Manifestación exige justicia por asesinato de Alejandro Arcos en Chilpancingo

 

Cientos de personas marcharon por las principales avenidas de Chilpancingo para exigir justicia por el asesinato del presidente municipal, Alejandro Arcos Catalán, cuyo cuerpo fue encontrado decapitado el pasado 6 de octubre, a solo seis días de haber asumido el cargo.

Los manifestantes, vestidos de blanco y portando globos y carteles, pidieron al gobierno de Guerrero, encabezado por Evelyn Salgado, acelerar las investigaciones y capturar a los responsables del crimen. La marcha, convocada desde el martes, reunió a hombres, mujeres y niños, quienes corearon consignas de justicia mientras recorrían las calles de la ciudad capital.

El asesinato de Arcos Catalán conmocionó a la comunidad de Chilpancingo y generó un clima de incertidumbre en la región. Las autoridades encontraron su cuerpo dentro de un vehículo estacionado en una de las calles del municipio, tras recibir un reporte ciudadano sobre la presencia de una cabeza humana en el toldo de un automóvil. La cabeza, según informaron las autoridades, correspondía al alcalde, quien había asumido la presidencia municipal el 30 de septiembre.

El hallazgo fue confirmado por la Fiscalía de Guerrero, que informó que el cuerpo sin vida de Arcos Catalán se encontraba en el asiento del copiloto. Aunque se han abierto líneas de investigación para esclarecer el homicidio, hasta el momento no se ha dado a conocer el móvil del crimen ni se ha detenido a los presuntos responsables.

El gobierno estatal, a través de la gobernadora Evelyn Salgado, condenó los hechos y aseguró que no habrá impunidad en este caso. La mandataria ha prometido que las investigaciones se llevarán a cabo de manera exhaustiva y que se hará justicia para el alcalde y su familia. “Vamos a castigar con todo el peso de la ley a quienes cometieron este terrible asesinato”, declaró Salgado en un comunicado.

Leer  Sanatorio Trinidad, de referente médico a epicentro del miedo y la intimidación

El clima de inseguridad en Guerrero, especialmente en municipios como Chilpancingo, ha sido un tema recurrente en los últimos años. La violencia relacionada con el crimen organizado y la falta de respuesta oportuna de las autoridades ha generado desconfianza entre la población, que en muchas ocasiones se siente desprotegida ante el poder de los grupos delictivos que operan en la región.

En respuesta a la creciente presión social, la Secretaría de Seguridad Pública del estado ha reforzado la vigilancia en Chilpancingo y ha desplegado operativos en busca de los responsables. Sin embargo, hasta ahora no se han reportado avances significativos en la investigación.

La comunidad de Chilpancingo, que salió a las calles a exigir justicia, ha manifestado su temor de que este caso quede impune, como ha ocurrido en otras ocasiones con crímenes de alto perfil en Guerrero. “No podemos seguir viviendo con miedo, queremos que las autoridades actúen de inmediato y atrapen a quienes hicieron esto”, comentó uno de los manifestantes, quien prefirió no ser identificado.

El asesinato de Alejandro Arcos Catalán ha puesto de nuevo en el centro del debate la grave situación de violencia que enfrenta el estado y la necesidad urgente de soluciones para combatir la delincuencia. Mientras tanto, la sociedad civil sigue exigiendo respuestas claras y resultados en la investigación.

La exigencia de justicia por parte de la ciudadanía no se detiene, y las protestas en Chilpancingo podrían continuar en los próximos días si no se observan avances concretos en las investigaciones. Mientras tanto, las autoridades mantienen un llamado a la calma y a la cooperación para esclarecer el caso y garantizar la seguridad de la población.

Leer  Dobleces | Tlahuelilpan, el 68 de Fayad

Más información