El expresidente Felipe Calderón Hinojosa advirtió sobre la grave situación institucional que atraviesa México tras la aprobación de la reforma judicial. Durante su participación en un foro organizado por la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (Faes), en Madrid, Calderón aseguró que la democracia en México ha colapsado debido a la eliminación de la independencia del Poder Judicial.
Calderón señaló que la reforma, que fue impulsada y aprobada por las legislaturas locales dominadas por el partido Morena, eliminó el único contrapeso que quedaba frente al Ejecutivo. “Hay una caída institucional gravísima, nadie lo está tomando con seriedad. México era una democracia a punto de caer, y puedo decirles que esa democracia ha caído”, afirmó el expresidente.
El principal foco de crítica fue la rapidez con la que las legislaturas locales aprobaron la reforma. Según Calderón, en menos de ocho días se votó la modificación constitucional que permitirá destituir a todos los jueces y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Los funcionarios del Poder Judicial serán sustituidos por nuevos jueces, que serán elegidos mediante voto popular, lo que, según el exmandatario, compromete la independencia de este poder.
“De manera imperial, en menos de ocho días, las legislaturas de los estados dominadas por Morena votaron una reforma constitucional que lleva a quitar del cargo a todos los jueces, desde los de menor rango hasta los ministros de la SCJN. Un órgano que valientemente se había opuesto a los caprichos del presidente López Obrador”, subrayó Calderón durante su intervención.
El expresidente también alertó sobre el peligro de que los nuevos jueces sean elegidos a través de un proceso que, según él, estará controlado por una maquinaria electoral que favorece al gobierno actual. Para Calderón, la reforma no solo implica un cambio en la estructura del Poder Judicial, sino que representa la desaparición de un conjunto de prácticas que garantizaban la imparcialidad y el equilibrio de poderes en México.
La reforma judicial ha sido uno de los temas más controvertidos en el ámbito político mexicano. Desde su anuncio, diversos actores de la oposición y expertos en derecho han manifestado su preocupación por lo que consideran un intento del gobierno de Andrés Manuel López Obrador de debilitar a la Suprema Corte, que en múltiples ocasiones ha emitido resoluciones contrarias a las políticas impulsadas por el Ejecutivo.
Calderón finalizó su discurso advirtiendo que la reforma judicial es solo el último de una serie de eventos que, a su juicio, han deteriorado las instituciones democráticas en México. Hizo un llamado a la comunidad internacional para prestar mayor atención a la situación del país, pues considera que la democracia ha sido gravemente afectada y que las consecuencias podrían ser devastadoras para la estabilidad política y social de México.
El expresidente concluyó señalando que, al eliminar la independencia del Poder Judicial, México ha perdido uno de los pilares fundamentales de su democracia, y advirtió que la concentración de poder en el Ejecutivo puede tener graves repercusiones para el futuro del país.
