
Un estudio internacional revela que en México ha aumentado la tasa de deforestación en los últimos años.
La tasa anual de deforestación ha disminuido de 127.800 hectáreas en promedio neto anual de 2015 a 2020 a 79.300 hectáreas en 2022.
El informe, titulado “Resiliencia ante el cambio climático: Avances en adaptación y acciones para prevenir la deforestación en estados mexicanos” fue realizado por CDP Latin America y la Comunidad Climática Mexicana (CCM) a través de una encuesta realizada a 26 estados de la República.
El informe también señala que la deforestación ha contribuido a la sequía en el país, lo que ha provocado una escasez de agua para la población y la industria. Sin embargo, el estudio destaca los esfuerzos realizados por los estados mexicanos para combatir la deforestación y restaurar los bosques dañados.
El informe muestra que la mayoría de los estados consideran la deforestación como un problema y reconocen los principales detonantes, como los incendios forestales, el cambio de uso de suelo para ganado, la tala ilegal y la agricultura. Además, se recomienda que se aceleren las acciones para reforestar los bosques, restaurar los ecosistemas dañados y desarrollar soluciones de conservación.
El informe también destaca los avances en los planes de acción climática integrados de los estados, con 13 estados que ya tienen un plan de acción climática que aborda la adaptación y la mitigación. Los cinco estados con el mayor número de acciones de adaptación en 2022 fueron la Ciudad de México, el Estado de México, Nuevo León, Yucatán y Colima.
En general, el informe muestra que México está haciendo progresos significativos en la lucha contra la deforestación y la crisis climática, aunque aún hay mucho por hacer para proteger la biodiversidad, los suelos y el agua.
