Día cero: tendremos presidente

 
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Luego de una ríspida campaña electoral que abarcó casi año y medio (tomando en cuenta un largo periodo de campañas, precampañas y ante precampañas) la elección de este 2 de julio llega en un escenario de desconfianza y confrontación que hace necesaria una reforma política electoral que evite la polarización.

Pablo Javier Becerra Chávez, jefe del Área de Procesos Políticos de la Universidad Autónoma Metropolitana, consideró que la jornada electoral de este domingo transcurrirá en orden y con una amplia participación porque la polarización provoca que lo hagan en favor de su opción favorita o para que la opción que no les gusta no llegue al poder.

“Se llega en un ambiente político deteriorado por el tono de descalificaciones y la desconfianza como tónica de la elección. Tuvimos campañas muy largas que se vieron alargadas por las precampañas y las anteprecampañas que genera que lleguemos al día de la elección con la idea que llevamos tres años en campaña”, expresó el académico.

El problema, indicó Becerra Chávez, tienen su origen cuan al término de la campaña electoral de 2003 el presidente Vicente Fox dio el banderazo de salida para la sucesión presidencial, situación que representó un grave error que generó en los actores políticos la ambición por el poder presidencial.

En el Partido Revolucionario Institucional, explicó, vimos la conformación del Tucom, cuyo representante, Arturo Montiel Rojas gastó cantidades importantes de dinero en su promoción y generó el inicio de una campaña muy larga.

En el caso del PRD, Andrés Manuel López Obrador, desde la jefatura de gobierno del Distrito Federal, inició una anteprecampaña, que se vio fortalecida por el juicio de desafuero. “El tabasqueño no necesitó hacer una campaña explícita cuando renunció pues además tuvo a su favor que no había competencia por la candidatura al interior de su partido”.

Lo mismo sucedió en el PAN durante un proceso interno muy largo en el que participaron Francisco Barrio, Alberto Cárdenas y Santiago Creel, que gastaron mucho dinero en su promoción. “Todo esto genera la idea de que tuvimos un proceso muy largo, es como si el mundial de fútbol durara tres años, lo que desgastaría a cualquiera”.

Ante esta situación, el analista consideró urgente plantear una reforma electoral que reduzca el tiempo de las campañas y legisle en torno de las precampañas con plazos definidos y sea el árbitro electoral el que regule las apariciones en radio y televisión de los candidatos.

Indicó que todas las campañas se han centralizado en los candidatos presidenciales, en la lógica de que el voto presidencial arrastrará los votos necesarios para la nueva integración del Congreso de la Unión.

Paralelo al proceso, expresó, actores políticos y extrapolíticos utilizaron el momento para movilizaciones y protestas, que se vieron amplificados por una pésima operación política del gobierno federal, lo que generó que grandes bloques como los sindicatos marcaran su distancia y se pronunciaran en favor de la opción política perredista.

Entre los escenarios que el académico planteó se encuentra un posible triunfo electoral de López Obrador, quien podría quedar 3 ó 4 puntos por encima de Felipe Calderón, aunque factores como el margen de error en las últimas encuestas publicadas o la decisión de última hora del votante indeciso, podría revertir la tendencia.

Becerra Chávez no encontró riesgo en que el margen de votación sea cerrado, pues aseguró que hay instancias institucionales como el Tribunal Electoral de Poder Judicial de la Federación (TEPJF) que ha tenido un buen desempeño al definir las impugnaciones de los partidos.

“Si nadie impugna el problema será mínimo”, pero recordó que durante la elección de 2000 hubo impugnaciones y se anularon algunos cientos de votos que favorecían a Vicente Fox, situación que no cambió en nada el resultado electoral. “Finalmente el tribunal tiene la última palabra haya o no impugnación, pues es el encargado de emitir la constancia al ganador, lo que sin duda es mejor que en 1994 cuando era el un consejo electoral de la Cámara de Diputados el que la entregaba, situación que con vertía la decisión en política más que jurídica”.

Lo cierto, apuntó el catedrático, es que con un amplio margen las impugnaciones se inhiben y no quedará duda de la posible existencia de un fraude electoral, situación que borrará la idea que algunos sectores han fomentado de que Luis Carlos Ugalde sería el artífice de una elección de Estado. “Si bien el origen en su designación es cuestionable, el IFE cuenta con un andamiaje institucional que evitaría cualquier riesgo de desaseo en el conteo de los votos y tendremos la participación de representantes de los partidos en al menos 90 por ciento de las casillas, situación que hace poco probable el fraude”.

De cualquier forma, subrayó la importancia de la vigilancia ciudadana que garantice que el ejercicio sea plenamente legítimo y agregó que nada está definido aún porque serán muy diversos los motivos por los que los ciudadanos tomarán una decisión que marcará el rumbo del país durante los próximos seis años.


Posted by nagualito to La guarida del nagual at 7/02/2006 12:27:00 PM