En una mañana fría de enero de 2007, en la estación del metro en Washington D.C., un hombre con un violín en las manos tocó seis piezas musicales de Bach, por alrededor de 45 minutos.
Durante ese tiempo aproximadamente unas 2,000 personas pasaron por la estación del tren, la mayoría de ellas en camino hacia el trabajo. Después de tres minutos, un hombre de edad media notó que había un músico…

