Encuentran lingote de Hernán Cortés

Featured Video Play Icon
 
1 Me late
¡Gracias!

Entre los episodios del proceso de Conquista que serán rememorados en 2020, se encuentra la llamada “Noche triste”, de la cual existe un testimonio material único: un tejo de oro hundido hace 500 años en los canales de México-Tenochtitlan, mismo que gracias a análisis científicos recientes, es posible afirmar que sí corresponde a la huida de la isla, emprendida por Hernán Cortés y sus huestes el 30 de junio de 1520.
El doctor Leonardo López Luján, director del Proyecto Templo Mayor (PTM), iniciativa arqueológica del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), explicó que, a pesar de la ubicación del hallazgo, el 13 de marzo de 1981, al norte de la Alameda Central, en correspondencia a la ruta de la célebre fuga; y las características propias de la barra metálica, la cuales coinciden con bastante exactitud a las referidas en fuentes históricas, se consideró necesario hacer nuevos estudios con tecnología de punta para autentificarla.
Como lo han hecho con la colección aurífera del PTM, 267 piezas completas y un millar de pequeños fragmentos recuperados en ofrendas, el proyecto concertó el análisis del “tejo de oro”, el cual forma parte de las colecciones del Museo Nacional de Antropología (MNA); junto con seis piezas del Penacho de Moctezuma del Weltmuseum de Viena, y el Guerrero de Texcoco del Museum of Art de Cleveland.
Al dictar la conferencia El oro del Templo Mayor y la conquista de Tenochtitlan, en la pasada 33er Feria Internacional del Libro de Guadalajara, el arqueólogo explicó que —de manera sistemática—, desde mediados de la década de los 70 se han efectuado estudios de la composición química de varias colecciones arqueológicas, “poniendo énfasis en su contenido porcentual relativo de oro, plata y cobre”.
En comparación con la de otras áreas mesoamericanas como la maya (objetos extraídos del Cenote Sagrado de Chichén Itzá), la o la mixteca (Valles Centrales), las piezas de oro recuperadas en las excavaciones del Templo Mayor, cuenta con los menores porcentajes de cobre.
Respecto al estudio del “tejo de oro”, del cual el investigador da más detalles en el número más reciente de la revista Arqueología Mexicana, señaló que para ello y con la colaboración del doctor José Luis Ruvalcaba, del Instituto de Física (IF) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se utilizó el equipo portátil bautizado como “Sandra”, dotado entre otras cosas, con Fluorescencia de Rayos X (XRF), “una probada técnica multielemental de alta sensibilidad, no destructiva, no invasiva y sumamente rápida.
“En fechas recientes realizamos 23 lecturas de XRF en regiones distintas de esta pieza y, como consecuencia, descubrimos que era muy homogénea químicamente: tenía una composición promedio de 76.2 ± 1% de oro, 20.8 ± 1% de plata y 3.0 ± 0.5% de cobre. Si se comparan estos valores con los consignados en la gráfica de zonas geográficas mesoamericanas de uso, nos percataremos que el lingote se sitúa dentro del grupo de piezas recuperadas por el Proyecto Templo Mayor.
“Más interesante aún —continuó— es que se localiza perfectamente en la región ocupada por nuestras piezas más tardías, las de la etapa VI (1486-1502 d.C.), y particularmente por las halladas en torno al monolito de la diosa Tlaltecuhtli, como es el caso de las ofrendas 122, 123,125 y 149. Lo anterior es significativo, pues el lingote habría sido fundido entre 1519 y 1520 d.C.”, detalló.

