La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que México resistirá la posible imposición de aranceles por parte del expresidente Donald Trump gracias al modelo económico de la Cuarta Transformación, centrado en la inversión social y la obra pública.
Durante la inauguración de la ampliación de la carretera Bavispe-Nuevo Casas Grandes, en Sonora, Sheinbaum reiteró que el principio rector de su gobierno es “por el bien de todos, primero los pobres”. Explicó que este enfoque fortalece el mercado interno y permite enfrentar desafíos económicos internacionales.
Señaló que el gobierno federal destina más de 800 mil millones de pesos en programas de bienestar. De ese monto, más de 500 mil millones se canalizan al programa de apoyo a personas adultas mayores, que beneficia a cerca de 13 millones de personas de 65 años y más.
Indicó que los recursos se entregan sin intermediarios y llegan directamente a las familias. Este esquema, dijo, permite que la economía se mantenga activa y que exista una base sólida para el desarrollo nacional. Mencionó otros programas, como los apoyos a personas con discapacidad, las becas para estudiantes de nivel medio superior y el programa Jóvenes Construyendo el Futuro.
“Cuando una persona con escasos recursos tiene ingresos, los utiliza para comprar lo necesario, y eso genera producción y empleo. Así se mueve la economía”, afirmó la mandataria.
Subrayó que la segunda palanca de crecimiento económico es la obra pública. Criticó que en el periodo neoliberal se sustituyó la inversión estatal por concesiones privadas y sostuvo que eso cambió con la llegada del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien impulsó proyectos como el Tren Maya, la refinería Dos Bocas, la rehabilitación de puertos y la construcción de cuarteles para la Guardia Nacional.
Puso como ejemplo la carretera que inauguró en Sonora, señalando que representa el retorno de los impuestos al pueblo mediante infraestructura que conecta comunidades y fortalece el mercado interno.
Durante su gira por Baja California y Sonora, Sheinbaum recalcó que su gobierno mantiene una política exterior basada en cinco principios: responsabilidad compartida, confianza mutua, respeto a la soberanía, cooperación sin subordinación y respeto a México y su gente.
Estas declaraciones se dieron en respuesta a la visita de la secretaria de seguridad de Estados Unidos, Kristi Noem, con quien Sheinbaum sostuvo una reunión en Palacio Nacional. La funcionaria estadounidense reconoció los esfuerzos de México en el control fronterizo, pero señaló que “aún queda mucho por hacer” para frenar el tráfico de drogas y la migración irregular.
Sheinbaum defendió la postura de su gobierno frente a Washington: “Siempre vamos a negociar con la frente en alto, porque a México se le respeta”, expresó durante el arranque del Programa de Vivienda para el Bienestar, en Playas de Rosarito.
Agregó que su administración esperará hasta el 2 de abril para conocer la magnitud de los posibles aranceles que Trump busca imponer, aunque ya trabaja para lograr un trato preferencial en las negociaciones bilaterales, argumentando la profunda integración entre ambas economías.
“La defensa de la soberanía será inquebrantable. México es un país libre, independiente y soberano, y las decisiones se toman aquí”, declaró Sheinbaum, al recalcar que los principios de su gobierno estarán siempre por encima de cualquier presión externa.
Concluyó que no puede haber “gobierno rico con pueblo pobre” y que los recursos públicos deben destinarse a obras, educación, salud, vivienda y programas de bienestar. La presidenta insistió en que la lucha contra la corrupción sigue siendo un eje central del proyecto de transformación que encabeza.
