#Análisis Global | La Comunidad Andina de Naciones celebra su independencia


Del 20 de Julio al 10 de agosto Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador celebran sus días de la independencia; estas son las cuatro repúblicas de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), cuyo nombre está empastado en sus respectivos pasaportes, como también pasa con los de los 27 países integrantes de la Unión Europea.
La CAN bordea 4 millones de kilómetros cuadrados, 100 millones de habitantes y una diáspora de 10 a 12 millones de personas. En 2019 no sólo se celebró el 50 aniversario de la llegada de los humanos a la luna sino también de la CAN. Esta tiene su sede en Lima, que antes llegó a ser la capital del virreinato que antes les unió.
En territorios de todas estas repúblicas llegó a estar antes el Tahuantinsuyo (el imperio inca o de las cuatro regiones), el mismo que se extendía desde Pasto (Colombia) hasta más al sur de Santiago de Chile. Algunos historiadores conjeturan que éste llegó a tener presencia desde la Patagonia y Tierra del Fuego hasta Bogotá y el norte de Colombia, como también partes del Brasil.
Hace medio milenio, cuando los españoles no llegaron a los Andes, todos estos territorios estaban interconectados por el Qhapaq Ñan, la más impresionante red de caminos construido en la historia universal hecha solamente para que por allí anden a pie los humanos. Este sistema precolombino de más de 40 mil kilómetros de vías peatonales unía al Pacífico con el Atlántico y a pueblos cercanos al Caribe con el Río de la Plata.

Colombianos, peruanos, bolivianos y ecuatorianos
Los 100 millones de ciudadanos andinos, sin importar en cual lugar hayamos nacido, somos simultáneamente peruanos, colombianos, bolivianos y ecuatorianos.
El 10 de agosto de 1809, Quito fue una de las primeras ciudades hispanoamericanas en declarar su propia junta autónoma. Las iniciadoras fueron antes en ese mismo año Chuquisaca, el 25 de mayo, y La Paz, el 16 de julio. Hoy, la primera es la capital oficial de Bolivia y la segunda la sede de su gobierno y parlamento. Las otras dos grandes ciudades de dicha nación proclamaron sus juntas de gobierno en 1810: Cochabamba, el 14 de septiembre, y Santa Cruz, el 24 de septiembre.
El 20 de julio de 1810, Bogotá sigue al ejemplo que se había comenzado a dar antes en las partes sur y norte de lo que llegó a ser el Imperio Inca. Tras ello, se inicia un proceso que culmina el 7 de agosto de 1819 cuando las tropas del venezolano Simón Bolívar liberan finalmente a dicha capital virreinal. En la primera fecha, en 2010, Colombia celebró su bicentenario y en el bicentenario de la segunda, cumple su primer aniversario desde que asumió el poder el nuevo presidente electo Iván Duque.
El 28 de julio de 1821, el general argentino José de San Martín junto con sus tropas platenses y chilenas proclama la independencia peruana en Lima. Dicha emancipación, sin embargo, solo sería consumada cuando miles de patriotas provenientes de todo el continente derrotaron a los realistas el 9 de diciembre de 1824 en la batalla de Ayacucho.
El Alto Perú, tras haber sido la chispa que en 1809 desencadenó la rebelión emancipadora, se convierte en el último territorio andino en independizarse de Madrid. El 6 de agosto de 1825 ésta se proclama como república (la de Bolívar, hoy Estado Plurinacional de Bolivia).
Ecuador celebra cada 10 de agosto como su día de independencia, aunque en esta fecha de 1810 lo que se dio fue una junta de gobierno en Quito. Recién en 1830, se formaría tanto la república del Ecuador como la de Venezuela, países que, hasta entonces, habían sido parte de la Gran Colombia y con la cual siguen compartiendo la misma tricolor amarilla-azul-roja.

Somos parte de lo mismo
A pesar que todos estos cuatro países tienen hoy nombres diferentes, bien podemos decir que en algún momento esas mismas denominaciones nos pudieron unir a todos nosotros.
Desde mediados del siglo XV hasta el siglo XVII casi toda Sudamérica y parte de Centroamérica conformaban parte del virreinato del Perú, el mismo que llegó a ser la administración colonial europea más grande que hasta entonces que haya existido en la historia universal. Este tuvo dos grandes desgajamientos: cuando Bogotá se convierte en la sede del nuevo virreinato de Nueva Granada (entre 1717 y 1739) y cuando Buenos Aires se torna en la capital del nuevo virreinato del Río de la Plata (1776-77), en la cual ésta, y ya no Lima, pasan a regir al Alto Perú.
Colombia fue la palabra patrocinada por Francisco de Miranda para unir al continente de Colón (especialmente a los territorios hispanos que iban desde California hasta Patagonia). Sin embargo, la república de Colombia se redujo primero a lo que fue uno de los cuatro virreinatos españoles (el de Nueva Granada) y después a una de las cuatro repúblicas en las que éste se dividió.
Colombia fue originalmente el nombre con el cual se buscaba expresar a los países de habla hispana y portuguesa de las Américas, algo que más tarde sería conocida como Iberoamérica. Mientras que la Colombia actual se «achicaría» hasta ser una de las tantas repúblicas del continente de Colón, el término Ibero América se expandiría hasta integrar a la península ibérica y está en vías de agrupar a todos los países del Asia y África cuya lengua, historia y cultura se forjaron durante cinco siglos en torno a la interacción entre Iberia y las Américas.
Bolívar fue el libertador de todas las repúblicas que hoy componen la Comunidad Andina de Naciones, además de las de Panamá, Venezuela y partes de Guyana, Chile y Brasil. Por eso es que hasta ahora a todos esos países se les designa como ‘bolivarianos’.
Ecuador es la línea geográfica que parte al mundo por la mitad y que pasa por territorios de Colombia, Perú y Ecuador, y no muy lejos de los de Bolivia. La primera república en usar la palabra ‘Ecuador’ no fue la que se creó en Quito en 1830, sino una que se fundó brevemente en la orilla opuesta sudamericana (la capitaneada por los territorios ex holandeses del actual Recife brasileño en 1824), aunque hoy la única república hispana del viejo mundo también la usa (Guinea Ecuatorial en el África negra).
Todos los 100 millones que llevamos la ciudadanía o el pasaporte de la Comunidad Andina de Naciones fuimos parte del antiguo Perú y del proyecto de la Colombia de Miranda, y somos parte de los países bolivarianos que quedan geográficamente en o en torno al Ecuador.