Una pieza “clave” del rompecabezas
En su exposición, el también miembro de El Colegio Nacional, fue de las anécdotas del descubrimiento del “tejo de oro”, a los datos que “amarran” el relato de la “Noche triste”, la cual supuso una baja importante de españoles, tlaxcaltecas y huejotzincas, en manos de los tenochcas ofendidos por la muerte del tlatoani Moctezuma, entre otros agravios.
El lingote, de 1.930 kg, fue descubierto a mediados de 1981, durante la construcción de la Banca Central (Bancen), en las inmediaciones de Avenida Hidalgo, en lo que hoy corresponde a los terrenos donde se asienta el Sistema de Administración Tributaria. Uno de los trabajadores, Francisco Bautista —quien falleció en 2019 y tuvo la oportunidad de participar después en varias excavaciones arqueológicas— lo encontró a 4.80 m de profundidad y se encargó de entregarlo a los arqueólogos.
Lo interesante es que la ubicación del hallazgo concordaba con el camino seguido por Cortés y sus hombres en la “Noche triste”: el canal de Toltecaacaloco; quedando sepultado en su lecho, hasta que casi 460 años más tarde fue descubierto por don Francisco. El “tejo de oro” llegó a las manos del director general del INAH, a la postre Gastón García Cantú, quien a su vez le informó al mandatario López Portillo.
López Luján recordó que el presidente calificó el descubrimiento como “Reflejo en el cual se tienen que ver todos los mexicanos”. Más allá de los discursos floridos, el director del PTM resalta que este lingote es una pieza “clave” en el rompecabezas de ese suceso histórico, pues coincide con la descripción que Bernal Díaz del Castillo hizo de los “tejos de oro” que se obtuvieron de la fundición del “Tesoro de los antepasados de Moctezuma”.
“Bernal refiere que los tejos medían tres dedos de ancho, equivalente a 5.4 cm, y aunque no lo crean, eso mide el lingote hallado en 1981”. Asimismo, en el Códice Florentino se asienta e ilustra que, una vez consumada la venganza, los mexicas regresaron a los canales a buscar los objetos expoliados y es curioso que, uno de ellos aparece portando una espada en la mano derecha y un “barrete de oro” en la izquierda”.
Otras de las conclusiones a las que se ha llegado en torno al “tejo de oro”, es que fue elaborado entre noviembre de 1519 y junio de 1520, por los “plateros” de Moctezuma que residían en Azcapotzalco, bajo la supervisión y los estándares de los conquistadores españoles. Se confeccionó en las Casas Viejas de Axayácatl, fundiendo “un conjunto de joyas e insignias de orfebrería mexica”, a una temperatura de 950° C.
“Las piezas mexicas fundidas procederían del ‘Tesoro de los antepasados de Moctezuma’, hallados por los españoles en el Teucalco (Casas Viejas de Axayácatl) o, quizás, del oro obtenido como botín de guerra en los almacenes reales de Petlacalco, las armerías del Tlacochcalco o los talleres artesanales del Totocalli”.
En todo caso, concluyó el investigador del INAH, Leonardo López Luján, el “tejo de oro” se exhibe hoy en el Museo Nacional de Antropología, “como dramático testigo material de la Conquista española y testimonio arqueológico único de la llamada ‘Noche triste’”.
INAH

Somos Nómadas: Los Aztecas

Featured Video Play Icon
 
1 Me late
¡Gracias!

Durante casi 10 años Eduardo Bonilla ha recorrido muchos lugares, organizando cada viaje de manera independiente.
Un sueño inspirado en el prólogo de uno de sus libros mas queridos de Carl Sagan: “Fuimos Nómadas…” Así es como da inicio “Un Punto Azul Pálido”. El ultimo libro de este gran divulgador científico.
Una investigación profunda y más periodística que historiográfica sobre los antiguos mexicanos, que ha publicado en el canal de Somos Nómadas TV.

