Migracion: el gran boicot americano

 
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Lejos de celebrar la posible legalización de varios millones de mexicanos en Estados Unidos, las autoridades federales deben comenzar a tomar medidas preventivas por el regreso masivo de millones de connacionales que saturarán los puntos fronterizos y algunas ciudades si se aprueba la nueva ley migratoria, advirtió el analista del Colegio de la Frontera Norte, Jorge Bustamante.

Lejos de festinar el proyecto que analiza el Senado estadunidense y que este viernes sufrió un retroceso serio, legalizar a siete millones de indocumentados o cinco o cuatro, la sociedad mexicana debe pensar en las consecuencias que tendría el regreso –voluntario o forzado, por las autoridades de seguridad– de los migrantes, que podrían ser de unos dos millones, que generarían problemas sociales y, por ende, disminución de remesas.

El especialista indicó que hay desinformación en México respecto del tema, pues no se entiende que la expusión masiva producirá un efecto revolvente en las fronteras, pues los connacionales intentarán regresar a Estados Unidos.

Bustamante Fernández, señaló que aunque será hasta la próxima semana cuando se conozcan de manera formal las implicaciones de la ley, el riesgo de que las autoridades estadunidenes implementen medidas autoritarias para buscar y repatriar a los migrantes mexicanos, está latente y ante esa situación no habrá forma de que el gobierno
mexicano intervenga.

Indicó que como medida preventiva se puede contemplar llevar a los que retornen a sus lugares de origen, “pero esta situación no garantiza que las condiciones de vida y los problemas sociales sean menores que en la propia frontera”, consideró.

El investigador del Colef, manifestó que las marchas y manifestaciones convocadas por los defensores de los derechos humanos tendrán un impacto de mediano plazo y será hasta las elecciones de noviembre próximo en Estados Unidos cuando se pueda medir su repercusión.

Agregó que la aprobación de la nueva ley no inhibirá la migración de mexicanos hacia Estados Unidos, pues sólo beneficiará a los traficantes de personas, quienes harán su agosto con la aplicación de las medidas, sobre todo si éstas son de carácter punitivo.

En tanto, numerosas coaliciones de inmigrantes preparan para este lunes su mayor movilización en la historia de Estados Unidos, para la cual esperan convocar a más de un millón de personas en 75 ciudades en reclamo de una reforma migratoria amplia que legalice a todos los indocumentados.

Los organizadores confían en que las protestas mantendrán encendida la llama del debate migratorio en el Congreso, donde el Senado fracasó el viernes en aprobar antes de su receso de dos semanas un proyecto que legalizaría a 10 de los 12 millones de indocumentados en el país.

Esperan que las marchas superen el millón y medio de personas que ya manifestaron a fines de marzo en 44 ciudades estadounidenses, pero las estimaciones de cuánta gente convocarán oscilan entre esa cifra y la ambiciosa 20 millones de personas.

“Somos casi 40 millones de hispanos en Estados Unidos. Con que manifieste la mitad me sentiría satisfecha”, dijo a la AFP Doris Depaz, activista de la ONG Casa de Maryland y una de las organizadoras de la protesta en Washington DC, planificada por la Coalición Metropolitana para la Defensa de los Inmigrantes.

Las protestas del lunes 10 iban a tener lugar inicialmente en sólo 10 ciudades, pero la lista fue creciendo y el viernes alcanzaba a 75 ciudades, precisó.

“El propósito del día de acción nacional sobre los derechos de los inmigrantes es garantizar que el Congreso apruebe una reforma migratoria amplia que suministre un camino claro a la residencia permanente para aquellas familias de inmigrantes que trabajan duro y ya están aquí”, dijo la central sindical AFL-CIO en un comunicado.

También se pedirá “la eliminación total del proyecto de ley Sensenbrenner, que es muy dañino y venenoso”, explicó Depaz en referencia al duro proyecto de ley aprobado en diciembre por la Cámara de Representantes e impulsado por el representante James Sensenbrenner.

Este se limita a endurecer los controles fronterizos, criminalizar a los indocumentados y a quienes los ayuden o empleen. No habla de crear un programa de trabajadores temporarios ni de legalizar a los indocumentados.