Isaac Bigio / Analista Internacional

Día de la liberación


Tras el fin de la II Guerra Mundial, se desató la disputa ideológica sobre culpa y responsabilidad. Para el este comunista de Alemania, con su antifascismo estatal, fue más fácil lidiar con la carga del pasado.
El 8 de mayo de 1945 finalmente callaron las armas. La Segunda Guerra Mundial, provocada en 1939 por el Imperio Alemán nacionalsocialista de Adolf Hitler, había terminado. Con la capitulación incondicional de la Wehrmacht cesó -por lo menos en Europa- el derramamiento de sangre. Japón, el país aliado de la Alemania nazi, siguió luchando y no se rindió hasta en agosto, después de que Estados Unidos lanzara bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki.
Pese al sufrimiento, para la coalición internacional contra Hitler -liderada por la Unión Soviética, Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia- el 8 de mayo también era motivo de celebración. En cambio, en la Alemania devastada por la guerra y dividida en cuatro zonas de ocupación, el estado de ánimo general debido a la derrota militar total era de culpa y vergüenza. Con la invasión de Polonia, el Reich alemán desató la Segunda Guerra Mundial y cometió crímenes contra la humanidad sin precedentes, sobre todo el exterminio sistemático de seis millones de judíos.
El horror que esto provocó a la mayoría de los alemanes es otro factor que impidió que, en los años de posguerra, el 8 de mayo fuera visto como un día de liberación. Tras seis años de guerra, para muchos de los países europeos ocupados por soldados alemanes, en cambio, sí lo fue. Ahora la suerte había cambiado: Alemania era un país ocupado. Y al comienzo de la guerra ideológica entre la Unión Soviética comunista y los países democráticos aliados de Occidente se perfilaba la división de Alemania y de Europa.
El 8 de mayo de 1949, exactamente cuatro años después del fin de la Segunda Guerra Mundial, políticos de diferentes partidos se reunieron en Bonn para acordar la Constitución de la República Federal de Alemania, que se formaría a partir de las zonas de ocupación occidentales. En opinión del político liberal Theodor Heuss, el 8 de mayo de 1945 es la «paradoja más trágica y dudosa de la Historia alemana» porque «fuimos derrotados y liberados a la vez».
En septiembre de 1949, Heuss se convirtió en el primer presidente alemán. Tres años más tarde, sentó un precedente al visitar el antiguo campo de concentración de Bergen-Belsen. «Los alemanes jamás deberán olvidar lo que personas de su propio pueblo cometieron en esos años de vergüenza», dijo de cara al Holocausto y agregó: «Sabíamos lo que estaba pasando.»

Un monumento para el Ejército Rojo: «el liberador»
La República Democrática Alemana, fundada el 7 de octubre de 1949, celebraba el culto estatal antifascista, adoptado de la potencia ocupante soviética. Su símbolo más visible era el gigantesco monumento, que se inauguró en el cuarto aniversario del fin de la guerra, en un camposanto en Berlín para 5.000 soldados caídos del Ejército Rojo.
En el centro, un soldado sostiene a un niño en brazos y con sus botas pisa la gama suástica nazi. La estatua de 30 metros de altura recibió el nombre de «el liberador» y se convirtió en un símbolo de la victoriosa Unión Soviética que triunfó sobre la Alemania nacionalsocialista.
La RDA se presentó como un baluarte contra el fascismo y el imperialismo. La República Federal de Alemania y Estados Unidos fueron declarados como los principales enemigos. Bajo el liderazgo de Walter Ulbricht, quien impulsó la unión obligatoria de los comunistas de la KPD y los socialdemócratas del SPD para formar el Partido Socialista Unificado de Alemania (SED, por sus siglas en alemán), el 8 de mayo se conviertió en el «día de la liberación», que la RDA instrumentalizó como propaganda.
Así, por ejemplo, en el décimo aniversario del fin de la guerra, Ulbricht, el entonces presidente del partido SED, criticó la adhesión de la Alemania occidental a la OTAN. En una manifestación multitudinaria acusó a la República Federal de Alemania de torpedear la reunificación alemana.

Konrad Adenauer: «Depuración y cambio»
Al mismo tiempo, el canciller alemán Konrad Adenauer sostuvo que el pueblo alemán pagó los crímenes, cometidos por líderes deslumbrados en su nombre, con un «sufrimiento infinito». Para el cristianodemócrata, el sufrimiento condujo a la «depuración y el cambio».
En el vigésimo aniversario del fin de la guerra, su sucesor, Ludwig Erhard, fue el primer político occidental de alto rango en hablar de «liberación». Sin embargo, lo hizo para resaltar la falta de libertad en los países comunistas: Si con la derrota de la Alemania de Hitler se hubiesen eliminado del mundo toda injusticia y tiranía, entonces la humanidad podría «celebrar el 8 de mayo como un día de liberación».

Willy Brandt elogia a mujeres y refugiados
Apenas cinco años más tarde, volvió a producirse un cambio decisivo en la forma en que la élite política de la Alemania occidental interpretaba el fin de la guerra. Bajo el canciller socialdemócrata Willy Brandt se firmaron los Tratados de Varsovia y Moscú para impulsar la distención con la Unión Soviética y Polonia.
Si bien en su discurso del 8 de mayo no mencionó la «liberación», sí elogió el papel de las mujeres, de los refugiados y los expulsados en la reconstrucción de Alemania.
Durante el mandato del presidente alemán Walter Scheel, del partido liberal, la importancia del 8 de mayo de 1945 adquirió una nueva dimensión: «Fuimos liberados de un terrible yugo, de guerra, asesinatos, esclavitud y barbarie», dijo en el 30 aniversario del fin de la guerra. «Pero no olvidamos que la liberación vino de afuera y que nosotros, los alemanes, fuimos incapaces de liberarnos nosotros mismos de ese yugo».
Una década más tarde, con motivo del 40 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, el canciller Helmut Kohl habló explícitamente del «día de la liberación».

Richard von Weizsäcker: «Mirar a la verdad a los ojos»
Ese mismo año, en 1985, el presidente cristianodemócrata Richard von Weizsäcker pronunció un discurso que, hasta el día de hoy, es considerado el más importante con respecto al 8 de mayo de 1945, puesto que no excluye a nadie: Ese día «nos liberó a todos del sistema inhumano de la tiranía nacionalsocialista». Al mismo tiempo, el líder de la RDA, Erich Honecker, seguía subrayando las diferencias entre el este y occidente.
Apenas después de la caída del Muro de Berlín, en 1989, la Alemania del este adoptó un tono similar al de la Alemania occidental. Durante pocos meses, la RDA fue gobernada por Lothar de Maizière, el único primer ministro elegido libremente. En el 45 aniversario del fin de la guerra sostuvo que los alemanes debemos «vivir con esta Historia de manera sincera y veraz, que nos sirva de advertencia y recuerdo». Y prosiguió: «Este 8 de mayo tratemos de mirar a la verdad a los ojos, lo mejor que podamos».