Bicentenario de la liberación de Bogotá

 
1 Me late
¡Gracias!

El 10 de agosto las tropas criollas, mulatas, negras e indígenas lideradas por el general Simón Bolívar entraron a la capital del entonces virreinato hispano de Nueva Granada (el cual incluía el norte andino) y actual mayor metrópolis de Colombia.
Los libertadores dieron ese paso a 3 días de haber ganado la batalla de Boyacá. Con esa gesta quedó desmantelado dicho virreinato. Mientras Bolívar avanzaba desde los Andes del Norte en los del Sur lo iría haciendo el general argentino José de San Martín y luego el general chileno Bernardo O’Higgins. Para ambos el principal lugar a marchar era Lima y el virreinato del Perú, el bastión colonial realista más importante en Sudamérica.
Sin la victoria de Bolívar en Boyacá y sin su entrada en Bogotá no se hubiese podido liberar Hispanoamérica. La liberación de la actual capital colombiana se dio un mismo día 10 de agosto en que hacía 10 años antes se había dado el primer grito libertario de Quito. Seis años casi exactos después de la victoria de Boyacá se produjo la independencia del último país andino hispano, el mismo que en 1809 fue el primero en haber gestado las primeras juntas de gobiernos autónomas. Este estado es hoy el único del mundo que se llama así mismo como “Plurinacional” y que lleva el nombre de su libertador: Bolívar.
Rendimos homenaje a todos aquellos pueblos latinoamericanos que lucharon por su independencia y a los miles de voluntarios británicos, irlandeses, norteamericanos, haitianos y españoles que les apoyaron.
Desde Londres recordamos al mundo que fue la entonces pequeña comunidad iberoamericana de esta urbe la que fue el centro del proceso de la independencia.
Es desde esta ciudad en la cual se imprimió en 1798 la “Carta a los Españoles Americanos” del arequipeño Juan Pablo Viscardo y Guzmán quien tanto apoyó las revueltas de sus paisanos quechuaymaras Túpac Amaru y Túpac Katari; desde donde Miranda zarpó a su natal Venezuela realizando en agosto 1806 el primer desembarco libertador (el cual también izó por primera vez la tricolor de Venezuela, Colombia y Ecuador y popularizó la nueva palabra “Colombia” con la cual se buscaba unir a todo el continente de Colón en una sola gran nación); desde donde el ecuatoriano-peruano-colombiano-mexicano José de Antepara publicó el primer periódico hispanoamericano (aunque él luego murió en 1820 tras haber liberado a su natal Guayaquil), y de donde estuvieron Bolívar, San Martín y O’ Higgins.
En Londres también se destacaron Hipólito da Costa, el director del primer periódico brasileño y primer embajador-cónsul de dicho país en UK y el sacerdote español Blanco White.
Recordamos también a los miles de voluntarios británicos e irlandeses que pelearon por la independencia de España y Portugal del yugo de Napoleón Bonaparte, y por la independencia latinoamericana.
Isaac Bigio

Independencia de EU, Venezuela y Cabo Verde

 
0 Me late
¡Gracias!

Isaac Bigio
El 4 de julio de 1776 las 13 colonias británicas en la costa oriental norteamericana se independizaron conformando los Estados Unidos de América. Luego en 1804 una rebelión de esclavos negros expulsa al imperio francés de su mayor colonia en las Américas y establecería lo que hoy es Haití, el cual en algún momento llegó a anexarse a toda la isla dominicana.
Al día siguiente que Estados Unidos celebran su día de la independencia hacen lo mismo Venezuela y Cabo Verde. La primera fue una de las primeras repúblicas hispanoamericanas cuya emancipación se dio el 5 de julio de 1811 y de la cual partieron tropas que terminarían ayudando a liberar lo que hoy es Colombia, Panamá, la mayor parte de Guyana, Ecuador, Perú y Bolivia (el único Estado que lleva como nombre el de un libertador venezolano).
El 5 de julio de 1975 Cabo Verde también se independizó de Portugal. Este es un archipiélago al oeste del continente africano que sirvió de escala para los viajes de Colón, para la conquista ibérica de las Américas y para el tráfico de esclavos negros que sustituyeron la mano de obra indígena exterminada en la mayor parte del Caribe y Brasil y en todas las Américas.
En EU, el 4 de julio de 1776 marcó la primera independencia de una colonia europea en el nuevo mundo, algo que fue liderado por descendientes de colonos del Reino Unido.
En Venezuela el 5 de julio de 1811 fue uno de los desencadenantes de la independencia de lo que sería el mayor territorio colonial europeo en las Américas (el español el cual llegó a ir desde Alaska y California al norte hasta la Patagonia al sur).
En Cabo Verde el 5 de julio de 1975 fue parte de la ola de independencia de las últimas colonias ibéricas en el mundo. Un año antes Portugal fue sacudido por la revolución de los claveles que depuso a la junta fascista que llevaba medio siglo en el poder y abrió paso a la proclamación de 6 nuevas repúblicas de habla portuguesa: Guinea Bissau, Cabo Verde, Sao Tomé y Príncipe, Angola, Mozambique y Timor Este. Todos estos países africanos fueron puertos de donde salieron los esclavos al Nuevo Mundo y también llegaron a ser gobernados desde Río de Janeiro en Brasil.
La primera expedición libertadora a Venezuela fue hecha en 1806 por Francisco de Miranda quien partió de Londres e hizo escala en las únicas repúblicas americanas: EEUU y Haití. Los que liberaron Venezuela no pararon hasta terminar liberando a los Andes del imperio de Madrid, cuyo último bastión en las Américas fue Puerto Rico y Cuba.
Precisamente, de esta isla partieron decenas de miles de voluntarios que ayudaron a liberar al África de habla portuguesa del colonialismo y de la incursión de las tropas segregacionistas blancas sudafricanas. La emancipación de los PALOP (Países Africanos de Lengua Oficial Portuguesa) fue la culminación de los procesos de independencia americanos pues de estos países vinieron la mayor parte de los 250 millones de descendientes de esclavos que hay en las Américas y porque estas fueron las últimas dependencia europeas en el África continental.
Hoy EU se ha convertido en el segundo país hispano del mundo, pues los más de 50 millones de latinos que tienen son una población mayor que la de Colombia o España. En los hechos el verdadero día de la independencia estadounidense debería ser el 15-16 de septiembre cuando los mexicanos celebran ésta, pues hay mucho más territorios de los actuales EEUU que fueron parte de México que de las 13 colonias.
El día de la independencia de Venezuela marca un mes donde todos los países andinos bolivarianos celebran su día: Colombia (20 de julio), Perú (28 de julio), Bolivia (6 de Agosto) y Ecuador (10 de Agosto). Igualmente la independencia de Cabo Verde se dio en un periodo de alrededor de un año en el cual 6 de las 8 repúblicas de lengua lusa se independizaron en 1974-75.
A todas las comunidades de habla hispana y portuguesa de las antiguas colonias del Viejo y Nuevo Mundo les deseamos felices fiestas de la independencia.

