Espacio 59

 
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Por el Sr. nagual

“No hables de futuro, es una ilusión,
cuando el rock and roll conquistó mi corazón”
El Rompeolas, Loquillo y los Trogloditas

El recuerdo sonoro entremezclado con un recuerdo olfativo llegó en un sólo momento aquella noche en que salía de la estación del metro Balderas luego de descender del último convoy. Era un aroma a hierba seca, como en el otoño de las campiñas de altiplano, que dejaba atrás ese sabor de un día de lluvioso relacionado, no sé por qué, con la remembranza de una melodía que volví a escuchar luego de 20 años. Una sensación muy agradable.

“No impedirás que el arrozal invada alguna vez el mar”… es estribillo de una rola del grupo hispano El Pecho de Andy, que hacía dos décadas había dejado de escuchar en las emisiones cotidianas de mi estación de radio favorita de aquella época: Espacio 59.

En la Escuela Secundaria Técnica No. 6, “Sor Juana Inés de la Cruz”, —donde tuve la fortuna de ingresar en la primera generación a una institución que hasta ese momento había sido exclusivamente para señoritas— el boom del rock en español cundía como las hormonas y la efervescencia de los ritmos se entremezclaba en los cambios de una generación en plena formación.

México contaba entonces con más de 75 millones de habitantes, Miguel de la Madrid estaba en el quinto año de su sexenio que modificaba la lógica política tradicional con la implantación del neoliberalismo. Hacía dos años que el sismo del 19 de septiembre había movilizado y organizado a las masas urbanas del Distrito Federal. Ese año la radio tomó un rol social que hasta entonces no había tenido al dar a conocer los mensajes de los afectados por el trágico terremoto en la Ciudad de México.

1986, año internacional de la juventud, sirvió de pretexto para flexibilizar las políticas gubernamentales en torno al rock, aunado al interés que La Movida madrileña había generado en las disqueras para la promoción y venta de este tipo de música. Debido a ello surgió, en primera instancia, un sub sello de WEA llamado Comrock, que desde mediados de la década había grabado algunos discos bastante buenos, de bandas nacionales.

Luego vino el acoplado de BMG-Ariola que abrió la puerta a muchos grupos y solistas a la difusión masiva: Rock en tu idioma. Con artistas españoles y argentinos como Radio Futura, Miguel Mateos, La Torre, Raúl Porchetto, La Trinca y el grupo tijuanense La Cruz, abrió la posibilidad para que otras agrupaciones nacionales pudieran ver difundido su trabajo, precisamente en Espacio 59.

XEPH, Radio 590 fue concebida en su inicio, en 1950, como una estación “juvenil” y “estudiantil”. Tocaba el hit parade estadounidense. Tras varios cambios de formato y programación se convirtió en “Radio 590, La Pantera de la Juventud” en agosto de 1967. Así duró hasta junio de 1987 cuando fue sustituida por Espacio 59. Florence Toussain escribía en Proceso un artículo relacionado con la esa estación:

“Nosotros no comprendemos al auditorio. Hay quien sigue rompiendo bocinas, nosotros estamos rompiendo moldes’, así dicen los promocionales de Espacio 59 o sea el antiguo Radio 590, La Pantera, del Núcleo Radio Mil. Y no son falsos autoelogios. La emisora que inició su cambio programando sólo rock en español, hoy lo hace también en inglés, tiene programas en donde combina el humor con datos sobre grupos, canciones, solistas y realmente está arruinando la reputación de “los viejos vinagres”, que la rodean en el cuadrante. Locutores gritones, cinco anuncios por canción y “córrele a la esquina, háblanos por teléfono que te ganas un disco” ya no constituyen el esquema de Espacio 59. Las repeticiones están dentro del margen de lo tolerable….”

Y los demos, las rolas y el concepto en general cautivó a muchos que buscábamos en la radio algo interesante qué escuchar. Una pléyade de grupos, discos y conceptos son el legado de Espacio 59 a 20 años de su aparición en el cuadrante. La emisora hermana Rock 101 ha sido objeto de muchos comentarios y homenajes, quizá se ha soslayado un poco el papel de Espacio 59.

