El empresario Olegario Vázquez Raña, presidente y principal accionista del Grupo Empresarial Ángeles (GEA), murió la madrugada del 28 de marzo a los 89 años, según informaron periodistas y medios cercanos al grupo. Diversas figuras del ámbito público expresaron condolencias a la familia.
Nacido el 10 de diciembre de 1935 en Ciudad de México, fue hijo de Venancio Vázquez y María Raña, y hermano de Mario Vázquez Raña, fundador de la Organización Editorial Mexicana. Estuvo casado con María de los Ángeles Aldir, con quien tuvo tres hijos: María de los Ángeles, Mónica y Olegario.
El Grupo Empresarial Ángeles, fundado por él, se consolidó como un actor de peso en sectores clave: salud, hotelería, banca y medios. A través de esta organización operan los Hospitales Ángeles, la cadena de Hoteles Camino Real, Grupo Financiero Multiva y Grupo Imagen, que incluye Imagen Televisión y el periódico Excélsior.
Vázquez Raña inició su carrera con la transformación de la Compañía Hermanos Vázquez, propiedad familiar, que expandió con visión estratégica y disciplina empresarial. Bajo su liderazgo, el GEA creció con presencia nacional y proyección internacional.
Además de su faceta empresarial, tuvo una trayectoria destacada en el deporte. Fue tirador olímpico y representó a México en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, México 1968, Múnich 1972 y Montreal 1976. Logró récords y triunfos a nivel continental.
Durante 38 años presidió la Federación Internacional de Tiro Deportivo, cargo desde el cual impulsó cambios tecnológicos, la equidad de género y nuevas políticas de gobernanza en esta disciplina.
En 2014 adquirió el Querétaro Futbol Club, al que fortaleció competitivamente, y mantuvo una presencia activa en el deporte mexicano durante décadas.
Diversos periodistas, como Ciro Gómez Leyva y Pascal Beltrán del Río, lamentaron su partida. Gómez Leyva confirmó que el empresario enfrentó una enfermedad en los últimos meses y murió rodeado de su familia.
El Grupo Empresarial Ángeles informó que se llevará a cabo un homenaje póstumo en su memoria. Los restos serán velados en ceremonia privada. Su legado será continuado por sus hijos y nietos.