Deutsche Welle

El Covid le da vida a Netanyahu

El Covid le da vida a Netanyahu

– El primer ministro israelí sobrevive en el poder y aprovecha la pandemia para postular un gobierno de unidad nacional

Hasta antes de la crisis del coronavirus Benjamín “Bibi” Netanyahu, el único hombre que ha llegado a gobernar más de 14 años al Estado hebreo, se encontraba en la cuerda floja; sin embargo, a él, a quien sus compatriotas le llaman el “mago”, supo aprovecharse del Covid-19 para…

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El Covid le da vida a Netanyahu

– El primer ministro israelí sobrevive en el poder y aprovecha la pandemia para postular un gobierno de unidad nacional

Hasta antes de la crisis del coronavirus Benjamín “Bibi” Netanyahu, el único hombre que ha llegado a gobernar más de 14 años al Estado hebreo, se encontraba en la cuerda floja; sin embargo, a él, a quien sus compatriotas le llaman el “mago”, supo aprovecharse del Covid-19 para reflotar.

Netanyahu es una figura que tiene procesos judiciales serios y avanzados por varias imputaciones de soborno, corrupción y malversación de las funciones públicas. En parte había logrado evitar ser enjuiciado o encarcelado manteniéndose en el poder, tratando siempre de generar un estado de conflictos con varios de sus vecinos o con los palestinos, postulando más anexiones de los territorios ocupados en la guerra de 1967, y buscando aparecer como la única persona en el mundo que hacía campañas electorales posando con Donald Trump.

Sin embargo, desde las elecciones generales de abril de 2019 no lograba conseguir una mayoría absoluta dentro del congreso unicameral de 120 diputados. Debido a que no podría dar paso a gobiernos estables, se convocaron a nuevos comicios parlamentarios en septiembre 2019 y marzo 2020. Israel se convirtió en un caso excepcional a nivel mundial pues, pese a realizar tres elecciones generales en 11 meses, no se podía viabilizar un nuevo gobierno.

El rival que tenía Benjamín Netanyahu en todas esas tres contiendas fue el general Gantz, un tocayo suyo que le sirvió comandando sus acciones militares en incursiones al Líbano y a los territorios ocupados palestinos. Si bien el 2 de abril Netanyahu ganó con 29.5 por ciento de los votos, una leve mayoría del congreso decidió darle a Gantz el aval para reemplazarlo en el poder.

El “Mago”

Netanyahu muy astutamente se aprovechó de la nueva emergencia humanitaria ocasionada por la epidemia para que se posterguen los juicios contra él y luego para demandar a su contrincante un gobierno de unidad nacional.

Tras largas conversaciones entre los dos Benjamines se llegó a un acuerdo altamente inusual. Según éste se iba a dar una coalición gubernamental que durase 36 meses. En la primera mitad de dicho periodo, el primer ministro seguiría siendo Netanyahu, mientras Gantz sería su viceprimer ministro, pero en los siguientes 18 meses se iba a invertir dicho orden. Cada uno de los dos bloques que entraban en la alianza del poder iba a tener paridad, para lo cual se creaba un gabinete con 36 ministerios, una cifra descomunal para un país con menos de 10 millones de habitantes y que en sus inicios como Estado apenas tenía 12 ó 13 ministerios.

Además, la mitad de los ministros que en dicha repartición le corresponden al bloque de Netanyahu solo él podría cambiarlos, y viceversa. Ambos Benjamines tendría poder de veto uno sobre el otro, con excepción de la política de anexiones territoriales que ahora Netanyahu quiere acelerar teniendo la venia de la Casa Blanca.

Gantz saca como consuelo que va a controlar la mitad del gabinete y que en un año y medio por fin llegará a ser primer ministro. Sin embargo, dicho acuerdo le ha costado la ruptura de su coalición electoral Azul y Blanco (por los colores de la bandera israelí). De los 31 diputados que esta última tenía solo 15 se han quedado con Gantz, mientras que 16 han roto con él rechazando el pacto con Netanyahu a quien ellos quieren ver en la cárcel. Netanyahu ha logrado neutralizar a su rival pues Gantz se ha quedado sin una sustancial bancada propia y ni siquiera va a tener muchos parlamentarios para que ocupen los 18 ministerios que le han asignado a su bloque en esos acuerdos.

Netanyahu también ha lanzado un anzuelo que puede terminar anulando al laborismo. Este último fue el partido que desde los años treinta hasta los ochentas fue la principal fuerza dentro de los hebreos, pero que ahora, tras sus reiteradas concesiones a los halcones de la derecha israelí, ha terminado reduciéndose a apenas tres legisladores. Su integración al actual gobierno con “Bibi” les puede terminar llevando a hacerse un hara kiri.

Anexiones

Con este nuevo gobierno “Bibi” va a querer valerse de sus aliados para seguir eludiendo la justicia y para avanzar a todo galope en sus planes de anexiones territoriales. Necesita correr pues no quiere correrse el riesgo de que, en noviembre, si su socio Trump pierde la presidencia en las elecciones estadounidenses, tenga a una Cada Blanca en contra suya.

Netanyahu ya consiguió el aval de Washington para incorporar oficialmente al Estado de Israel a todos los territorios que éste le quitó a Siria en 1967 y también al Gran Jerusalén.  Ahora él sabe que Trump le ha dado la luz verde para anexar toda la ribera occidental del río Jordán y del Mar Muerto, así como la inmensa mayoría de las colonias hebreas dentro de los territorios ocupados de Cisjordania.

Dicho plan dejaría a los palestinos con una serie de bolsones en el medio del agrandado Estado de Israel, los cuales estarían interconectados entre sí mismos por carreteras que pasarían por el control de Israel o debajo de su territorio. A Gaza, si bien Israel le concedería ampliarse en una franja del desierto que limita con Egipto, le mantendría ligada al resto de Palestina mediante un extenso túnel subterráneo.

Ningún país árabe o fracción palestina avala tal plan. En las últimas elecciones generales la minoría de ciudadanos árabes de Israel se unió en una “Lista Unida”, la cual logró su mejor representación en su historia (15 diputados) llamando a rechazar estas propuestas.