Santa María La Ribera (LCDMXT)

Featured Video Play Icon
 
0 Me late
¡Gracias!

La Ciudad de México en el Tiempo, emisión de la Canal 11.

Santa María la Ribera y Tlatelolco son los barrios de siempre, pero aquí los verás como nunca.

Bolívar, entre amores y traiciones

 
1 Me late
¡Gracias!

Bogotá.- El Libertador Simón Bolívar lideró las más importantes batallas libertarias del siglo XIX, en Colombia, se enamoró y murió de tuberculosis en una hacienda en la bahía de Santa Marta, y dejó mensajes de unión, libertad y paz, que dos siglos después están vigentes en este país que busca dejar atrás una guerra interna de 52 años.

Simón Bolívar lidera la lista de los próceres en Colombia, y es todo un símbolo de libertad que está presente en todas las sedes de los poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial, en escuelas, universidades, plazas emblemáticas y museos. Bolívar esta en cada rincón de Colombia.

Las tropas bolivarianas, bajo el mando de Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, recorrieron al menos 28 poblaciones en las que se resguardaron en batalla tras batalla contra los españoles y en pleno siglo XXI, hace parte de la Ruta Libertadora que promueven las autoridades colombianas, como parte de su memoria histórica.

El departamento de Boyacá, en el centro de Colombia, reúne una serie de pueblos por donde cruzaron las tropas al mando de Bolívar, y el lugar en donde su ejército salió victorioso del Pantano de Vargas, en donde se liberaron las más importantes batallas contra los españoles.

En Boyacá están los poblados de Ventaquemada, el Puente de Boyacá, el Pantano de Vargas, La Ermita de Chivatá, Gámeza, Tunja, Paipa, Sogamoso, Socha y Villa de Leyva, que en la actualidad es uno de los sitios más hermosos y frecuentados por turistas nacionales e internacionales.

En el departamento de Cundinamarca, la huella de Simón Bolívar y su ejército victorioso, está en el puente El Común en la pequeña población de Chía, y por donde las tropas bolivarianas entraron victoriosas a Santa Fe de Bogotá.

