La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instruyó revisar la concesión del Parque Bicentenario luego de que el sábado 6 de abril colapsó una estructura metálica durante el Festival Axe Ceremonia, provocando la muerte de los fotoperiodistas Citlali Berenice Giles Rivera y Miguel Ángel Rojas Hernández.
“Lamentamos y enviamos nuestra solidaridad a los familiares de las personas que perdieron la vida en este accidente”, dijo Sheinbaum, quien aseguró que no habrá impunidad. La mandataria indicó que pidió a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), a cargo de Edna Vega, revisar las condiciones en las que fue concesionado el parque durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, y evaluar si puede revocarse la concesión.
Sheinbaum explicó que el parque se construyó donde antes estuvo la refinería de Azcapotzalco, y fue abandonado durante años. Después fue convertido en espacio recreativo y concesionado.
El accidente ocurrió cuando una estructura decorativa, sostenida por una grúa, cayó a un costado del escenario principal. En ese momento se presentaba el músico Meme del Real. Según la alcaldía Miguel Hidalgo, los organizadores omitieron informar sobre la instalación de grúas. Estas no se reportaron durante la inspección efectuada el viernes anterior.
La estructura colapsó sobre los fotógrafos mientras laboraban. Ambos murieron en el lugar, según testigos. La alcaldía y el Instituto de Verificación Administrativa (INVEA) colocaron sellos de suspensión en el parque. El festival fue cancelado el domingo.
La Fiscalía de la Ciudad de México investiga el caso. Deberá revisar desde la concesión hasta las responsabilidades de organizadores y funcionarios públicos. Sheinbaum remarcó que todo debe esclarecerse.
En protesta por la tragedia, periodistas y colectivos realizaron una velada frente al parque. Colocaron flores, veladoras y pancartas con leyendas como “No fueron accidentes, fue negligencia” y “Ninguna pasión debería costar la vida”.
Alejandra Correa, testigo del accidente, denunció que el comunicado oficial omitió la verdad. Afirmó que Giles murió al instante y que Rojas agonizó. Ambos sufrieron lesiones fatales y no hubo posibilidad de sobrevivir. “No se dejen engañar”, expresó.
Protestantes denunciaron que los organizadores no informaron a los asistentes ni a los medios sobre lo ocurrido. Se acordonó el área y se retiró a periodistas que intentaban documentar.
También señalaron que los organizadores sabían quiénes eran las víctimas, pues portaban pulseras de acreditación. Criticaron la precariedad laboral en el periodismo, la falta de seguridad y la indiferencia ante condiciones laborales riesgosas.
La organización del Axe Ceremonia expresó su pesar y compromiso con las familias. Aseguraron estar colaborando con las autoridades. Enfatizaron el papel esencial del periodismo en el festival y prometieron fortalecer sus protocolos de seguridad.
El IMSS Bienestar informó que ambos fotógrafos fueron trasladados sin signos vitales al Hospital General “Dr. Rubén Leñero”, con traumatismo craneoencefálico y múltiples fracturas.
Manifestantes exigieron justicia, señalando que los organizadores prefirieron mantener el evento antes que reconocer la tragedia. Pidieron que se sancione a los responsables y que las condiciones de seguridad sean garantizadas en futuros eventos.
