad a los familiares de los dos jóvenes que perdieron la vida en el buque Escuela Cuauhtémoc, si quieren en las preguntas tocamos un poco más sobre este tema, pero nuestra solidaridad siempre con los marinos y con la Marina Armada de México”, expresó desde la conferencia matutina “Las mañaneras del pueblo”.
El gobierno mexicano reiteró que el Buque Escuela Cuauhtémoc será reparado en un astillero de Nueva York, con cargo al seguro marítimo. La presidenta también condenó los señalamientos hacia la Marina por el accidente y defendió su labor institucional. “Es una institución clave para México, y merece respeto”, concluyó. La comunidad mexicana en Nueva York rindió homenaje a los fallecidos.
