José Luis Calva Zepeda, El Caníbal (2)

 
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¡Gracias!

David Saúl Vela

(Textio publicado en Diario Monitor)

Como siempre lo soñó, José Luis Calva Zepeda logró poner su nombre en los encabezados de los diarios y noticieros…

La fama, sin embargo, no la logró gracias a poesías, obras de teatro o capacidad histriónica, fue un conjunto de fenómenos sociales los que han llevado la imagen de este hombre a darle la vuelta al mundo. La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) aprovechó este caso para atraer los reflectores de la sociedad, a quien han dosificado, a su gusto y conveniencia, la información del
caso.

Si bien es cierto que la dependencia que encabeza Rodolfo Félix Cárdenas no afirmó que José Luis Calva Zepeda haya comido la carne de su novia Alejandra Galeana Garabito, tampoco ha dado una respuesta clara sobre esa incógnita.

Por el contrario, la ambigüedad y contradicción en las declaraciones de Gustavo Salas, fiscal de homicidios y Rodolfo Rojo, perito en Jefe de la PGJDF, han abonado a mantener vivo el mito del caníbal.

Primero, el fiscal Salas aseguró que la ingesta de carne humana en la que habría incurrido Calva Zepeda es jurídicamente irrelevante, pues de cualquier forma se está frente aun caso de homicidio con todas las agravantes, incluida la saña.
Luego, el perito Rodolfo Rojo, explicó que todo apunta a que Calva Zepeda sí cometió antropofagia, pero advirtió que no se realizaron los estudios necesarios para probarlo de manera contundente y reitera que si existe esa presunción.

Sin embargo, expertos que sí están comprometidos con la vedad científica, son claros y advierten que la PGJDF no ha acreditado y nunca podrá probar que Calva Zepeda comió carne humana. “Cuando se hace ciencia se trabaja con la verdad, no se hacen planteamientos sobre lo que la gente quiere oír”, advierte Macario Susano Pompeyo, subdirector del Servicio Médico Forense (Semefo) y complementa:

“Este caso llama mucho la atención porque los investigadores que fueron al lugar, encontraron elementos de que el cuerpo fue sometido a la acción del fuego. Pero se ha comprobado que José Luis Calva Zepeda, lo hubiera comido.

“Todos hemos pensado que sí, porque se encontró un elemento en la sartén y otro en un plato, pero a la fecha no lo hemos establecido fehacientemente”, dijo en un foro que sobre el tema hizo el Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE).

“PURO AMARILLISMO”

La otra forma de saber si Clava Zepeda comió de la carne humana, es a través de su propia confesional, pero en reiteradas ocasiones este hombre de 38 años ha asegurado que no cometió canibalismo.

Ante el Ministerio Público de la Fiscalía de Homicidios, aceptó haberla asesinado y desmembrado el cuerpo de Alejandra Galeana Garabito y dijo que cocinó su carne, no para comerla, sino para dársela a los perros.

En el mismo sentido se expresó ante peritos en psicología que entrevistaron y ante quienes también negó de manera categórica ser antropófago.

El pasado jueves, tras la rejilla de prácticas y luego de ser notificado de los delitos de homicidio calificado y profanación de cadáveres que se le imputan, Calva Zepeda fue cuestionado por su abogado.

— ¿Bueno, si te la comiste o no?
— No, no me la comí, eso es puro amarillismo–, respondió de manera categórica

INSITINTOS CANÍBALES

La madrugada del 8 de octubre, cuando la policía detuvo a José Luis Calva Zepeda y se descubrió que en el interior de su departamento guardaba el cuerpo descuartizado de su novia, el caso pasó inadvertido.

Hasta entonces sólo se trataba de un crimen más, por la línea editorial de medios impresos, sólo se publico en algunos de ellos.

Dos días después, el caso traspasó la línea de la nota roja y se convirtió en un fenómeno sin precedentes en la ciudad de México, muy similar a caso del estadounidense Jeffry Dahmer.

“El Carnicero”, como se le apodó a Dahmer, conmocionó a la sociedad de norteamericana en la década de 1990, tras haber asesinado a 17 hombres, con cuyos cuerpos practicó la necrófila y el canibalismo.

Y es que peritos de la procuraduría capitalina que hicieron la inspección ocular al departamento de Calva Zepeda encontraron una serie de elementos que a simple vista presumían actos de antropofagia.

Restos de una mujer desmembrada, un pedazo de carne humana frita en una sartén y otro servido en un plato, un limón partido, una sopa maruchan de camarón y una salsa valentina, todo listo para un comensal, fue parte de lo que encontraron.

La escena hallada por la policía remite a uno de los textos del aprendiz de poeta: “Soy gastrónomo de afición y no de degustación”. No era ficción. En el refrigerador había una pierna y un brazo, de quien luego se supo era Alejandra Galeana Garabito, que murió golpeada y estrangulada. El resto del cuerpo estaba en el closet de la casa…

Sobre una escritorio, su templo de trabajo, había un libelo denominado “Instintos Caníbales”, obra aparentemente inconclusa, consistente en 7 hojas incluyendo una portada, donde aparece una fotografía similar a Hannibal Lecter, personaje principal de la película El Silencio de los Corderos, pero con los rasgos de Calva Zepeda

GUSTOS Y AFICIONES

Al día siguiente, al realizar una revisión minuciosa, los peritos descubrieron no sólo apuntaron indicios de canibalismo, también de prácticas de santería y tipo sexual como el sadomasoquismo. En la vivienda que habitaba el Caníbal había un torso de mujer de plástico, pastillas estimulantes, un arillo vibrador, disfraces, antifaces con plumas, preservativos, ropa de mujer…

Quienes lo conocieron advierten que Calva Zepeda, acostumbraba mucho ver películas pornográficas y de zoofilia, su favorita “Quil´s”, cinta que retrata la vida del Marques de Sade. “José Luis se obsesionó con el tema, su libro favorito era Los Días de Sodoma y Gomorra (escrito por el Marques de Sade), por lo que consiguió la película para verla conmigo.

A partir de entonces se agudizaron sus fantasías sexuales”, contó Olga Lidia, una de las últimas parejas, a quien conoció en una escuela de Ecatepec, en agosto del 2006 y conquistó, al igual que a todas sus victimas, con poesía y rosas.

“Me decía que existen ángeles y que él era uno de ellos que me iba a cuidar”, aseguró la mujer quien precisó que tras 11 meses de relación, se separaron derivado de las aficiones poco comunes de Calva Zepeda. A esta mujer, según ella misma narró, un día la llevó por la fuerza a unas vías del tren donde la ató y posteriormente la obligó a tener relaciones sexuales.


Publicado por Sr. nagual para La guarida del nagual el 10/30/2007 07:08:00 PM