La multitud de 72 mil personas que llenó el AT&T Stadium, casa de los Dallas Cowboys, expresó su descontento tras la pelea entre Jake Paul y Mike Tyson.
Paul, de 27 años, venció por decisión unánime al ex campeón de peso pesado, de 58 años, en un combate de ocho rounds que marcó el regreso de Tyson al boxeo profesional tras casi dos décadas de retiro.
El combate, que generó polémica desde su anuncio, no estuvo a la altura de las expectativas. Antes de la campana final, Paul dejó caer sus guantes y se inclinó en señal de respeto hacia Tyson, pero este gesto no calmó el descontento de los aficionados, quienes esperaban un enfrentamiento más emocionante.
Los jueces dieron tarjetas claramente favorables a Paul, con puntuaciones de 80-72 y 79-73. Sin embargo, los asistentes abuchearon el resultado, señalando la falta de intensidad y acción en la pelea, cuestionada por su legitimidad desde su organización.
Jake Paul se impuso a Mike Tyson en una decisión clara, pero la falta de acción decepcionó a los asistentes. Tyson regresó al boxeo tras 20 años, pero la pelea generó dudas sobre su autenticidad y nivel competitivo.
