Un paso a la vez / 10 febrero

 
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Si no es de nacimiento, es por mayoría de votos

Y seguimos con el mismo tema del año pasado: el crecimiento económico, los datos y los “otros datos”.
El año pasado, según cifras preliminares, la economía se contrajo 0.1 por ciento, esto quiere decir que el país generó menos dinero que el año anterior. Pero aparentemente hay dos realidades muy marcadas: la del sector privado y la del gobierno federal.
Pero a los grupos de análisis hay que sumarle a las calificadoras internacionales, y de vez en cuando, al Banco de México.
Déjame detallar: A una parte del gobierno federal el crecimiento económico “no le importa”, porque hay desarrollo. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, insistió el 30 de enero que “tiene otros datos”. Al día siguiente creó el Gabinete para Estimular el Crecimiento Económico, integrado por Hacienda, Economía, Comunicaciones y Transportes, Pemex, CFE, y liderado por Alfonso Romo, el jefe de la Oficina de la Presidencia.
Como su nombre lo indica, este equipo de trabajo tiene la finalidad de estimular el crecimiento económico. Rememoremos un poco: AMLO dijo ya como presidente que el PIB iba a expandirse a un ritmo de cuatro por ciento anual. Conste que estamos tomando como punto de partida lo que dijo ya como presidente en funciones y no lo que prometió en campaña, pero nomás para recordarlo, en ese entonces dijo seis por ciento.
El gabinete de un gobierno se divide en dos: el económico y el de seguridad.
Y entonces surge la duda. ¿Qué hace el gabinete económico? O ¿qué hizo el gabinete económico en los primeros 12 meses del año? Si ya tienes un gabinete económico ¿por qué crear un Gabinete para Estimular el Crecimiento Económico? Sobre todo si incluye a las mismas instancias que el gabinete económico ampliado.
Además, el subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio, dijo el viernes 31 de enero, que la dependencia mantiene su expectativa de crecimiento en dos por ciento para este año, porque “tiene acceso a información más completa” que todas las otras empresas, analistas, expertos, calificadoras, el mundo entero, para hacer sus cálculos. En resumen, la SHCP también tiene otros datos.
Del otro lado, los analistas consultados por el Banco de México señalan que la expectativa de crecimiento para este año es de uno por ciento; los expertos de la encuesta de Citibanamex también esperan uno por ciento; ¿y la calificadora Moody’s? Efectivamente, uno por ciento.
Estos resultados incluyen la opinión de 60 empresas diferentes.
Los analistas y la calificadora coinciden en que es muy probable que la expectativa de crecimiento baje en lo que resta del año, principalmente por factores internos.
En la última encuesta del Banxico, 83 por ciento de los analistas ven que la mayor parte de los riesgos económicos provienen de la gobernanza y del entorno económico interno, entre lo que destacaron la inseguridad, la incertidumbre política interna y la incertidumbre sobre el entorno económico interno.
Para Moody’s, los inversionistas “tuvieron una reacción adversa” a los mensajes mixtos del gobierno federal para el entorno económico, especialmente en el sector energético.
¿Quién tendrá la razón, la mayoría de analistas económicos o los que tienen otros datos? Eso lo veremos un paso a la vez.
Mario Alavez / Analista económico

Un paso a la vez / 3 feb

 
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¿Otros cuatro años de Trumpadas?

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atraviesa por un proceso de impeachment, léase un juicio político para ver si se mantiene o si es condenado por el Senado de Estados Unidos y depuesto de la Casa Blanca.
Pero para tenerlo claro, la Cámara de Representantes (diputados) presentó la acusación, la Cámara de Senadores funge como juzgado, y serán quienes dicten sentencia.

La mayoría en el Senado es republicana, igual que Trump, o sea, por más pruebas que haya, no lo van a encontrar culpable y menos en año electoral.
Y pensarás: “faltan nueve meses para el súper martes, el día de las elecciones en Estados Unidos, cómo es posible que ya haya pronósticos sobre las elecciones en EU”. O “eso puede cambiar en cuestión de días”.

Pero como dice el dermatólogo, vamos al grano. En México, algunos directivos privados ya dan por descontado otro periodo de cuatro años para el neoyorkino. “Trump tiene 80 por ciento de posibilidades de ganar”, me dijo un director general de una empresa listada en el IPC.

Y entonces uno se pregunta: ¿por qué?
Podemos pensar que Trump es un racista, xenófobo, misántropo, a quien sólo le interesa velar por los intereses de la élite empresarial estadounidense, que lo incluye, y que no tiene la menor preocupación por los sectores que juró defender a cambio de los votos.

Y sí.
Y volvemos a la pregunta anterior. Entonces, ¿por qué, según este directivo, tiene 80 por ciento de probabilidades de ganar?
La respuesta: el mercado bursátil y los recortes fiscales.
El empresario que piensa que Trump tiene 80 por ciento a su favor lo explica de forma tajante.

En Estados Unidos la mitad de las personas están metidas en la Bolsa. Ellos manejan sus 401k (el equivalente a la Afore). Entonces, los recortes fiscales que aplicó Trump también les benefició a ellos y estarán muy preocupados por otras cosas, pero si les llegas a los bolsillos, a la mera hora votan por quien les dio.

No les importa el medio ambiente, no les importa la tolerancia ni la conciencia social.
Si a eso le sumamos que no hay un candidato demócrata que tenga la fuerza suficiente para hacerle sombra, parece que el camino está allanado.

