Investigan a perro policía por dar mordidas

Ayke, un pastor alemán de la unidad canina del Departamento de Policía de Santa Fe (SFPD), en Nuevo México, Estados Unidos, está bajo investigación por haber mordido a más personas que cualquier otro perro del departamento. Esta investigación interna se inició después de un incidente en marzo, cuando Ayke atacó a uno de los oficiales del departamento. Según información del periódico Santa Fe New Mexican, citada por la agencia de noticias Associated Press (AP), Ayke ha registrado el mayor número de mordidas en la unidad canina del SFPD.

A pesar de estas acusaciones, Ayke continúa activo en servicio. Sus cuidadores y el subjefe de policía, Ben Valdez, aseguran que el perro no representa un riesgo para el público. Valdez defendió la decisión de mantener a Ayke en servicio, argumentando que los perros de la unidad K-9 son esenciales para tareas como la detección de drogas y explosivos, así como para la captura de sospechosos.

El Departamento de Policía de Santa Fe adquirió a Ayke y otros perros de la unidad K-9 en 2020, con un costo aproximado de 4,400 dólares cada uno, además de 2,200 dólares por un curso de certificación inicial. Anualmente, el departamento invierte alrededor de 4,800 dólares en alimentación y 2,000 dólares en atención veterinaria por perro. Los perros deben completar al menos 320 horas de capacitación al año, y sus manejadores deben superar pruebas de bienestar físico y psicológico.

La ciudad también enfrenta una demanda presentada por un oficial que sufrió un ataque durante un ejercicio de entrenamiento en 2022, resultando en la necesidad de cirugía plástica. Este caso añade más presión al escrutinio sobre Ayke y la política de uso de perros en el departamento.

Las políticas internas del SFPD requieren que todas las mordeduras de perros policía sean documentadas para evaluar si se siguieron los protocolos adecuados y determinar si se necesitan acciones correctivas contra los manejadores. Esta práctica tiene como objetivo asegurar que el uso de perros policía se realice de manera segura y efectiva.

En respuesta a las críticas sobre el uso de perros policía, Valdez afirmó que los K-9 son un activo valioso para la comunidad y que, cuando se utilizan adecuadamente, no presentan inconvenientes. Sin embargo, el uso de perros policía ha sido objeto de debate a nivel nacional. Según el Proyecto Marshall, no existe una base de datos nacional para el seguimiento del uso de los K-9, aunque las mordeduras por parte de estos perros han sido documentadas en casi todos los estados. Las demandas por mordeduras de perros policía son difíciles de ganar debido a que los agentes suelen estar protegidos de la responsabilidad civil.

Ayke sigue siendo una herramienta valiosa para el SFPD, pero su caso pone de manifiesto la necesidad de una supervisión rigurosa y la implementación de políticas claras para asegurar la seguridad de oficiales y ciudadanos.

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