La posibilidad de que este gobierno de unidad nacional dure mucho no es muy grande. Allí deben convivir los partidos ultra-religiosos que demandan que los rabinos ortodoxos decidan que inmigrante es o no judío y por ende se le acepte como ciudadano pleno, mientras que varios congresistas del bloque de Gantz han hecho campaña para que se restrinjan los privilegios de los que se la pasan todo el día estudiando la Torá (Antiguo Testamento) y que se les obligue a todos ellos a servir en el ejército.

También deben cogobernar juntos quienes consideran que “Bibi” es un héroe y quienes quieren verlo bajo rejas, o quienes quisieran hacer más concesiones a los palestinos y de quienes demandan abiertamente la expulsión de casi todos ellos del Estado de Israel.

Mientras tanto, han de darse nuevas perspectivas de conflictos. Israel ha estado envuelto en una serie de incursiones escondidas o abiertas en el Líbano, Siria y otras partes del Medio Oriente, mientras que Netanyahu ha buscado que Estados Unidos acentúe sus canciones contra Irán y que incluso se prepare para atacarlo militarmente.

Muchos judíos van a ver en tal gobierno de unidad nacional un paso positivo frente al impasse del desgobierno o para hacer frente al coronavirus. No obstante, Netanyahu nunca ha traído ni traerá la paz. Por más que Israel sea el país del mundo que tiene más armas nucleares por kilómetros cuadrados de superficie, que tenga uno de los ejércitos y servicios secretos más sofisticados del globo, y que sea el principal receptor de ayuda de Estados Unidos, la seguridad de su población siempre va a estar en riesgo mientras se mantengan belicistas en el poder.

Día mundial del holocausto

La formación del nuevo gobierno se dio en la víspera de que Israel y muchos de los 15 millones de judíos de todo el mundo conmemoraron el día mundial del holocausto. Esta fecha se ha escogido para hacer un homenaje a la insurrección del gueto de Varsovia, la cual se dio hace exactamente 77 abriles atrás. Dicho levantamiento fue liderado por Mordejai Anielewicz, cuyos principios guardan un contraste radical con los de Netanyahu y Gantz.

Entre la segunda quincena de abril y la primera quincena de mayo de 1943 se alzaron en armas los malnutridos sobrevivientes del gueto de Varsovia. Este era un barrio aislado del resto del mundo por murallas militarizadas en el cual los nazis habían llegado a colocar a más de 400 mil judíos, la mayor minoría étnica de Polonia, donde llegaron en algún momento a representar un cuarto de su población.

En septiembre de 1939, Hitler inició la II Guerra Mundial al invadir Polonia y una de sus metas fue segregar a los judíos en guetos y en campos de concentración o exterminio. Tras unos 40 meses de ocupación germana, alrededor de 50 mil judíos que quedaban vivos en el gueto de la capital polaca decidieron alzarse con armas rudimentarias y cuerpos escuálidos. Con pocas municiones y alimentos, ellos supieron darle batalla durante todo un largo mes al ejército más sofisticado y extendido de toda Europa.

Ellos prefirieron morir peleando antes que en las cámaras de gas. Su dirigente fue Mordechai Anielewicz quien lideraba la sección de Varsovia de Hashomer Hatzair (un partido marxista que pedía que se estableciera en lo que entonces era el mandato británico de Palestina una república independiente secular, igualitaria y binacional donde los hebreos y árabes pudiesen convivir en paz).

Si bien Netanyahu quiere usar la heroica gesta de Varsovia para justificar más acciones militares en su vecindario aduciendo que solamente así se evitará poner a los judíos en riesgo,  el mensaje de Anielewicz fue lo inverso.

Para dicho descomunal héroe se debía ir a una sociedad sin discriminaciones de ninguna clase y a una república multiétnica en la Tierra Santa donde todas las creencias y pueblos pudiesen vivir como iguales. Si Anielewicz quería una sociedad más equitativa, Netanyahu se alinea con las políticas que promueven la polarización social entre ricos y pobres que pregona Trump y también la segregación de los habitantes nativos de su territorio, gran parte de los cuales desciende de los antiguos israelitas, aunque sus actuales religiones sean la cristiana o la musulmana.

Este nuevo plan de reparto de la “Tierra Santa” que viene organizando los que hoy se reparten el poder en Israel, va a volver a fracasar, al igual que todos los otros previos que han buscado repartir a la Tierra Santa de acuerdo a religiones. La única solución puede terminar siendo una basada en ir hacia un solo Estado multiétnico, tal y cual lo postuló el comandante de la insurrección del gueto de Varsovia.

Isaac Bigio, Analista internacional

Netanyahu: derrota en la victoria


El 2 de marzo se dieron las terceras elecciones generales en Israel en un lapso de menos de 11 meses, lo que evidencia todo un record de incertidumbre e inestabilidad políticas.
La primera de estas elecciones al parlamento hebreo (la Knesset) se dio el 9 de abril pasado. En éstas el Likud del primer ministro Benjamín Netanyahu pasó de 30 a 35 congresistas, exactamente la misma cifra de su mayor…

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Netanyahu: derrota en la victoria


El 2 de marzo se dieron las terceras elecciones generales en Israel en un lapso de menos de 11 meses, lo que evidencia todo un record de incertidumbre e inestabilidad políticas.
La primera de estas elecciones al parlamento hebreo (la Knesset) se dio el 9 de abril pasado. En éstas el Likud del primer ministro Benjamín Netanyahu pasó de 30 a 35 congresistas, exactamente la misma cifra de su mayor rival (la coalición Azul y Blanco de su tocayo y ex servidor, el general Gantz). Pese a sus avances a él le resultaba difícil desempatar y también viabilizar una mayoría absoluta pues dicho parlamentario unicameral consta de 120 curules repartidas, en ese entonces, entre 11  bancadas.
La segunda elección se dio el 17 de noviembre y en ella el Likud bajó a 32 escaños, lo cual implicaba un retroceso de 3 parlamentarios con relación a los que obtuvo en los pasados comicios y a 6 pues en su gestión durante abril y septiembre Netanyahu logró ganar a 3 parlamentarios de un partido difunto hacia el suyo propio.
En esta tercera elección Netanyahu ha conseguido una clara mayoría. Ha subido de 32 a 36 curules, 3 más que los de sus contrincantes de azul y Blanco. En términos electorales consiguió un 29.5% de los votos, una mejoría frente al 26.5% de abril y al 25.1% de septiembre.