LA BUENA:
Con Trump, los mercados bursátiles se ponen alegres, sólo hay que ver la cantidad de máximos históricos de Wall Street en la era de Donald.

LA MALA:
Así como se ponen felices, se espantan.
¿Llegarán otros cuatro años de Trumpadas? Eso lo veremos un paso a la vez.

Arturo Alavez / Analista económico

Dinero en el colchón (o en una cuenta de ahorro) es una pérdida

 
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Mario Alavez*

Siempre es bueno ahorrar dinero, se puede usar para emergencias, para el retiro, para viajar y un muy largo etcétera, pero el simple hecho de ahorrar no es suficiente, es más, ahorrar nos hace perder dinero.

Uno de los principios básicos de la macroeconomía es el efecto multiplicador del dinero, un pensamiento de uno de los teóricos económicos (sí, un tecócrata) clásicos de la materia, el británico Jhon Maynard Keynes.

Pero antes de ahondar en los temas “ñoños” y que decidas cerrar la pestaña, déjame tratar de convencerte de que todas las lecciones y las teorías macroeconómicas son aplicables a nuestro día a día.

Cada año, el valor del dinero en todo el mundo se hace más pequeño, debido al factor conocido como inflación, que es básicamente un panorama de cuánto se encarecen las cosas con el paso del tiempo.

Un ejemplo fácil: según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) hace 10 años un kilo de tortilla costaba en promedio 9.8 pesos, mientras que hoy cuesta 16.1.

Si tenías 100 pesos ahorrados, en 2009 te podías comprar 10 kilos con 200 gramos, hoy te compras 6.2 (¡ouch!).

Una vez hecho este paréntesis, prosigo. Keynes es uno de los teóricos más influyentes del sistema económico actual, que inició en la Gran Depresión americana con la consolidación del capitalismo, que después de convirtió en el modelo neoliberal.

El principio es simple, el efecto multiplicador básicamente establece que la generación de la riqueza, ya sea personal, empresarial o de un país, se basa en mantener el dinero en movimiento para que “trabaje” y crezca. La clave en el modelo keynesiano es invertir.

Para acabar pronto, tener mucho dinero no significa ahorrar como loco y guardarlo bajo el colchón como si fuéramos Gollum con “my precious”, sino de buscar oportunidades de inversión que nos permitan incrementar nuestro dinero a través de otros negocios que pueden ir desde la compra de divisas -como el dólar, el euro, la libra e incluso, el yuan chino- hasta productos más elaborados como los equities, las acciones o los commodities.

Aquí es cuando empezamos a decir: “eso con qué se come”, “invertir es para ricos”, “no tengo la cantidad de dinero suficiente para participar en la bolsa, divisas, etcétera”.

Eso es totalmente falso. Si eres un trabajador con prestaciones, te tengo noticias, eres un inversionista. Tu Administradora de Fondos para el Retiro (Afore) toma el dinero que ahorras y lo pone en tu nombre en diversos activos.

Además, si tienes 20 pesos puedes comprarte un dólar. Este es un ejemplo muy sencillo de cómo puedes ganar dinero invirtiendo. Si tomamos el mismo periodo que usamos para medir el precio de la tortilla (2009-2019), si hubieras comprado un dólar el 31 de diciembre de 2009, gastaste 13.08 pesos. El viernes 14 de junio cerró en 19.14 pesos al mayoreo, esto representa un rendimiento de 46 por ciento. Tus 13 pesos de 2009, hoy valen 19.

Obviamente esta no es la única forma de invertir, pero puede funcionarte como el botón de muestra para que decidas dar el primer paso y ver crecer tu dinero a través de distintas alternativas que se han multiplicado con las tecnologías de la información, Internet y las Fintech.

Invertir también requiere técnica y asesoramiento. Uno de los consejos en los que coinciden Keynes y Warren Buffett, el tercer hombre más rico del mundo según la revista Forbes y uno de los gurús más respetados de Wall Street, es que para multiplicar el dinero se necesita paciencia y, sobre todo, nervios de acero.

Buffett hoy tiene 84 años y es dueño de Berkshire Hathaway, un fondo que tiene inversiones en casi 90 empresas alrededor del mundo, entre las que destacan Coca-Cola, American Express y un largo etcétera.

A los seis años vendía chicles puerta a puerta y a los 11 compró su primera acción, de ahí amasó una fortuna que actualmente está valuada en 84 mil 900 millones de dólares.

Los consejos de Buffett redundan en la paciencia, pero hay que quedarnos con esta frase en la mente: “Un inversionista necesita hacer muy pocas cosas bien, si evita grandes errores. No es necesario hacer algo extraordinario para conseguir resultados excelentes”.

No dudo en tu potencial para ser Warren Buffett y los caminos son variados, eso sí, recuerda que ahorrar no basta, así que invierte en lugar de permitir que el paso del tiempo y la inflación acaben con lo que has ganado con trabajo.

Egresado de Comunicación y Periodismo de la FES Aragón, coeditor de la sección de Finanzas en El Sol de México, con casi una década de trayectoria en periodismo de temas económicos, financieros y de negocios en medios como El Financiero, CapitalMedia, 24 Horas, Don Dinero.Datero, talachero, apasionado y permanentemente crítico.Twitter: @Arturo_Alavez