En Cundinamarca están poblaciones, que también son patrimonio de la cultura y la historia de Colombia como Villapinzón, Chocontá, Suesca, Nemocón, Zipaquirá y Cajicá, los más cercanos a la capital colombiana.

Las tropas bolivarianas también libraron batallas en los Llanos orientales, en Arauca, zonas fronterizas con Venezuela, la cordillera de los Andes que une y comunica a los países con el sur del continente.

Simón Bolívar y su ejército cruzaron los departamentos del Norte de Santander y Santander, una zona que se conoce como la Ruta de los Comuneros, en la que se destacan sitios turísticos como Bucaramanga, Pamplona, Socorro, San Gil, Barichara, entre otros, lugares que conservan los caminos coloniales.

En el centro histórico de Bogotá, se encuentran importantes vestigios arquitectónicos de la época de la independencia, en donde está la tradicional e histórica Plaza de Bolívar, el lugar donde llegaron victoriosas las tropas bolivarianas el 10 de agosto de 1819. La Plaza de Bolívar, es un símbolo de la historia y el poder en Colombia.

En la capital colombiana, y sobre los cerros orientales de la ciudad, está el Museo Quinta de Bolívar, una casona construida en 1800 y restaurada en 1998, en donde se exhiben muebles, trajes, armas, documentos y objetos que pertenecieron al Libertador Simón Bolívar, durante sus cuatro años de estadía en el lugar.

De acuerdo con las reseñas de los historiadores colombianos, “después de la victoria obtenida en la batalla de Boyacá, el entonces vicepresidente de la Gran Colombia, Francisco de Paula Santander, y el gobernador de Cundinamarca, Don Tiburcio Echavarría, adquieren la propiedad para ofrecerla al Libertador en nombre del pueblo agradecido”.

Simón Bolívar habita su residencia en Bogotá transitoriamente a partir de 1821.

Durante un homenaje que le rinden al Libertador por la victoria en la batalla de Pichincha, conoció a la quiteña (Quito-Ecuador), Manuelita Sáenz, se enamoraron y compartieron como pareja este espacio en las laderas del cerro de Monserrate, durante cuatro años.

Agobiado por la enfermedad y por los problemas políticos, y de seguridad, opta por trasladarse a la Quinta de San Pedro Alejandrino en la caribeña ciudad de Santa Marta, en donde lucho contra la tuberculosis que lo llevó a la muerte, el 17 de diciembre de 1830.

La Quinta de San Pedro es una hacienda en la bahía caribeña de Santa Marta, que se construyó el 2 de febrero de 1608, y fue la última residencia oficial de Bolívar, quien nació el 24 de julio de 1783. Fue el lugar donde el Libertador lloró por las traiciones, soñó y murió de tuberculosis.

Esta casa colonial acogió al Libertador y sirvió de refugio para sus lágrimas porque Bolívar con armas o sin ellas, también lloró. Este fue el espacio donde sintió y vivió el desengaño, la traición y las disputas políticas.

La Quinta de San Pedro declarada Monumento Histórico Nacional conserva aún su belleza arquitectónica, pero también guarda las glorias y amarguras del Libertador, su elocuencia, ideología, su gran capacidad militar y talento como estratega.

El proceso de cambio de residencia del Libertador se inicia desde el 25 de septiembre de 1828, cuando en Bogotá, se lleva a cabo un atentado contra su vida, conocido como la “Conspiración Septembrina”.

Resultó ileso gracias a su compañera sentimental, la quiteña Manuela Sáenz, quien lo ayuda a escapar por la ventana lateral de la casa donde residían.

La última residencia del Prócer, es un recuerdo de este hombre admirado por sus soldados en los campos de batalla, de sus discursos y las victorias alcanzadas en su lucha por la libertad bajo sus principios de justicia e igualdad de los pueblos.

Bolívar lucho con el firme y noble anhelo desinteresado por la búsqueda de la independencia y autonomía de la Gran Colombia, esa huella la encuentra el visitante en esta mansión de la bahía de Santa Martha.

En la Quinta de San Pedro, se encuentran elementos auténticos de interés histórico y ambiental. Así como el mobiliario de la época y algunos objetos que pertenecieron a la familia Mier como la vajilla, biblioteca, galería de cuadros, coche de la época tirado por caballos y adornos de porcelana.