Victoria
Netanyahu celebra la derrota de sus dos grandes rivales. Por un lado ha hecho retroceder a Benny Gantz, quien pasó de haber quedado primero en septiembre para quedar detrás de él por 3 puntos porcentuales y 3 parlamentarios. Gantz lideró varias intervenciones militares bajo las órdenes del gobierno del Likud en Gaza y Líbano. La alianza Azul y Blanco que él encabeza congrega muchos antiguos halcones y asociados del Likud quienes reivindican muchas políticas económicas y anexionistas territoriales de Netanyahu pero se distancian del actual premier por las acusaciones de corrupción y autoritarismo que penden en su contra y por las grandes concesiones que él hace a los partidos ultra-religiosos para mantenerse en el poder.
Además Netanyahu debe vanagloriarse de haber fulminado a los laboristas. Hoy la alianza de los laboristas tradicionales con la de los que provienen del socialismo “marxista” apenas consiguió 7 bancas, su peor resultado en la historia.
Recordemos que durante medio siglo la comunidad judía de lo que entonces era la Palestina de la entre-guerra hasta el Israel de fines de los setentas estuvo monopolizado por el laborismo socialdemócrata de David Ben Gurion, el mismo que fue el artífice del modelo estatista y de bienestar social así como de conducir la creación y expansión militar de Israel en las 4 guerras que este país libró contra Egipto.

Trump
Tanto Azul y Blanco como los socialdemócratas pensaban que podían arrinconar a Netanyahu debido a los numerosos procesos por corrupción y soborno que él confronta y que podría llevarlo a la prisión. Sin embargo, el presidente estadounidense Donald Trump decidió jugarse el todo por el todo por su principal socio en el Medio Oriente.
El mandatario norteamericano visitó Israel donde apuntaló la anexión de la Jerusalén antigua y oriental de mayoría árabe y del Golán sirio, la transformación de Israel en un Estado esencialmente para los judíos de todo el mundo (y no tanto para todas las personas nacidas allí o hijo de nacidos allí), y la preparación de un “plan de paz” en el cual prácticamente se elimina la posibilidad de una solución de dos Estados que convivan pacíficamente uno al lado del otro.
Trump acepta la anexión israelí de casi todas las colonias sionistas en los territorios ocupados de Cisjordania y toda la ribera occidental del río Jordán y el Mar Muerto, con lo cual solo deja una serie de pequeños bolsones palestinos interconectados entre sí y hasta pasando por zonas que Israel anexionar y sin frontera común con Jordania. A Gaza le darían más territorios en el borde con Egipto y un túnel que una a esta franja con la Cisjordania, pero el supuesto Estado palestino a crearse sería una colección de enclaves en la cual los palestinos deberían renunciar a cualquier pretensión de cualquier zona de Jerusalén así como que se les permita a quienes nacieron en territorios que hoy son parte de Israel el poder regresar a vivir en sus casas originales.
El endose de Trump a Netantagu ha sido su principal soporte. El primer ministro israelí debe ser el único jefe de gobierno del mundo que posaba con grandes carteles al lado del presidente norteamericano para poder ser reelecto. En contraposición a ello Boris Johnson fue reelecto como primer ministro británico esquivando todo contacto con Trump, pese a que este último visitó Londres pocos días antes de las elecciones generales del Reino Unido del 12 de diciembre.
El general Gantz no podía objetar el plan de Trump que les entrega toda Jerusalén, el Golán y sus colonias en Cisjordania. Ganz había servido bajo Netanyahu y también había comandado varias operaciones de ocupación en Gaza y  en Líbano. Su discurso buscaba presentarse como un derechista no corrupto y no tan dependiente de los teocráticos. Sin embargo, el electorado prefiere optar por el derechista y anexionista más consistente.
Israel se ha convertido en el único país del mundo donde la mayoría de sus electores se definen abiertamente como derechistas y la palabra “derecha” es demasiado popular. Ello implica toda una inversión pues hace 7 décadas cuando nació dicho estado el grueso de los hebreos se definía como izquierdistas o socialistas. Hoy el anti-izquierdismo y las simpatías por Trump son sentimientos muy fuertes incluso dentro de las comunidades judías más pobres (como las de los orientales o etíopes) para quienes el principal enemigo son los árabes, el Hamas y la Yihad Islámica.

Derrota
Netanyahu, no obstante, tiene dos grandes problemas. El primero es que, pese a su primer puesto electoral, apenas cuenta con el aval de 58 de los 120 parlamentarios, por lo que aún no puede viabilizar una mayoría absoluta.
Netanyahu ha logrado co-gobernar con 3 partidos ultras. Dos de ellos representan a las comunidades religiosas ultra-ortodoxas (el Shas a la de los judíos sefardíes y de origen asiático y africano, y la Unión del Judaísmo de la Torá a la de los que provienen de Europa), los mismos que han mantenido sumados los mismos 16 parlamentarios que obtuvieron en los pasados comicios. El otro, Yamina, el partido de los colonos religiosos de extrema derecha que quieren un “Gran Israel” y que ha retrocedido de 7 a 6 congresistas.
Los 33 parlamentarios de Azul y Blanco y y los 7 del bloque de los distintos desgajes laboristas  apenas suman 40 legisladores, la tercera parte de la Knesset. La única manera en la cual Ganz podría convertirse en primer ministro es haciendo una alianza con las otras dos fuerzas que quedan: Israel Nuestra Casa de Avigdor Lieberman y la Lista Unida. Sin embargo, ambas formaciones son antípodas.
Lieberman ha sido ante ministro de guerra y de relaciones exteriores y también número dos de Netanyahu. Él ha propuesto deportar a todos los ciudadanos árabes de Israel que no reconozcan al sionismo y también bombardear Irán (aún bajo el riesgo de desencadenar una III Guerra Mundial), aunque también acepta mayores concesiones territoriales a un Estado palestino (a condición de que se produzca una limpieza étnica de la mayoría de los no judíos de Israel). La Lista Unida es un bloque de los 4 partidos árabes, los mismos que expresan a la mayor minoría étnica y lingüística de Israel y que quieren un Israel para todos sus ciudadanos o la creación de un Estado palestino en base a Jerusalén oriental y a los territorios ocupados desde la guerra de 1967.
Lieberman ha retrocedido de 7 a 6 legisladores pero se mantiene como el único que pudiese desempatar y que elija a quien pueda ser el nuevo primer ministro, aunque este último no sea ninguno de los candidatos centrales de todas las últimas elecciones. El ideal de Lieberman es hacer un gobierno amplio de la derecha que una al Likud con Azul y Blanco y donde él aparezca como el mediador. En dicho escenario los partidos ultra-religiosos deberían quedar excluidos a fin de que el estado pudiese acabar con varios de los privilegios que tiene el rabinato  ortodoxo para decidir quiénes son o no judíos (y por ende ciudadanos con derecho a establecerse en Israel) y anular la exoneración que tienen los estudiosos de la Torá a prestar servicio militar obligatorio.
La Lista Unida es la fuerza que proporcionalmente más ha crecido. Han pasado de 13 a 15 curules, la mayor bancada árabe en la historia de Israel. Han sacado el 12.6% de los votos demostrando que la mayor parte del 20% de los ciudadanos ‘árabes de dicho estado ha ido a votar en masa por ellos en rechazo al plan de Trump y a dos disposiciones aprobadas por Netanyahu las cuales hicieron que el árabe dejase de ser un idioma co-oficial (pese a que lo hablan o entienden la mayoría de quienes viven bajo administración israelí) y que se defina a Israel como un país para los de la religión dominante.
El segundo problema que tiene Netanyahu es uno aún más grave. La corte suprema pide que Netanyahu sea procesado e impedido de tener funciones públicos debido a serias imputaciones por soborno. Ganz pretende que el parlamento apruebe una ley que impida que cualquier persona en esas condiciones pueda ser electa como primer ministro. Según varios miembros de Azul y Blanco hay muchos likudistas que están dispuestos a sacrificar a Netanyahu para moralizar al país y para evitar que Israel siga entrampado. Si esta moción es apoyada por los 63 parlamentarios de las 4 bancadas no alineadas a Netanyahu, el futro del actual primer ministro podría estar en juego y él podría eventualmente pasar del poder a la cárcel.
Todo esto, sin embargo, no hace más que darle aún más poder de chantaje y negociación a Lieberman cuyo movimiento tiene muchas denuncias de deshonestidad, el cal podría acabar salvando a Netanyahu a cambio de prebendas, aunque no se sabe por cuánto tiempo más.

