Un paso a la vez / 20 de enero

 
1 Me late
¡Gracias!
Poder político contra poder económico: Round 2

Después de la firma del Acuerdo Nacional de Inversión en Infraestructura del Sector Privado el 26 de noviembre del año pasado, parecía que la relación entre los empresarios y el gobierno empezaba a tomar forma, a hacerse tersa.

En el papel, ya se estaban poniendo de acuerdo para soltar lana y hacer que la economía caminara, ya habían pasado los malos sabores de boca por las ocurrencias en dos de los tres Poderes, especialmente del ala más radical.
Hay muchos factores que tienen inquieto al sector privado, lo dijo el miércoles pasado Claudia Jañez, presidenta del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG), un organismo que engloba a empresas como Coca-Cola, Airbus, BP, DHL, en fin. Estas empresas representan la friolera de 10 por ciento del PIB.

Jañez dijo en una reunión con el Consejo Coordinador Empresarial que hay un “ambiente hostil” para la inversión, a partir de los mensajes del Presidente.
«Nuestras casas matrices deben planear sus inversiones para los próximos cinco años y debemos posicionar con claridad al país; atraer esos capitales que se van a otras naciones (…) Pero vemos con profunda preocupación cómo se ha incrementado la percepción de incertidumbre y de hostilidad a la inversión privada”, dijo.

Lo grave es que si AMLO no logra convencer del “amor y paz” que profesa a esta rama de la iniciativa privada, se le puede aguar la fiesta y mantener un ritmo de crecimiento parecido al que hubo el año pasado: nulo.

Entre 2015 y el año pasado, las 51 empresas que conforman al CEEG invirtieron 11 mil 172 millones de dólares, pero este año definirán lo que invertirán de aquí a 2024, o sea, lo que resta del sexenio.

Las declaraciones hostiles no son nuevas, pues desde antes de ser Presidente, adelantó que iba a cancelar el aeropuerto de Texcoco, hubo propuestas para eliminar las comisiones bancarias, anular la “mal llamada reforma energética” y cuando parece que el discurso va a cambiar, vuelve a las andadas.

Las Rondas Petroleras están canceladas hasta nuevo aviso. No va a haber nuevas licitaciones. Pemex ya puede vender el combustible al precio que quiera a los gasolineros, favoreciendo al monopolio, todo gracias a la CRE, un organismo autónomo en el que se sustituyó a casi toda la Junta Directiva en menos de un año, es decir, no hay competencia.

En materia de electricidad, la CRE amenaza las inversiones en fuentes alternativas. En el tintero hay una propuesta para que la CFE cobre más a las empresas generadoras por transportar la energía, otra vez, en favor del monopolio.

Habrá que ver si el organismo dirigido por Leopoldo Mechi aprueba la iniciativa, aunque hay una tendencia marcada.

La seguridad, la falta de institucionalidad y seriedad en las inversiones y la incertidumbre política le ponen los pelos de punta a los empresarios internacionales con intereses en México y mientras se definen las fuercitas entre el Poder Político y el Poder Económico, ni crecimiento ni desarrollo. En medio, como siempre, nosotros.

¿Cuánto invertirán las compañías internacionales en México en los próximos cinco años? Eso lo veremos un paso a la vez.

Mario Alavez / Analista económico