Familia de detenidos asegura que solo ayudaron a empresario muerto en Black Royce
Una jueza de control en Tlalnepantla dictó prisión preventiva a los seis trabajadores del bar Black Royce, ubicado en Naucalpan por su relación con la muerte de Íñigo Arenas Saiz, empresario mexicano, quien falleció el pasado 6 de agosto en dichas instalaciones.
Carlos Daniel N, Eduardo N, Ana Karen N, Aritzi Abril N, Cecilia Mariana N y Ana Karen N, habrían convivido con él momentos antes de su deceso, además de proveerle el alcohol que ingería y al que, según la fiscalía mexiquense, le agregaron una sustancia que le causó la muerte.
Por cuatro botellas le cobraron al empresario 40 mil pesos, cargo que fue hecho a una de sus tarjetas bancarias antes de perder el conocimiento. Las cuatro mujeres habrían compartido tiempo en un área VIP con el hombre de 41 años antes de su muerte.
Después de unos 40 minutos, una empleada del bar informó al encargado de seguridad interna que el cliente no se encontraba bien y presentaba coloración morada, por lo que le proporcionaron los primeros auxilios, pero lamentablemente se confirmó su fallecimiento poco después.
El próximo martes, se determinará la situación legal de las cuatro mujeres y los dos hombres detenidos por el caso; la defensa de los siete involucrados solicitó duplicidad del término para presentar pruebas a favor de sus clientes, argumentando que habían sido víctimas de presunta tortura.
Familiares y amigos de las seis personas detenidas relacionadas con la muerte del empresario Iñigo Arenas Saiz, aseguran que su intención era prestar ayudarlo tras su malestar en el establecimiento Black Royce en Naucalpan, Estado de México.
El pasado 10 de agosto, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó sobre la captura de las seis personas: cuatro mujeres y dos hombres, por su presunta participación en la muerte de Iñigo Arenas.
Además, la misma Fiscalía mexiquense cateó el bar Black Royce, donde se aseguraron varios sobres con presunta droga, por lo cual, el establecimiento fue clausurado y quedó a resguardo de las autoridades.
Asimismo, aseguraron ante los medios que las indagatorias han presentado diversas irregularidades.
Las autoridades de Justicia del Estado de México investigan si el líquido consumido por la víctima contenía alguna sustancia o droga que pudiera haber contribuido a su deceso.