Conclusiones
El panorama israelí ha cambiado radicalmente. Netanyahu no solo se juega por seguir siendo el primer ministro hebreo que más tiempo ha estado en el poder sino en evitar quedar bajo rejas Una eventual componenda con su ex vice Lieberman no ha de resultar en un acuerdo estable y él podría provocar una escalada militar contra Irán a fin de distraer la opinión pública interna.
La oposición se reduce a querer tener a un primer ministro que mantenga las mismas políticas monetaristas y militaristas de Trump aunque con un mandatario menos controversial.
El laborismo está en proceso de disgregación, al igual que la izquierda sionista y el proyecto de lograr la paz en torno a una solución de dos estados que convivan.
Un hecho que cambia mucho es la emergencia de la minoría no judía que ahora tiene una fuerza significativa que la expresa y que quiere por medios pacíficos hacer que Israel se dote de un sistema americano con una constitución y con el derecho de todos los nacidos en dicha tierra a ejercer todos los cargos públicos.
Netanyahu va a querer seguir provocando a Irán, al Hezbollah, a Siria, al Hamas y a la Yihad Islámica con acciones militares en los territorios ocupados y en Siria y Líbano a fin de que ello generen atentados y misiles contra civiles hebreo, lo cual le daría legitimidad.
Por el momento no se ve un escenario en el cual la estabilidad o la paz se puedan llevar a cabo en la tierra de la Biblia.

Isaac Bigio / Analista internacional

La nueva guerra de Trump contra Irán


Tres días antes del día de los tres reyes magos, el país con más cristianos del mundo (EEUU) le dio un “regalo” al país de donde salieron dicho sabios persas de la época bíblica. Un dron norteamericano lanzó varios misiles que asesinaron al general Qasem Soleimani (el más importante militar persa y también del autonombrado “Eje de la Resistencia”), a Abu Mahdi al-Muhandis (el número dos de las…

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La nueva guerra de Trump contra Irán


Tres días antes del día de los tres reyes magos, el país con más cristianos del mundo (EEUU) le dio un “regalo” al país de donde salieron dicho sabios persas de la época bíblica. Un dron norteamericano lanzó varios misiles que asesinaron al general Qasem Soleimani (el más importante militar persa y también del autonombrado “Eje de la Resistencia”), a Abu Mahdi al-Muhandis (el número dos de las Fuerzas de Movilización Popular, las cuales organizan a unas 150 mil milicias iraquíes), y a un total de una decena de altos mandos de Irán e Irak.
Donald Trump abiertamente reivindicó el ataque que se dio contra los automóviles que trasportaban a estos oficiales cuando salían del aeropuerto civil internacional de la capital iraquí. Según el presidente norteamericano Soleimani había estado implicado en las muertes de muchos estadounidenses y preparaba nuevos “crímenes” más. Irán ha condenado ello como “terrorismo de estado”.
Para Hassan Nasrallah, el secretario del Partido de Dios de Líbano (Hisbola), este atentado es peor que si es que EEUU hubiese lanzado misiles contra Irán. Para él éste ha sido un ataque brutal contra toda la coalición donde están los gobiernos de Irán, Irak y Gaza y movimientos armados chiitas que controlan importantes territorios en Afganistán, Irak, Líbano y Yemen. De allí que para él la respuesta que se le va a dar a EEUU será tomada por todo el “Eje de la Resistencia”.
Soleimani es percibido por los “antiimperialistas” chiitas como un Ché Guevara islámico y por sus enemigos como un genio militar tan importante para Teherán como los generales Eisenhower y Zhukov lo fueron para Washington y Moscú, respectivamente. Él había sido el gran estratega que había logrado que Irán consiga algo que no lo ha podido conseguir cualquier otro país del “Tercer Mundo”: crear una red de fuerzas armadas de combate que dominen varias regiones y países de su entorno geográfico.

