Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, calificó de “inaceptable” e “inexplicable” la decisión del gobierno mexicano de no invitar al rey Felipe VI a la toma de posesión de Claudia Sheinbaum como nueva presidenta. La exclusión ha llevado al gobierno de España a optar por no enviar ningún representante oficial al evento.
Durante una conferencia de prensa en la Representación Permanente de España ante la ONU, Sánchez explicó que España considera inaceptable la ausencia del jefe de Estado en la ceremonia. “Nos parece absolutamente inaceptable que se excluya la presencia de nuestro jefe de Estado, quien ha participado en todas las tomas de posesión, tanto como príncipe como desde que es rey”, afirmó el mandatario español.
Sánchez subrayó la profunda relación entre ambos países, describiendo a México y España como “pueblos hermanos”. Según él, la decisión del gobierno mexicano va en contra de la relación histórica y los lazos que unen a las dos naciones. “No podemos aceptar esa exclusión, por lo que hemos manifestado al gobierno de México nuestra ausencia en señal de protesta por una exclusión que consideramos no solo inaceptable, sino absolutamente inexplicable”, reiteró.
El mandatario español expresó su frustración ante el hecho de que, a pesar de que ambos países tienen gobiernos progresistas, aún persisten tensiones que afectan las relaciones diplomáticas. “Gobiernos progresistas, como el de López Obrador y ahora Sheinbaum, deberían facilitar una normalización de las relaciones políticas, algo que no ha sido posible por esta situación. Nosotros también somos un gobierno progresista y, con todo respeto, creo que España ha mostrado empatía hacia la sociedad mexicana”, añadió.
Sánchez resaltó que las conexiones entre España y México van más allá del pasado compartido. Según él, ambos países deberían enfocarse en construir una “hoja común” hacia el futuro en términos políticos, más allá de las relaciones en sectores como el empresarial, turístico, cultural y educativo, que ya son fuertes.
La decisión del gobierno español de no enviar representación oficial a la toma de posesión de Sheinbaum es una clara señal de la desaprobación ante la exclusión del rey Felipe VI. A pesar de lamentar la situación, Sánchez reiteró que España considera esta decisión de México “inaceptable e inexplicable”.
De esta forma, la relación entre España y México, que históricamente ha sido cercana en muchos ámbitos, enfrenta un nuevo obstáculo diplomático.
