La conmemoración del centenario recordó al intelectual que desafió visiones eurocentristas y defendió la filosofía náhuatl como parte central del pensamiento universal.
Miguel León-Portilla emergió en el siglo XX como una figura que cuestionó la narrativa histórica dominante al sostener que los pueblos originarios desarrollaron tradiciones filosóficas propias y documentadas.
Su tesis doctoral afirmó la existencia de un pensamiento náhuatl estructurado, argumento que enfrentó escepticismo académico y luego obtuvo circulación internacional mediante traducciones y reediciones.
En Visión de los vencidos integró testimonios indígenas de la Conquista y propuso leer el trauma histórico desde las voces silenciadas, con lo que alteró la enseñanza tradicional del periodo colonial.
El historiador defendió la consulta directa de códices y textos en lengua original como requisito metodológico, postura que definió su disciplina y su influencia en generaciones de investigadores.
Su ingreso a El Colegio Nacional en 1971 confirmó su reconocimiento institucional, mientras recibió doctorados honoris causa y el Premio Nacional de Ciencias Sociales, Historia y Filosofía.
La Secretaría de Cultura organizó homenajes y actividades académicas para el centenario, con participación de instituciones como el Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.
A un siglo de su nacimiento, la discusión sobre lengua, identidad y memoria histórica mantuvo vigencia, en diálogo con la obra de quien restituyó a Mesoamérica un lugar central en la historia universal.