La propuesta que el Senado consideraría, en cambio, legalizar a los indocumentados que han vivido aquí más de cinco años sin que tengan que salir del país, y facilitaría asimismo permisos de trabajo para quienes estén aquí desde hace más de dos años; el resto de los inmigrantes, unos dos millones, tendría que regresar a su país de origen.

“La movilización del 10 de abril es de una importancia increíble (…) La comunidad necesita movilizarse a una sola voz de manera disciplinada, de manera pacífica pero firme (…) El Senado de Estados Unidos necesita regresar, retomar este tema y resolverlo”, dijo Eliseo Medina, del sindicato de empleados de servicio y organizador de las protestas en Nueva York.

“Hoy marchamos en las calles pero también vamos a marchar a las urnas en el mes de noviembre”, cuando tendrán lugar las elecciones legislativas, sostuvo Medina en una teleconferencia de prensa, al recordar que no todos los inmigrantes son indocumentados y que muchos pueden votar.

“No queremos puntos medios, pedimos amnistía, la legalización inmediata y sin condición para los 12 millones de indocumentados que trabajan en este país y por ello la comunidad seguirá reclamando”, dijo a la AFP en Los Angeles Nativo López, presidente de la influyente Mexican American Political Association (MAPA).

En Los Angeles, Miami y otras ciudades la Iglesia católica ha llamado a sus fieles a unirse a las protestas. “Cada vez que marchamos el debate avanza un paso” en el Congreso, estimó Cecilia Muñoz, vicepresidenta del Consejo Nacional de La Raza (NCLR), que pidió a los manifestantes llevar banderas estadounidenses “para impedir que congresistas anti-inmigrantes manipulen el mensaje, porque lo que estamos tratando de comunicar es que somos parte de este país”.

Según Vanessa Cárdenas, del Foro Nacional de Migración, el lunes próximo quedará claro que los inmigrantes “estamos acá trabajando, estamos acá participando y estamos acá para quedarnos”.

Tributo a Sergio Arau

“Un día sin mexicanos”, es una campaña difundida por correo electrónico y en este blog que exhorta a los trabajadores mexicanos radicados en Estados Unidos, a no laborar y asistir a una marcha programada para el 1 de mayo, y a los mexicanos en general, a que no consuman productos estadunidenses ese día, bajo el argumento de que se reconozca el derecho al trabajo, a la educación y a la salud a los migrantes mexicanos radicados en el vecino país del norte.

El llamado “Gran boicot americano” solicita a la población que 1 de mayo no asista a los centros de trabajo ni a la escuela, que no compre ningún producto y, a quienes tienen negocios, que los mantengan cerrados, la finalidad es exigir la legalización plena de millones de indocumentados.

La campaña que retoma el nombre de la opera prima del cineasta Sergio Arau, invita a la población que vive en México a no consumir productos de franquicias estadunidenses. “Sucede que el 1 de mayo en EU se va a hacer realidad la película ‘un día sin mexicanos’: ningún migrante trabajará ese día en ese país y han solicitado a sus connacionales (o sea nosotros) que no compremos nada estadounidense ese día”, refiere el mensaje que se ha distribuido en cadena de correo electrónico.

El mensaje, fechado el 3 de abril, con el remitente “reenvíe este correo”, agrega: “sé que es un esfuerzo para todos,
pero es lo menos que podemos hacer por esa gente que prácticamente está manteniendo a nuestro país con las remesas. Espero puedan hacer este pequeño esfuerzo. Saludos a todos”.

El boicot, que se sumará a la megaprotesta del próximo lunes 10 de abril en 10 ciudades de Estados Unidos, tiene como objetivo que se congele el proyecto de reformas a las leyes migratorias en las cámaras estadounidenses. Los convocantes solicitan que los estudiantes no concurran a clases, que los negocios no abran sus puertas y que toda la actividad económica del país quede paralizada por 24 horas.

