La cuestión armada (I de II)

 
0 Me late
¡Gracias!

Jorge Lofredo*

En una reciente entrevista publicada en tres partes consecutivas (Sergio Ocampo Arista en La Jornada Guerrero, los días 25, 26 y 27 de marzo) realizada a milicianos del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente donde aseguran que han logrado el ingreso de nuevos integrantes a sus filas y el anuncio del inicio de acciones militares, vuelve a poner en relieve que el recurso de las armas como crítica radical política y social sigue presentándose como un proyecto viable en sectores marginados del México contemporáneo.

Sin embargo, el carácter radical de estas críticas no refiere a la suma de nuevas demandas y expectativas ante el Estado sino a la ausencia o negativa en el cumplimiento de derechos básicos y fundamentales previamente establecidos como tales.

En ellas (educación, tierra, trabajo, marginación, exclusión, etc.) se verifica que, en efecto, no poseen un contenido exacerbado sino que reproducen exigencias naturales que cualquier otro sector –ajeno a la guerrilla, clandestinidad, insurgencia y hasta de la izquierda– podría enarbolar sin mayor justificación o atenuante ideológico alguno.

El cruce, no obstante, de la vía legal a la armada no es una simple acumulación de demandas sino que es producto de una decisión política.

FARP

Otras organizaciones político-militares ya han expuesto sus razones sobre la misma cuestión. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo señalaron en una entrevista aún inédita que “cuando los gobiernos opresores no dejan espacios para la resolución pacífica de problemas políticos por una vía legal; cuando no le dan salida a los reclamos populares agudizándolos al reprimir, no están dejando más opción que el hacer valer por otros medios sus derechos políticos.

La guerra, la lucha armada es sólo la continuidad de la lucha política por otros medios, en ese entendido es que es vigente y lo seguirá siendo mientras no se resuelva de manera real, la profunda crisis actual del sistema político-económico mexicano.”

Versan, además, sobre el carácter instrumental de la violencia política: “la lucha armada jamás será un fin en sí misma. Hasta ahora […] ha sido un medio, pero siempre hemos agotado todos los otros cauces, legales y pacíficos, antes de emprender una acción armada. Hemos hecho lo posible porque ni siquiera sea un medio de solucionar la política del país…”.

Y carga, por último, con su justificación ideológica: “toda acción armada es un medio para expresarle al pueblo la necesidad de trascender las limitaciones de la lucha solamente política y además es la única respuesta consecuente ante cualquier tipo de embate represivo u opresivo de parte del Estado. […]

Toda acción armada conlleva hablar el mismo lenguaje que el opresor utiliza contra el oprimido cuando ya no tiene argumento alguno para ‘justificar’ la explotación de que lo hace victima.”

TDR-EP

¿Es viable la lucha armada en el México actual? Tendencia Democrática Revolucionaria-Ejército del Pueblo, en otra entrevista, también dio a conocer sus posiciones al respecto.

“Ha sido viable desde el preciso momento en que la cuestión se dilematizó entre reforma o revolución, aunque nunca debieron separase tales categorías. Ha sido viable desde el momento en el cual se cerraron todas las puertas a la solución pacífica de los problemas estructurales e históricos del país.

“Ha sido viable desde el preciso instante en que no dejaron otra alternativa de expresión a nuestro pueblo para demandar mejores condiciones de vida y para denunciar sus propias condiciones miserables de existencia.

“Ha sido viable desde el momento en el cual el sistema de impartición de justicia ha sido un instrumento tuerto y hemipléjico al servicio de los poderosos y grandes delincuentes que dicen gobernar el país y que dicen sostenerlo económicamente.

“Ha sido viable desde aquél tiempo en el cual fue reducida su visión de democracia a la lucha electoral por la apropiación de los espacios de participación en este Modo de Producción injusto.

“Ha sido viable, y lo seguirá siendo, dada la ferocidad con que las clases dominantes actúan para defender su situación de privilegio.”

Ante el usual argumento del recurso a la violencia como agotamiento de otros medios, el grupo señaló que “en última instancia la necesidad de la lucha armada no es por elección sino por imposición, pues al desarrollar formas de lucha pacíficas, el pueblo ha sido reprimido, en muchos casos, de manera brutal.

Los asesinatos selectivos y masivos no han dejado otra alternativa a los luchadores sociales que el de la clandestinidad para proseguir la lucha y proteger sus vidas.

De este modo los luchadores sociales y el pueblo han aprendido a defenderse y a constituirse en una fuerza revolucionaria. Al agudizarse las contradicciones sociales se han producido acciones y levantamientos armados, que hablan de la profundización del conflicto social y de la necesidad de darle una salida estructural a la crisis capitalista, posibilitando que las condiciones sociales cambien de raíz.”

CCR-CJ28J

El Comité Clandestino Revolucionario de los Pobres-Comando Justiciero 28 de Junio también abordó la problemática. Ante la misma pregunta su respuesta giró en torno a que “desde luego que sigue siendo viable en tanto no se resuelvan las contradicciones de clase existentes en la sociedad, en tanto la riqueza la acumulen unos cuantos y se globalice la pobreza para millones de mexicanos.”

MRLCB

También con una percepción de la violencia como medio y nunca como un fin en si misma, acotaron que “las armas son el garante de la construcción y defensa del socialismo.” Por otra parte, el Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas Barrientos argumentó que la lucha armada es una respuesta: “mientras exista violencia reaccionaria que se ejerce desde el poder, habrá la necesidad de prepararse y estar listo y dispuesto a responder con la violencia revolucionaria. […] La violencia que surge desde abajo es respuesta a la violencia directa e indirecta que se ejerce desde arriba. Vemos la lucha armada como una necesidad. Es un medio que adquiere un carácter revolucionario por sus objetivos. Es una temporalidad que debe desaparecer cuando no exista la violencia que la causa.”

El grupo, por tanto, la considera como una necesidad que “está refrendada por los hechos, en la vida diaria, en el enfrentamiento que se da contra pistoleros y guardias blancas tanto en el campo como en la ciudad, por las acciones represivas que realizan las fuerzas del estado y las agresiones que impulsa el imperialismo norteamericano. El fraude electoral y las actitudes agresivas de la derecha, la siguen refrendando. En cuanto a la posibilidad, va de la mano con la necesidad y las capacidades de él ó los sujetos históricos.”

Entender la guerrilla sólo como actor armado no alcanza para descifrarlo como tal ni tampoco sirve para ordenar sus contenidos. No hay una determinación previa para que la lucha armada se privilegie como único o más importante medio sobre otras razones, sino que comparte sus prioridades con la razón política –esgrimida por estos grupos– y que le otorgan sustento y razón de ser. Además, demanda inexorablemente la posibilidad que pueda ejercerse como tal; esto es, busca y procura legitimidad y relegitimación a su causa.

  • Jorge Lofredo es investigador y cofundadior del Centro de Documentación de los Movimientos Armados (www.cedema.org)


Publicado por Sr. nagual para La guarida del nagual el 4/01/2008 10:32:00 AM