Resistencia
El asesinato de Soleimani se dio poco antes que la revolución nacionalista islámica fuese a conmemorar su 41 aniversario. Entre el 7 de enero de 1978 y el 11 de febrero de 1979 Irán fue sacudido por grandes protestas sociales que condujeron al derrocamiento popular del Shá, el monarca absoluto pro-Washington con más súbditos en todo el mundo.
Irán pasó de ser el mayor aliado de EEUU en el Medio Oriente, a convertirse en su principal enemigo. Cuando manifestantes ocuparon la embajada norteamericana en Teherán y retuvieron a 52 rehenes, el Pentágono quedó humillado cuando fracasó en un operativo militar hecho para liberarlos. Después, a fin de buscar contrapesar al nuevo gobierno de los ayatolas, EEUU junto a sus aliados occidentales y a todas las petro-monarquías autocráticas de la península arábiga financiaron y armaron a Saddam Hussein para que en 1980 el ejército iraquí invada a Irán.
La guerra Irak-Irán duró el doble que la I Guerra Mundial. En sus 8 años de duración murieron al menos un millón de personas. La OTAN se hizo de la vista gorda cuando Bagdad masacró a miles de sus propios civiles kurdos y también a soldados iraníes con gases químicos, armas que inicialmente les fueron proporcionadas por Occidente.
En 1991, cuando Hussein pensaba que EEUU iba a tolerar que Irak reincorpore a su territorio al emirato de Kuwait, tal y cual había pasado antes cuando en 1975 Indonesia invadió la ex colonia portuguesa de Timor Este, George Bush padre decidió salir en defensa de sus socios kuwaitíes. A diferencia del Asia sudoriental en Kuwait hay mucho oro negro y estaba en riesgo el futuro de otras autocracias que garantizan a EEUU acceso a la mayor reserva petrolífera del planeta.
La guerra contra Irak permitió que Irán rompiese su aislamiento. Luego, cuando en 2001 Washington invadió a Afganistán y en 2003 a Irak, los ayatolas lograron que los norteamericanos eliminen a sus dos mayores contrincantes: a su oeste derrocaron a Hussein quien tanto les masacró y a su este arrinconaron a los talibanes, cuyo fundamentalismo sunita perseguía a los chiitas afganos.
En el caos desatado por la invasión anglo-americana a Irak se fortalecieron los movimientos armados de la etnia chiita que representa al 60% de la población iraquí. Irán, que es la mayor nación chiita del mundo, fue alentando a estos movimientos.
Irán no reaccionó mucho cuando EEUU, Francia y Reino Unido bombardearon Libia y acabaron con Gadafi, a quien consideraban un secular socialista panarabista. Sin embargo, cuando EEUU quiso derrocar a Bashir Assad en Siria, allí Irán sí puso todas sus fuerzas para socorrerlo. Los Assad pertenecen a la secta alawita, que es una variante del chiismo. Para Irán y para los chiitas que en Líbano son la mayor etnia, es fundamental evitar que los fundamentalistas sunitas armados por las petro-monarquías arábigas y EEUU le hubiesen sacado del poder.
Soleimani fue uno de los artífices en lograr que miles de combatientes chiitas de Irán, Irak y Libia llegasen a Siria para defender a Assad. Gracias a la alianza con Moscú, que en la costa siria de Latakia tiene a su principal base naval en el Mar Mediterráneo, es que junto a los bombarderos rusos lograron terminar ganando la guerra civil siria.
Cuando una escisión de Al Qaeda creó un Estado Islámico ocupando el tercio occidental de Irak y el contiguo tercio oriental de Siria fueron las fuerzas chiitas capitaneadas por Soleimani y los “peshmergas” kurdos quienes lograron capturar todas las urbes que inicialmente fueron parte de dicho Estado.
Mientras que para EEUU e Israel Soleimani es un “terrorista”, para la mayor parte de quienes lograron erradicar al “Estado Islámico de Irak y Siria”, él fue el gran estratega de las fuerzas antiterroristas.

Venganza
Además de haber logrado establecer un “corredor chiíta” desde el oeste afgano hasta el Mar Mediterráneo, uniendo a zonas que anteriormente llegaron a ser parte del imperio persa de la antigüedad, Soleimani jugó un rol clave en asistir a la creación de enclaves “liberados” armados en Líbano, Gaza y Yemen.
Oficiales iraníes ayudaron a estructurar en Líbano la resistencia de sus correligionarios chiitas contra la invasión israelí y los falangistas maronitas. Este proceso daría luego nacimiento al Hezbolá de Nasrallah, el cual hoy se reivindica de ser el único partido militar árabe en haber expulsado a tropas israelíes de su territorio. Este movimiento surgió luego de que en 1982, 1983 y 1984 simpatizantes de Irán produjeron 3 explosiones contra blancos diplomáticos y militares de EEUU que totalizaron unas 350 muertes, la mayor de ellos marines y soldados estadounidenses.
Soleimani ha ayudado mucho a que Hamas se consolide como la única autoridad en Gaza y que constantemente lance cohetes contra Israel. Mientras Tel Aviv suele recibir dichos ataques desde el sur por parte de Hamas y la Yihad Islámica, desde el norte han recibido cohetes de mayor alcance lanzados por un más experimentado partido pro-persa: el Hezbollah.
Soleimani también ha sido clave en ayudar a que el movimiento Houthi centrado en tribus chiitas (que representan más de un tercio de la población del Yemen), logren capturar el norte de dicha república, incluyendo su capital Sana’a. A pesar que no hay tropas iraníes operando en Yemen, los houthis se han beneficiado de diversas formas de apoyo persa para haber generado una fuerte resistencia militar a los tanques y bombarderos que provienen de Arabia saudita y Emiratos Árabes Unidos, autocracias que tienen un mayor presupuesto bélico que el de Teherán.
Todos estos movimientos han decidido que han de organizar una venganza común, lo que va a implicar una serie de ataques coordinados contra blancos militares y comerciales de EEUU y de sus socios en la región.

Electoralismo
El asesinato de Soleimani se dio a 59 días de las elecciones generales de Israel a darse el 2 de marzo y a 11 meses exactos de las que se darán en EEUU el 3 de noviembre.
En Israel esta es la tercera que se da en un periodo de apenas 11 meses. El actual primer ministro Benjamín Netanyahu perdió en los últimos comicios de septiembre pero pudo retener su puesto debido a que quien le ganó, el general retirado Benny Gantz, no pudo establecer una coalición de gobierno. Trump ha sido el mejor promotor electoral de Netanyahu y por eso ha reconocido la anexión israelí de la zona árabe de Jerusalén y del Golán sirio. Al asesinar a Soleimani Trump ha dado un fuerte golpe a Gantz. Por un lado, ha favorecido a Netanyahu, quien ha venido estando segundo en todas las encuestas y quien quiere evitar los procesos judiciales que buscan encarcelarle por corrupción. De otra parte, Ganz, para no quedar mal con el electorado, apoyó la acción de Trump con lo cual podrá perder el apoyo de la que será la bancada dirimente del congreso israelí (la lista árabe).
En EEUU Trump llegó a la presidencia en 2016 pese a perder en las urnas por casi 3 millones de votos debido al apoyo de ciertos Estados claves. Hoy él no va bien tras el impeachment y una creciente ola de cuestionamientos, mientras que los demócratas le ganan en los sondeos. Con esta clase de acciones él quiere demostrar que es todo un “macho”. Sus acciones de armas buscan generar un impacto positivo en las urnas.