“Este es el inicio de un movimiento masivo de los derechos civiles”, aseguró Mara Verheyden-Hilliard, de la Alianza para la Justicia Civil, uno de las decenas de grupos que organizadores del boicot. “El mensaje es claro: demandamos igualdad plena”, explicó.

Con este “boicot” se intenta demostrar la fuerza que tiene la población indocumentada sobre la economía y demostrar lo que sucedería si se aprueba una ley como la que votó la Cámara de Representantes en diciembre pasado, que criminaliza y acelera la deportación de unos 12 millones de inmigrantes indocumentados, sella la frontera y utiliza tecnología militar para bajar a cero el flujo migratorio ilegal, pero sin crear un programa de trabajadores huéspedes ni aumentar los cupos
de inmigración legal.

Datos del Consejo Nacional de Población (Conapo) revelan que en los próximos años continuará la tendencia de expulsión de mexicanos hacia Estados Unidos, en un estimado de 400 mil personas por año.

La presión demográfica sobre la migración empezaría a ceder en 2010, si se considera que en los años 60 la salida de connacionales hacia el norte era de 30 mil personas y al inicio de los 90 fue de 310 mil anualmente, señala el organismo dependiente de la Secretaría de Gobernación.

En los pasados 11 años, la demanda de contratación de polleros en territorio mexicano se incrementó de 15 a 41 por ciento, reveló recientemente la titular de Conapo, Elena Zúñiga Herrera, y quienes más recurren estos sujetos son los migrantes de los estados de Veracruz, Guerrero, Oaxaca, estado de México, Puebla, Hidalgo y Distrito Federal.

Los puntos tradicionales de internación hacia el país del norte sin documentos han sido desplazados, por zonas de mayor riesgo, como Agua Prieta, el Sásabe y Sonoita, en el desierto de Sonora. Pero el sueño americano, no deja de serlo, pues tan sólo ocho por ciento logra ocuparse en actividades profesionales, mientras ocho de cada 10 lo hace en empleos de baja remuneración.

Los análisis del Conapo, indican que una cuarta parte de los mexicanos que cruzan la línea fronteriza en calidad de indocumentados vive por debajo de la línea de pobreza; representa 8 por ciento del total de las personas pobres en Estados Unidos; 45 por ciento de los migrantes mexicanos están en el rango de pobreza y 55 por ciento, de una población estimada en más de 9 millones de personas, no cuenta con la cobertura de algún sistema de salud.

De acuerdo con cifras de la Oficina de Censos de Estados Unidos, entre los migrantes mexicanos la falta de protección social en materia de salud es muy superior en todos los grupos de edad respecto a las coberturas promedio en esa nación.

Durante un foro, organizado recientemente por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el Relator Especial para derechos Humanos de los Migrantes de la ONU, Jorge Bustamente, consideró que la sociedad mexicana, “en especial las clases media y alta”, mira con desdén el debate migratorio en el país vecino, donde viven más de 10 millones de mexicanos, la mitad de ellos de manera ilegal.

“En México se nota una indiferencia generalizada hacia ese asunto, en contraste con lo que ocurre con los hispanos en Estados Unidos que han salido a la calle a manifestar su rechazo a las propuestas que consideran ofensivas para los derechos humanos de los inmigrantes”, enfatizó.

Esa “indiferencia generalizada”, dijo, ha impedido que la sociedad mexicana evalúe en “toda su dimensión” las propuestas de los conservadores del país vecino y el impacto que tendría en la economía del país latinoamericano el eventual cobro de impuestos al envío de remesas y la deportación de millones de inmigrantes.

México captó en 2005 más de 20 mil millones de dólares por remesas enviadas desde Estados Unidos. y otros países, lo que representó la segunda fuente de divisas para el país, por detrás de la venta del petróleo y por delante de la inversión extranjera y el turismo.

La crisis económica en México, la falta de empleo y la cercanía con Estados Unidos, son algunos de los factores que hacen que miles de personas decidan buscar mayores oportunidades y una mejor calidad de vida en el país vecino, son los principales factores que analistas sobre el tema ha identificado para el desarrollo del fénómeno.


Posted by nagualito to La guarida del nagual at 4/09/2006 12:27:00 AM