El presidente Andrés Manuel López Obrador informó que 21 congresos estatales ratificaron la reforma constitucional que transfiere el control de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Adicionalmente, otros 22 congresos aprobaron la reforma que reconoce los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos. El mandatario señaló que, una vez que el Congreso de la Unión emita la declaratoria de validez constitucional, las reformas se publicarán en el Diario Oficial de la Federación (DOF), posiblemente entre el domingo y lunes próximos.
López Obrador justificó la transferencia de la Guardia Nacional a la Sedena argumentando que, tras los casos de corrupción que afectaron a la Policía Federal creada en el gobierno del expresidente Ernesto Zedillo, era necesario contar con una corporación honesta. Según el presidente, la reforma es crucial para evitar que la Guardia Nacional quede en manos inexpertas o corruptas, como ocurrió con la Policía Federal, y subrayó la importancia de que esta nueva corporación se mantenga bajo el mando de la Defensa Nacional para garantizar disciplina, profesionalismo y respeto a los derechos humanos.
El mandatario explicó su preocupación por la posible corrupción que podría vulnerar a la Guardia Nacional si permaneciera bajo otras instancias como la Secretaría de Seguridad Pública o Gobernación. “Mi preocupación era que quedara al garete o, como había sucedido, dependiendo de la Secretaría de Seguridad Pública, luego de Gobernación, y manejada por gente inexperta, pero sobre todo, por ambiciosos vulgares y corruptos, como ocurrió con la Policía Federal”, afirmó López Obrador.
Agregó que la creación de la Guardia Nacional fue un esfuerzo significativo para asegurar la seguridad pública, por lo que una reforma constitucional era necesaria para garantizar que este cuerpo quedara bajo el control militar, lo cual, en su opinión, ofrece una mayor garantía de disciplina y honestidad. “Estamos hablando de la seguridad pública. Por eso propuse que la Guardia pasara a la Secretaría de la Defensa. Esto significa disciplina, profesionalismo y honestidad, siempre con el respeto a los derechos humanos”, puntualizó.
En el marco de la discusión en el Senado sobre esta reforma, el presidente denunció que hubo injerencias extranjeras, específicamente en los argumentos presentados por el senador del Partido Acción Nacional (PAN), Marko Cortés Mendoza. Cortés, en su calidad de presidente del partido, propuso que se tipificara el delito de terrorismo para fomentar la colaboración internacional en el combate a las organizaciones criminales. López Obrador criticó esta postura, sugiriendo que dicha iniciativa estuvo influenciada por intereses externos.
Ambas reformas, tanto la que coloca a la Guardia Nacional bajo el control de la Sedena como la que reconoce los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos, son parte del conjunto de cambios impulsados por el gobierno de López Obrador en su visión de fortalecer la seguridad interna del país y avanzar en el reconocimiento de derechos a sectores históricamente marginados. Con la aprobación en más de la mitad de los congresos estatales, estas reformas están ahora en la fase final para su entrada en vigor tras su publicación en el DOF.
