¡Hola!, soy millennial y no tengo dinero

 
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¡Gracias!

Entre más pasa el tiempo, es más complejo ganar la cantidad de dinero suficiente para tener acceso a las cosas que nos permitan vivir dignamente y los millennials son los que más sufren por este tema.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el sueldo promedio de este sector de la población, que tiene entre 20 y 39 años, ganó en diciembre pasado un promedio de seis mil 800 pesos mensuales. Este dato representa una contracción de 5.2 por ciento en relación al cierre de 2016.

Los millennials representan casi 48 por ciento de la población que tiene un empleo, es decir, son el grupo mayoritario de la Población Económicamente Activa.

Si a esto le sumamos que la vida está llena de tentaciones y hay que reconocer que la mayoría no somos muy buenos para resistirlas, por lo que sucumbimos constantemente a pagar todo a meses sin intereses, la situación se complica todavía más.

Las tentaciones

Es innegable que los pagos diferidos (con intereses o sin intereses) nos pueden ayudar a comprar cosas sin la necesidad de ahorrar, pero una promoción encima de otra puede encadenarte a tu plástico de forma permanente.

Vamos a poner en perspectiva las cosas: Si una televisión te cuesta 12 mil pesos y la pagas a 12 meses sin intereses, gastas mil pesos al mes. Si ahorras durante un año mil pesos al mes, también tendrás 12 mil pesos para comprarte una televisión.

La pregunta del millón: ¿por qué usamos la tarjeta en vez de ahorrar?

La respuesta

La única diferencia entre ahorrar y pagar a meses es el momento en el que podemos disfrutar del producto, es decir, la recompensa inmediata.
Pero este no es un tema sólo de capricho. Hay una infinidad de estudios que apuntan a las reacciones químicas que causan las compras en el cerebro.

Uno de ellos es el que publicó la Universidad de Brunel, en Reino Unido, que señala que cuando haces compras, tu cuerpo genera endorfinas, la misma hormona que se segrega al comer chocolates o romancear con tu pareja.

Otro efecto es que comprar cosas nos hace sentir parte de un grupo social. A esto también se le conoce como “compras aspiracionales”, lo que refuerza la autoestima.

El gran pero

Sentirse bien es agradable, aunque el gran “pero” es el momento de pagar promoción tras promoción. Según la plataforma Destácame, que se dedica a medir el score de crédito de las personas, los mexicanos tienen una deuda promedio de 35 mil 500 pesos.

Si tomamos en cuenta que el salario promedio del millennial es de seis mil 800 pesos mensuales, la deuda promedio equivale a 5.2 meses de trabajo.

Los cánones dictan que la forma ideal de administrar los ingresos es dedicar 30 por ciento al ahorro, 30 por ciento al crédito y 40 por ciento a gasto.

Tomando esta regla, el límite de endeudamiento promedio está arribita de dos mil pesos, por lo que tardarías casi año y medio en terminar de pagar esa deuda, siempre y cuando sólo sean meses sin intereses.

Mario Alavez / Periodista especializado en Economía y Finanzas