En esta apacible hacienda, el Libertador, no se levantó más de la cama, hasta su muerte. La habitación donde murió Bolívar, es el sitio más importante y el más visitado.

La cama está cubierta por la bandera de Colombia, un armario, un aguamanil, una escupidera, un sillón de terciopelo rojo y al lado un baño con una tina de mármol italiano.

Desde esta habitación colonial, el moribundo Libertador en noviembre de 1830, envió a las recién creadas naciones de América, un mensaje de libertad, unión y fraternidad.

Simón Bolívar dejó para la historia mensajes que dos siglos después están vigentes: “Los tres mayores majaderos del mundo fuimos Jesucristo, Don Quijote y Yo (…). Yo quiero ser ciudadano para ser libre y para que todos lo sean. Prefiero el título de ciudadano al de libertador, porque este emana de la guerra”.

“Colombianos mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión, yo bajare tranquilo al sepulcro”, fue el último mensaje de Bolívar a esta nación que dos siglos después se debate entre la guerra y la paz, entre el odio y el perdón, entre la reconciliación y la libertad.

Notimex

Titán.. ic

 
0 Me late
¡Gracias!

Los mitos griegos son un reflejo de nuestra realidad, constituyen gran parte del armazón de nuestra cultura, parece que ellos continúan operando desde lo que podíamos llamar como el inconsciente colectivo.

Lo primero que percibimos en la mitología es la extraña influencia que los nombres parecen ejercer sobre las cosas. Cuando nombramos algo (bautizamos), lo impregnamos de forma consciente o inconsciente de las cualidades intrínsecas del nombre elegido… Isaac Asimov hace una extensa exposición entre los nombres de los mitos griegos que después se han empleado para denominar descubrimientos y otras obras humanas.

Un nombre mítico es Titán, los titanes eran hijos de Urano y Gaia. Si llamamos a algo Titán, queremos demostrar con ello su poder, su grandeza y su fuerza. Sin embargo no deberíamos olvidar que los Titanes, tras la guerra con los olímpicos, fueron derrotados y en su mayoría destruidos o exiliados.

Tal vez por ese motivo el destino de algo llamado Titán sea el de la destrucción o el exilio, por más ambicioso que haya sido su propósito inicial. Tal es el caso que Asimov plantea con el Titánic, que se suponía indestructible, pero en su viaje inaugural chocó contra un iceberg y se hundió, pereciendo gran parte de sus pasajeros.

Cámara de gas

 
0 Me late
¡Gracias!

Las cámaras de gas eran recintos subterráneos o barracones generalmente disfrazados o simulados como duchas colectivas. Estaban completamente aisladas y contaban con un sistema que introducía monóxido de carbono, pero luego se usó el Zyklon B.
La capacidad variaba en estas instalaciones, pero cabían de mil a dos mil 500 reclusos. Desde el exterior -del techo, específicamente- se introducía Zyklon B, un cianurido que debido al contacto con la intensa humedad que emanaban los internos hacinados, liberaba grandes cantidades de ácido cianhídrico (HCN).
El procedimiento podía eliminar en un día de cinco mil a diez mil reclusos, incluidos ancianos, mujeres y niños. La frecuencia de uso dependía del abasto que diera el crematorio o serie de hornos de tipo fundición aledaños.
La muerte total de la multitud expuesta sobrevenía después de 25 minutos. Como el gas actúa inhibiendo el ciclo respiratorio, las víctimas perecían por asfixia, mientras sufrían espasmos y convulsiones.
Una vez muertos los condenados, la cámara era ventilada y los Sonderkommando (prisioneros empleados como mano de obra en trabajos forzados) entraban y lavaban los cuerpos con mangueras para retirar la sangre, orina y heces, y así facilitar la búsqueda de objetos valiosos en orificios corporales, antes de proceder a cremarlos.
Las paredes estaban aisladas acústicamente y el operador miraba el desarrollo del proceso por una mirilla de vidrio muy grueso. Las cámaras de gas se usaban como «pena capital» en Estados Unidos, en el pasado, para ejecutar a condenados, especialmente convictos de asesinato. Cinco Estados (Wyoming, California, Maryland, Missouri, Arizona) mantienen técnicamente este método, pero todos alientan la inyección letal como alternativa.