En 1987 la propuesta “Fuerza y debilidad de la UNAM”, del rector Jorge Carpizo Mcgregor desde ese entonces pretendía aumentar cuotas y suspender el pase automático del nivel bachillerato. Esa circunstancia provocó que a nivel licenciatura movilizó a los jóvenes como no se veía desde 1968.

El trabajo de comunicación social de había iniciado en otras emisoras y en aquél espacio también comenzaban a trasmitir programas donde los jóvenes podían expresar sus ideas. Entre ellos uno dedicado a la difusión de la llamada Nueva Trova Cubana y el Canto Nuevo que titularon “Desde un rincón del alma”, donde pudimos conocer la música de muchos de los cantautores contemporáneos.

Aunque el género no es precisamente rock , muchas composiciones tenían arreglos muy buenos y, en gran parte de los casos, letras mucho más inteligentes que los grupos músico-vocales que promovía Televisa. Ahí pudimos escuchar el trabajo de los autonombrados rupestres cuyo trabajo será motivo de otro post.

Hoy aquel debate sobre si el rock existía sólo si era tocado en su idioma original está trasnochado, pues el trabajo de mucha gente ha dejado claro que lo importante es la música. Pero las letras de esa época, en muchos casos tienen algo que sólo el español permite: la “metamorfosía” hacia paisajes imaginarios e historias rebuscadas. Hay verdaderos poemas en muchas de las composiciones.

El 1 de enero de 1990 Espacio 59 fue retirado y reemplazado por Radio 590 (así, a secas, sin La Pantera) y así lo anunciaba Florence Toussaint, en Proceso:

“A partir del primer día de enero, la programación de Espacio 59 se modificó. Fuera quedaron el rock en español y los comentarios de locutores y locutoras. También salieron los programas especiales de entrevistas, las horas dedicadas a un autor, los spots promocionales de la emisora. Es decir, el trabajo creativo, las novedades, los intentos de experimentar con el sonido radiofónico, desaparecieron de Espacio 59”.

En julio de ese 1990, La Pantera renació, su rugido volvió a escucharse, pero permaneció sólo un año: en junio de 1991 surgió Radio Alicia, que a su vez fue desplazada por X Press Radio, una emisora que transmitía en inglés y duró hasta abril de 1995 cuando la sustituyó Sabrosita 590.

Otras opciones para escuchar rock en español eran WFM, que tenía un programa conducido por Giselle y Billy Traynor — eventualmente representantes de Caifanes—, llamado “Rockolé” donde pudimos conocer muchos de los grupos hispanos de La Movida. Esa emisora de FM también tenía un programa llamado “Fusión”, que difundía bandas de rock latinoamericanas.
“Estéreo Joven”, emisora del IMER, se convirtió en otro lugar importante para la difusión del género. El concepto duró hasta bien entrado el nuevo milenio con diversos cambios de nombre como Conexión Acústica, Lasser FM y la célebre Órbita.

Gracias a las bitácoras Centro de recolección musical, Conexión Acústica, Sangre Pesada, Lávate las orejas y Las inconseguibles del rock argentino, entre otras, he podido hallar algunos discos de los que ni siquiera me acordaba por lo que he decidido seguir el lema de una de estas bitácoras “Compartir, no competir” y mocharme con algunas rolas de nuestra fonoteca y cosas especiales -como el video de Caifanes- en una especie de intercambio virtual al estilo del tianguis del Chopo.

La guarida del nagual tiene el honor de presentarles, en diversas entregas, algo que denominamos Las Mil y Una Rolas… de Espacio 59; es decir, las rolas más representativas de la época que iremos dando en entregas para recordar aquellos tiempos, porque cono bien lo dice “El Jefe” del rock en español, Miguel Ríos: “Los viejos rockeros nunca mueren”.


Publicado por Sr. nagual para La guarida del nagual el 10/20/2007 03:32:00 AM