Guerra
El asesinato de estos 10 militares iraníes e iraquíes constituye una declaración de guerra, aunque no formal. Ésta ha destruido toda una década de negociaciones de EEUU, Alemania, Francia, Reino Unido, China, Rusia e Irán para llegar a una moratoria nuclear a cambio de levantar sanciones.
Si el objetivo de Trump ha sido el de contener a Irán lo que está produciendo es lo opuesto. El parlamento iraquí demanda la expulsión de las 5,200 tropas norteamericanas, algo que de darse fomentaría la expansión del eje chiita-persa por todo el Medio Oriente.
La alianza pro-chiita no necesariamente va a responder con un ataque directo a EEUU, aunque el 8 de enero unos 22 misiles persas impactaron sobre bases norteamericanas en Irak. Es probable que estas confrontaciones se vayan dando con una serie de golpes a sus aliados locales agrediendo a Israel, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Los estrechos que unen al golfo pérsico y al mar rojo con el océano índico pueden ser nuevos blancos.
Irán va a hacer todo lo posible por dividir a la OTAN y a Europa y para lograr que Turquía, Rusia, China y varios países latinoamericanos traten de cuestionar a Trump.

Isaac Bigio / Analista internacional

La primera prueba de Boris Johnson


A una semana de haber sido nombrado primer ministro, Boris Johnson puede acercarse a su primera derrota electoral. El primero de agosto se renueva la banca por el distrito de Brecon y Radnorshire. Este es el del territorio más extenso de los 40 que tiene el País de Gales dentro del Parlamento Británico, y también el mayor de los dos que conforman el concejo municipal de Powys, el de mayor superficie de los 20 que conforman a Gales.
Brecon y Radnorshire es una colección de pequeños y dispersos pueblos, ninguno de los cuales llega ni a los 9,000 habitantes. A pesar de que ésta es una comarca rural y agropecuaria que nunca ha ejercido mayor poder en la política británica, esta vez sí podrá tenerlo, a tal grado que puede ir minando al nuevo gobierno e ir presionando para que se den elecciones generales anticipadas.
Cuando Boris debutó en el premierato, la alianza conservadora-unionista comandaba una leve mayoría absoluta de solo 2 votos sobre el resto del parlamento, pero si en esta elección el tory Christopher Davies (quien en el 2015 y 2017 obtuvo la representación parlamentaria de este distrito) no gana, el oficialismo se vería reducido a apenas un voto de ventaja sobre el resto. Esta cifra, a su vez, puede eventualmente ir cayendo a medida que algunos parlamentarios conservadores hostiles a un Brexit duro puedan seguir apartándose del partido o de su marco disciplinario.
La banca parlamentaria de Brecon y Radnorshire ha pasado constantemente en la historia de manos entre los tories y los liberal-demócratas. Los laboristas nunca allí han sido fuertes (debido a que la mayoría de sus pobladores son granjeros privados), pero sí lo son en los distritos que se encuentran al sur de Powys donde estaban las antiguas minas de carbón y los baluartes del sindicalismo.
Tradicionalmente Gales en su mayoría vota laborista y el Partido de Gales es fuerte en las áreas del norte y oeste de este país donde hay muchos hablantes de su lengua nativa celta. Los tories suelen ser más fuerte en áreas rurales colindantes a Inglaterra, como lo son las que conforman Powys.
Esta elección se dio tras que en febrero 2019 su parlamentario Davies fue encontrado culpable de reclamar gastos falsos. Al mes siguiente él reconoció su culpabilidad y al subsiguiente él fue sentenciado a hacer trabajo comunitario por 50 horas y a pagar £1,500. De acuerdo a ley esto podría generar una moción para pedir que su cargo pudiese ser dispuesto a que sea renovado en una elección siempre y cuando el 10% de los habitantes registrados en ese distrito lo pidieran. La petición obtuvo casi el doble de esa cifra.
Las elecciones en este distrito se dan a más de 5 semanas de que en el 23 de mayo se dieran las elecciones al parlamento europeo en las cuales los tories obtuvieron su peor resultado a nivel nacional. En esa fecha los conservadores quedaron en quinto lugar y por debajo del 9%, pero el país donde peor quedaron parados fue Gales donde bordearon el 6% de los votos.
A fin de derrotar a los tories y golpear a Boris todos los partidos pro-europeos han decidido apoyar a Jane Dodds, la lideresa del Partido Liberal Demócrata en el País de Gales quien pronto puede llegar a entrar por primera vez a la cámara de los comunes.
Los conservadores no han querido escoger a un nuevo candidato pues Davies llegó a su puesto con casi la mitad de los votos en su distrito en el 2017. El Partido del Brexit no ha querido desistir de participar. A diferencia del Partido de Gales, de los Verdes y de Cambio UK, quienes se pueden dar el lujo de no presentarse en esta elección pues en el referido distrito nunca ha tenido una votación significativa, el Partido del Brexit quedó primero en todo Powys en las euro-elecciones de hace mes y medio. De otro lado, el UKIP también presenta una candidatura pues quiere seguir demostrando que existe y que puede rivalizar contra su antiguo líder Farage y contra Boris.
De esta manera los partidos de la derecha que propugnan un BREXIT duro e inmediato se presentan divididos en 3. La otra mitad de los candidatos son Dodds de los liberal-demócratas (apoyados por el Partido de Gales, Verdes y Cambio UK), los laboristas y los payasos del partido de los lunáticos.
Según una última encuesta hecha Dodds tiene una preferencia del 43% de los electores, 15 puntos encima del 28% que recibe el tory Davies. Después de ellos el Partido del Brexit queda tercero con el 20%, el laborismo con el 8% y un 1% recibe el UKIP y los lunáticos, respectivamente.
Esta elección es la primera que deben hacer frente Boris Johnson y Jo Swinson, quienes la semana fueron casi al mismo tiempo electos como los líderes del conservadurismo y del liberalismo democrático, respectivamente.
Si la lideresa del liberalismo democrático en Gales logra ganar la banca en disputa, éste sería el mejor golazo que lograría la nueva lideresa de dicho partido a nivel nacional. Los amarillos, quienes acaban de reclutar a sus filas al parlamentario Chuka Umunna, uno de los más conspicuos representantes del ala pro-Blair del laborismo, ahora incrementarían su bancad a hacia 13. Esto implica apenas un 2% de la cámara de los comunes, pero esa cadena de avances puede transformar al partido del ave dorada en una joya que atraiga a disidentes conservadores y laboristas.
Isaac Bigio