La otra marcha contra Marín

 
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por Roberto Castillo para El Noveno Colectivo

Con una asistencia sustancialmente inferior a la tenida el pasado 26 de febrero se dio inicio –26 de marzo, 11 de la mañana– a la segunda marcha por la renuncia de Mario Marín. Las calles aledañas al Paseo Bravo ya no se vieron colmadas y, cerca de la hora pactada, el contingente no superaba el largo de una calle. No obstante, poco a poco la presencia fue creciendo y muchas personas se unieron al contingente principal para alcanzar cerca de 10 mil personas, según Reforma y e-consulta.
La convocatoria realizada para la marcha de este domingo no fue muy clara y no tuvo el alcance que la primera. En días anteriores a la concentración todavía no estaba claro quién era el convocante ni si la marcha se llevaría a cabo. El hastío que el tema ha generado y la confusión al respecto se reflejaron en los amplios espacios vacíos que había entre los diversos contingentes.

Una banda variopinta de diversos orígenes socioeconómicos se manifestó a través de Avenida Reforma en otra marea blanca de repudio hacia la figura del ejecutivo poblano. No obstante, es preciso destacar que la mayoría de los presentes pertenecen a un grupo socioeconómico: clase media y media alta.

En esta ocasión, donde el silencio fue sustituido por consignas como “Fuera Marín” y cantos como “Sacaremos a Marín de casa Aguayo” (con el tono del buey de la barranca), no faltaron los políticos de oposición en busca de consolidar su posición política. En varias ocasiones se vio a algunas figuras de la oposición panista y a sus familiares repartiendo propaganda y calcomanías.
La segunda marcha tuvo un sabor diferente. El denominado Frente Cívico Poblano (FCP) también pareció intentar sacar provecho político de la marcha y en varias ocasiones se escucharon consignas, emitidas por sus miembros, de “Viva el Frente Cívico Poblano”. Esta marcha perdió la múltiple esencia sociopolítica de la primera, ¡apestaba a panista recién bañado! Sin embargo, la sociedad volvió a manifestar su repudio y descontento con Mario Marín, esta vez de forma más corajuda.
La larga marcha –de más de una hora de duración– desembocó en un templete frente a catedral. Varias personas, entre ellas miembros del FCP, externaron su profunda molestia y concluyeron con que Marín ya no gobierna pues “el pueblo le ha quitado el poder”. Varios fueron los discursantes y no faltaron aquellos que, como un miembro del FCP y profesor desafecto de la BUAP, jalaron agua para su pozo aludiendo a que “junto con su esposa se irían a vivir a una vecindad” para ser políticamente congruente… un poco de demagogia no faltó.
Finalmente, en esta ocasión los asistentes comenzaron a retirarse con anticipación al fin del evento. Algunas personas entrevistadas comentaron que es necesario pasar a otra etapa de la actuación de la sociedad civil. “Las marchas ya no sirven, no tiene sentido hacer una más. Ahora hay que tomar casa Aguayo, casa Puebla, hay que acechar a este hijo de puta, que a todos lados donde vaya recuerde al pueblo al que, desde el 14 de febrero, ya no gobierna” señaló una de las asistentes. “Habría que hacer un referendo sobre la permanencia de Marín en el ejecutivo, aunque la figura jurídica no existe, sí tendría sentido moral”, comentaron otros.

FOTOS: Alonso Fragua


Posted by rocas to La guarida del nagual at 3/27/2006 01:13:00 PM