La torre de Babel

Featured Video Play Icon
 
0 Me late
¡Gracias!

La Torre de Babel es una construcción mítica mencionada en la Biblia. Según se narra en el capítulo 11 del Génesis, los hombres pretendían, con la construcción de esta torre, alcanzar el cielo.

Yahveh, para evitar el éxito de la empresa (que se oponía a su propósito de que la humanidad se extendiera por toda la superficie de la Tierra, se multiplicara en ella y la sojuzgara), hizo que los constructores comenzaran a hablar diferentes lenguas, luego de lo cual reinó la confusión y se dispersaron.

Nimrod, quien fue el primero en hacerse rey después del Diluvio y a quien la Biblia identifica como un poderoso cazador opuesto a Yahveh, es señalado como el verdadero gestor de la idea de llevar a cabo esta enorme empresa.

Algunos han intentado identificarlo con Sharrukin o Sargón I de Akkad, el fundador del primer imperio semita (acadio) de que se tiene memoria. Otros creen ver en este vigoroso cazador la figura del dios asirio Ninurta, dios de la guerra y de la caza, que, como Nemrod, se placía en cazar a sus enemigos.

Al no disponer de piedra para la construcción, se decidió fabricar ladrillos y como tampoco contaban con cal, usaron betún como argamasa. En 1913, el arqueólogo Robert Koldewey encontró una estructura en la ciudad de Babilonia que él identificó como la Torre de Babel. Esta torre habría sido destruida y reconstruida en numerosas ocasiones, debido al cambiante destino de la zona. La destruyeron los asirios y también los arameos, fue reconstruida en varias oportunidades por los príncipes caldeos, entre ellos Nabopolasar.

Carlomagno

Featured Video Play Icon
 
0 Me late
¡Gracias!

Carlos I «El Grande», llamado Carlomagno, nació el 2 de abril del año 742 y murió el 28 de enero de 814. Fue rey de los francos desde 768 hasta su muerte.

Expandió los distintos reinos francos hasta transformarlos en un imperio al que incorporó gran parte de Europa Occidental y Central.

Conquistó Italia y fue coronado «imperator Augustus» por el papa León III el 25 de diciembre de 800 en Roma. De este modo sucedía al Imperio Bizantino como protector de la cristiandad.

Ante la indignación inicial de Constantinopla, en 812 se firmó un acuerdo entre los dos mandatarios y de nuevo hubo dos emperadores en Europa, uno en Oriente y otro en Occidente.

Comúnmente se ha asociado su reinado con el renacimiento carolingio, un resurgimiento de la cultura, religión y arte latinas a través del Imperio Carolingio y dirigido por la Iglesia católica.

Por medio de sus conquistas en el extranjero y sus reformas internas, Carlomagno sentó las bases de lo que sería Europa Occidental en la Edad Media. En las monarquías francesa, alemana y del Sacro Imperio Romano se le nombra como Carlos I. Hijo del rey Pipino «El Breve» y Bertrada de Laon, sucedió a su padre y coreinó con su hermano, Carlomán I.

Aunque las relaciones entre ambos se tornaron tensas, la repentina muerte de Carlomán evitó que estallara la guerra. Reforzó las amistosas relaciones que su padre había mantenido con el papado y se convirtió en su protector tras derrotar a los lombardos en Italia.

Combatió a los sarracenos que amenazaban sus posesiones en España y trató de apoderarse del país, mas tuvo que batirse en retirada a causa de un ataque de los sajones y perdió en el desfiladero de Roncesvalles a toda su retaguardia y a su sobrino, Roldán.

Luchó contra los pueblos eslavos y tras una larga campaña logró someter a los sajones, obligándoles a convertirse al cristianismo e integrándoles a su reino; de este modo allanó el camino para el establecimiento de la Dinastía Sajona.

Hoy es considerado no sólo como el fundador de las monarquías francesa y alemana, sino también como el padre de Europa: su imperio unificó por primera vez la mayor parte de Europa Occidental desde la caída del Imperio Romano y el renacimiento carolingio estableció una identidad europea común.