Brotes frenan exportación de ganado; Chiapas clave

Con pérdidas que superan los 11 millones de dólares diarios, México y Estados Unidos han decidido coordinar esfuerzos inmediatos para frenar el avance del gusano barrenador del ganado. La respuesta incluye la instalación de una planta de producción de moscas estériles en Chiapas, así como una estrategia sanitaria de inspección y regionalización para proteger la frontera norte.

El gobierno estadounidense invertirá 21 millones de dólares para rehabilitar una antigua planta en Metapa de Domínguez. Este centro producirá entre 60 y 100 millones de moscas estériles cada semana, lo que permitirá duplicar la capacidad actual que mantiene la planta panameña de COPEG, según informó la Sader.

La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que ya existe un acuerdo técnico entre las partes, y se espera la verificación presencial por parte de una misión del USDA en los próximos días. La reapertura del comercio ganadero se realizará por etapas, en función de los resultados que se obtengan en el terreno.

La plaga, erradicada hace más de tres décadas, ha resurgido con fuerza en el sur del país. Además de los impactos económicos, se ha reportado la presencia de seis casos de miasis humana, uno de ellos aún en tratamiento hospitalario. La Secretaría de Salud ha activado mecanismos de alerta epidemiológica.

Las medidas se enmarcan en el tratado comercial T-MEC y buscan evitar sanciones o barreras a la exportación. Además, se consolidan como un modelo de cooperación sanitaria regional frente a brotes transfronterizos que afectan directamente a la cadena de suministro alimentaria.

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