Informe

 
0 Me late
¡Gracias!

Roberto Cortez Zárate

Luego de los dimes y diretes en la Cámara de Diputados por la ceremonia del primer informe de gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, éste informó que dará un mensaje a la nación el próximo domingo en el Auditorio Nacional, lugar utilizado por los panistas para hacer actos masivos. Incluso el propio Calderón, el 1 de diciembre pasado, estuvo en ese escenario para festinar con sus correligionarios la toma de posesión.
El PRD asumirá presidencia de la Mesa Directiva del órgano legislativo y los legisladores aún no se pueden poner de acuerdo en el formato de la ceremonia. Es probable que Calderón sólo entregue el documento por escrito y, como lo pide el PRD, se vaya.
Pero más allá de la fecha, la ceremonia y el informe presidencial, lo que está de fondo es la situación que vive el país a nueve meses que Calderón Hinojosa inició un mandato empañado por la duda de un fraude electoral.
Si bien la calma volvió luego del conflicto pos electoral, el panista no ha logrado generar los consensos necesarios para llevar adelante las reformas estructurales, que tanto ha pedido el sector empresarial. En todo caso será hasta después de la ceremonia, cuando comience a discutirse en la Cámara de Diputados la reforma electoral, condición impuesta por el PRD –no hay que olvidar que se ha convertido en la segunda fuerza política del Congreso– para iniciar con la reforma fiscal.
En el periodo del informe, con un país dividido en dos polos geográficos, Calderón sufrió las consecuencias del descontrol que supuso el cambio de gobierno: los estados del norte vivieron una ola de violencia generada por los grupos del narcotráfico, que disparó la cifra de homicidios y secuestros durante los primeros meses de la administración federal; por otra parte, los estados del sur tuvieron en los actos de propaganda del Partido Democrático Popular Revolucionario – Ejército Popular Revolucionario (PDPR-EPR) su reacción mas impactante, como consecuencia de la desaparición de dos de sus militantes.
En materia económica, a pesar de la cifras expresadas por el Banco de México o los organismos multilaterales, en los bolsillos de la población la afectación por el aumento de los productos básicos, particularmente la tortilla, ha impactado los niveles de poder adquisitivo. Como siempre, los más afectados son quienes menos ganan, pero también las clases medias que no asumen su papel de lumpen proletario hasta que están llenos de deudas ocasionadas por las tarjetas de crédito.
Lo grave en este tema es que el 1 de enero de 2008 entrará en vigor el capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y, para variar, el gobierno federal no ha tomado una política de Estado para enfrentar cabalmente la competencia desleal de los productores estadunidenses.
A diferencia de la actitud de su antecesor, Felipe Calderón ha sabido pronunciarse a tiempo sobre algunos temas, como la decisión de militarizar el país bajo el argumento de la violencia. Empero, es claro que el argumento también ha servido para legitimar la violencia contra la disidencia política.
En suma, nada nuevo tiene que aportar el “chaparrito, pelón con lentes”, como lo llamara alguna vez Manuel Espino, dirigente de Acción Nacional, más que la teledemocracia inaugurado exactamente un año atrás por Vicente Fox Quesada. Y es que entre los de a pie aún no se encuentra algún argumento para decir que el país avanza en alguna dirección, más bien lo que se ve son inercias generadas por el propio sistema: una suerte de gatopardismo con discurso renovado donde la premisa sigue siendo cambiar para que nada cambie.


Publicado por Sr. nagual para La guarida del nagual el 8/30/2007 10:49:00 PM