La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que renovó un acuerdo bilateral con Estados Unidos para el intercambio de información aduanera, firmado originalmente en 2022 por Andrés Manuel López Obrador. La ratificación ocurrió el 28 de marzo durante una reunión privada en Palacio Nacional con Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de ese país.
El convenio busca reforzar los mecanismos de inspección y vigilancia en las fronteras para combatir el tráfico ilícito y la corrupción en operaciones comerciales. Sheinbaum precisó que el pacto forma parte de los compromisos adquiridos en la reunión bilateral de alto nivel celebrada en febrero en Washington.
“Ese fue uno de los resultados de la reunión. Lo firmamos nuevamente y quedaron algunos trabajos que forman parte de los acuerdos alcanzados en febrero, en la reunión entre secretarios de Estado de México y Estados Unidos”, indicó la presidenta.
En su mensaje, subrayó que la cooperación bilateral se mantiene bajo el principio de respeto mutuo: “Colaboramos y nos coordinamos con Estados Unidos para la seguridad de ambos países. Nunca nos subordinamos. Siempre con respeto a nuestra soberanía”.
El nuevo compromiso se firmó a petición de Noem y está diseñado para fortalecer la colaboración operativa en temas de seguridad fronteriza, incluyendo migración, tráfico de personas y contrabando.
Consultada sobre un eventual viaje a Estados Unidos, Sheinbaum descartó esa posibilidad en el corto plazo: “Por lo pronto no tengo pensado ir”. Esta afirmación ocurre en medio de las amenazas de Donald Trump sobre la imposición de aranceles, un tema recurrente en la relación bilateral.
Durante el encuentro con Noem, ambas partes intercambiaron perspectivas sobre políticas de seguridad regional y migración. La presidenta reiteró que su administración está comprometida con la cooperación binacional, pero sin renunciar a la autonomía en la toma de decisiones.
El acuerdo firmado retoma los lineamientos establecidos hace dos años bajo la administración de López Obrador. Entonces, se impulsó como una estrategia para enfrentar de manera conjunta los retos en las aduanas.
Sheinbaum aseguró que se dio continuidad a los trabajos iniciados en febrero, entre ellos el desarrollo de sistemas para compartir información y fortalecer los filtros de control en los puntos fronterizos.
Según lo discutido, se establecerán nuevos protocolos para la detección de mercancías ilegales y se priorizará la transparencia en los procedimientos comerciales binacionales.
Noem también expresó su respaldo a mantener una colaboración constante con las autoridades mexicanas. La función del acuerdo renovado es, entre otras cosas, agilizar el flujo comercial legal y cerrar espacios a la criminalidad fronteriza.
La presidenta remarcó que, aunque existe diálogo permanente con Washington, no hay visitas agendadas para las próximas semanas. La relación entre ambos gobiernos se mantiene por vías diplomáticas y técnicas, mediante sus respectivos equipos.
Desde la reunión en febrero en la capital estadounidense, los gobiernos de México y Estados Unidos han profundizado su coordinación en temas como seguridad, migración y comercio. Con la ratificación del acuerdo, Sheinbaum busca dar continuidad a esta agenda sin modificar el enfoque soberano de su política exterior.
La visita de Kristi Noem y la firma del acuerdo se inscriben en un contexto de tensiones comerciales, presiones migratorias y demandas de seguridad por parte del gobierno estadounidense, especialmente de sectores conservadores que han exigido mayor control fronterizo.
La estrategia del gobierno mexicano ha sido mantener el diálogo con respeto y avanzar en mecanismos operativos sin ceder en decisiones internas. El mensaje de Sheinbaum apuntó a consolidar esa postura: “Nos coordinamos, pero no nos subordinamos”.
