La APPO en la capital

 
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Diario Monitor

El cansancio de 19 días de recorrido y 500 kilómetros recorridos se veía en sus rostros morenos por el sol y su origen, mientras el comité de bienvenida integrado primero, por organizaciones sociales y ciudadanos, después por policías federales preventivos y granaderos, después, fue una extraña mezcla de diferentes expresiones del “pueblo” ese ente por el que iniciaron una lucha hace más de cuatro meses.

La marcha caminata por la dignidad de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) llegó a la ciudad de México y se instaló en plantón permanente en la Plaza Tolsá y las calles Filomeno Mata y Tacuba, que anunciaron, permanecerá en ese lugar hasta que el Senado de la República desaparezca los poderes en la entidad y decida separar a Ulises Ruiz de cargo de gobernador.

A su llegada al lugar, personal de la Policía Federal Preventiva (PFP) los esperaba. ” Tú también eres parte del pueblo, no debes reprimir”, dijo una de las recién llegadas al infante de marina que la miraba pétreo y sólo alcanzaba asentir de manera mecánica.

La tensión aumentó cuando las acusaciones de “asesinos”, “violadores” y “represores” comenzaron a caer sobre los cascos grises de los uniformados, al igual que embases vacíos de agua y algunos objetos. Algunos, radicales intentaron saltar la valla y comenzaron los
empujones.

Los forcejeos obligaron a los federales a reforzar la valla de seguridad sobre la plaza. Los policías se colocaron máscaras antigases ante la inminencia del uso de gas lacrimógeno para contener a los manifestantes, que habían logrado arrebatarles dos vallas.

Ante la amenaza, los integrantes de la APPO decidieron formar una valla y separarse de los uniformados a unos cinco metros de distancia. Alfredo Chico Velásquez, vocero de los maestros oaxaqueños indicó que era una provocación que los recibieran con la fuerza pública.

Los senadores Rosario Ibarra de Piedra, Graco Ramírez y el oaxaqueño Salomón Jara, pidieron la comprensión de los manifestantes, quienes amagaron con ocupar el Eje Central, y aseguraron que la fuerza pública local se haría cargo de la situación.

Resistencia es la frase que define al movimiento popular,particularmente a los marchistas, quienes en su recorrido aguantaron cambios climáticos, hambre, sed y a un gobernador sin la legitimidad necesaria para mantenerse en el poder ante el repudio de gran parte de la población.

Su entrada por calzada Zaragoza no fue improvisada. Decenas de simpatizantes de las colonias populares ubicadas al oriente de esta ciudad los vitorearon e incluso lanzaron confeti a los maestros oaxaqueños cuando cruzaron debajo de los puentes peatonales.

La marcha hizo un alto en las inmediaciones de la estación del metro Zaragoza donde un numeroso contingente de integrantes del Frente Popular Francisco Villa, del
Partido Comunista y adherentes a La Otra Campaña se sumaron a la marcha que se dirigía hacia el Centro Histórico.

Julieta Gómez, una vecina de la colonia Gómez Farías declaro no entender bien de lo que se trataba la marcha; sin embargo, aseguro que se trata de un momento historico por lo que decidió tomar la foto del recuerdo al contingente con su teléfono celular.

“¡Ulises ya cayo y sigue Calderón!” era la consigna con la que recorrieron Fray Servando Teresa de Mier. En las cercanías del mercado de La Merced, decenas de compradores se les acercaron para manifestarles sus muestras de apoyo y de solidaridad. Ahí los comerciantes no sintieron temor y mantuvieron sus cortinas abiertas.

Hasta las sexoservidoras de San Pablo, observaron con cierta expresión de solidaridad, al contingente, cuya vanguardia se extendió por varios kilómetros. La cifra de los organizadores fue de aproximadamente 7 mil 500 personas, entre los marchistas y los adherentes como la Asamblea de Barrios, el SME, el STUNAM; el SITUAM, y otras organizaciones sociales.

También se sumó la senadora Rosario Ibarra de Piedra, quien en un tramo encabezó la movilización. A su llegada a al Zócalo capitalino, los manifestantes ocuparon una cuarta parte de la Plaza de la Constitución, para efectuar su mitin en un templete preparado ex profeso para ello. El 75 por ciento de la a plancha estaba ocupado por la feria del libro, por lo que los manifestantes ocuparon 20 de noviembre y las calles aledañas.

Una manta para descansar un poco, un taco de chile con un poco de arroz para recuperar el aliento, la sombra de las carpas de las ferias del libro, fueron motivos suficientes para sentir cierta alegría.

Antonio Villanueva, integrante de la APPO, advirtió que en caso de que entre el ejército en Oaxaca y los repriman, se corre el riesgo de que las clausuras simbólicas de edificios públicos y la toma de instalaciones en los medios de información se repita a nivel nacional, pues el pueblo, dijo, no es tonto y responderá a una agresión.

En el mitin también participaron integrantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra de San Salvador Atenco, quienes pidieron al gobierno federal que libere a los presos politicos de todo el país y llamaron a conformar asambleas populares, para defender los intereses del pueblo de México.

Por la noche, los manifestantes oaxaqueños definieron su estrategia a desarrollar en los próximos días en la ciudad de México, que dijeron consiste en primera instancia instalar los campamentos y definir las acciones de negociación para que el Senado de la República defina la desaparición de poderes en la entidad.


Posted by nagualito to La guarida del nagual at 10/09/2006 11:51:00 AM