Murió Mario Vargas Llosa a los 89 años en Lima

El escritor peruano Mario Vargas Llosa murió el domingo 13 de abril de 2025 en Lima, a los 89 años. La noticia la dieron a conocer sus hijos Álvaro, Gonzalo y Morgana mediante un comunicado difundido en redes sociales. “Con profundo dolor, hacemos público que nuestro padre ha fallecido hoy en Lima, rodeado de su familia y en paz”, escribió Morgana. La familia solicitó privacidad para despedirlo y anunció que, por voluntad del escritor, no habrá acto público y sus restos serán incinerados.

Nacido en Arequipa el 28 de marzo de 1936, Vargas Llosa se convirtió en una figura esencial de la literatura universal y en un referente ineludible del pensamiento liberal. Su vida y obra lo situaron como un ícono de la derecha iberoamericana, desde que en los años 70 rompió con el comunismo y abrazó el ideario liberal, influenciado por autores como Karl Popper, Isaiah Berlin y Raymond Aron.

Publicó su primer libro, Los jefes, en 1959 y tres años después ganó notoriedad con La ciudad y los perros, inspirada en su adolescencia en el Colegio Militar Leoncio Prado. Luego vinieron obras como Conversación en La Catedral, donde retrató la degradación moral y política del Perú, y La fiesta del Chivo, centrada en la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo.

Su narrativa fue compleja, estructuralmente ambiciosa y profundamente crítica del poder. Su talento lo llevó a ser reconocido con el Premio Nobel de Literatura en 2010, que le fue otorgado por “su cartografía de las estructuras del poder y sus afiladas imágenes de la resistencia, la rebelión y la derrota del individuo”.

Junto con Gabriel García Márquez, Julio Cortázar y Carlos Fuentes, fue parte del “boom” latinoamericano, fenómeno literario que globalizó la narrativa de la región. Su agente, Carmen Balcells, fue clave en consolidar su carrera. Gracias a ella se dedicó de lleno a la escritura desde los años 70, residiendo en Barcelona, donde también coincidió con otros grandes escritores del continente.

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En 1990 se postuló a la presidencia de Perú con una plataforma liberal, pero perdió frente a Alberto Fujimori. Esta incursión marcó su ruptura definitiva con la izquierda, lo que provocó controversias entre sus lectores. En adelante, se convirtió en un defensor activo de las democracias liberales y crítico del populismo en América Latina. Sus opiniones lo ubicaron como una voz influyente y polémica dentro del espectro conservador.

Su carrera literaria fue tan intensa como su vida personal. Se casó con Julia Urquidi, luego con Patricia Llosa, con quien tuvo tres hijos, y en 2015 inició una relación con Isabel Preysler, que terminó en 2022.

En 2021 ingresó en la Académie Française, siendo el primer autor hispano sin obra en francés aceptado en esa institución. También fue miembro de la Real Academia Española, donde ocupó el sillón L desde 1996.

En octubre de 2023 publicó su última novela, Le dedico mi silencio, donde se despidió de la ficción. Pocos meses después cerró su columna Piedra de Toque, que aparecía desde 1990 en El País.

La lectura fue su patria y la libertad su obsesión. En su discurso de aceptación del Nobel sostuvo que “las mentiras de la literatura se vuelven verdades a través de nosotros, los lectores transformados… Por eso tenemos que seguir soñando, leyendo y escribiendo, la más eficaz manera que hayamos encontrado de aliviar nuestra condición perecedera, de derrotar a la carcoma del tiempo y de convertir en posible lo imposible”.

Su último proyecto, un ensayo sobre su obra, quedó inconcluso. Vargas Llosa deja un legado que se extiende por más de medio siglo y una influencia viva entre lectores, escritores e intelectuales que siguen encontrando en sus libros una defensa apasionada de la libertad individual.

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