Seguimiento del caso Franco

 
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Por una presunta negligencia medica, una persona a la que le realizaron una operación de columna murió desangrada el pasado 3 de enero en el Hospital “Magdalena de las Salinas” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), sin que hasta el momento los médicos responsables hayan explicado con exactitud la causa de la muerte.
Los familiares de Franco Baruch Díaz Frías, interpusieron por esta presunta negligencia una denuncia ante la Comisión Nacional de Arbitraje Medico (Conamed), toda vez que en la Unidad de Choque de dicho Hospital les entregaron un reporte de la muerte en el que se lee, en los detalles del ingreso a esa área, que el paciente presentaba una lesión en las venas “cava, aorta, iliaca”, de las más importantes del cuerpo humano.
Erick Díaz, hermano del paciente indicó a este medio que el 3 de enero su familiar fue ingresado al quirófano para realizarle una operación en la columna vertebral, ya que tenía una hernia que le impedía caminar con facilidad y hacer ejercicio.
De acuerdo con el familiar, a las 11:00 horas el paciente entró a quirófano, de donde salió casi tres horas después y alrededor de las 19:00 horas fue llevado al área de “Choque” para reanimarlo debido a que presentaba bajos signos vitales, sangrado y flacidez de abdomen.
La nota de ingreso por defunción a esta área –Choque- de la cual DIARIO MONITOR, posee copia indica que el paciente llegó en pésimas condiciones.
La descripción del doctor Gilberto Amaro Lima, quien firma la nota, señala que se hizo el intento por trasfundirle sangre pero el paciente había perdido demasiada y cayó en paro cardio respiratorio, además de que se encontró “un total de cuatro litros de sangre libre en cavidad -abdomen-”.
Según los familiares, el propio doctor Amaro Lima les dijo -cuando les avisó de la muerte- que no sabía por qué habían llevado al paciente ahí, ya que en el área en que se encontraba cuentan con todo para una emergencia.
En los detalles del egreso, el médico describe, entre otras causas, “coagulopatia por dilución… lesión vascular de vena cava, aorta, iliaca”, de las más importantes del cuerpo humano, por lo que los familiares aseguran que la lesión que motivó el sangrado fue provocado durante la operación que practicó el medico Luís N. Gómez Espinoza con matricula 8417237.
No obstante, éste dijo a los familiares que su operación estuvo bien hecha y que el sangrado posiblemente fue motivado por una lesión anterior o cicatriz que no cerró bien de alguna intervención quirúrgica anterior a la que él realizó.
Este medio buscó una entrevista con el médico que operó y el de la unidad de choque para conocer su versiones pero no fue posible localizarlos.
La doctora Elizabeth Álvarez, jefa de división del Hospital de Ortopedia dijo en entrevista con este medio que el traslado del paciente de un edificio a otro fue necesario ya que ahí no cuentan con una unidad de urgencias y cuando la situación lo amerita, se apoyan.
Dijo que en su experiencia médica, las lesiones que presuntamente tuvo el paciente no son las correctas ya que una lesión en “esos vasos” no hubiera permitido siquiera mover al paciente, “vamos, no hubiera dado tiempo siquiera de sacarlo del quirófano”.
En este sentido, dijo que era fundamental la necropsia para conocer puntualmente las causas de la muerte además de que dijo, la operación que realizó el doctor Gómez Espinosa fue mucho más abajo de donde se encuentran esas arterias.
Y aunque consideró que es necesario que el médico que operó explique las causas del deceso, este no estuvo en el hospital el día que se le buscó pese a que era hora laboral y no entabló comunicación con este medio ya que, las autoridades del hospital, curiosamente no sabían en que número teléfonico localizarlo.
Gloria Cruz Torres, esposa del hoy occiso señaló que hubo además un intento por ocultarle las causas del deceso ya que aún y cuando los médicos sabían de la muerte de su marido, no le decían nada y solo le hacían preguntas sobre su esposo, cuántos hijos tenía y demás.
El pasado 9 de enero, la esposa presentó una denuncia ante la Conamed y será esta instancia la que determine en un lapso aproximado de 3 meses si hubo o no negligencia medica.
Pero el calvario que esta situación ha representado para la familia no termina ahí.
Al realizar los trámites para cobrar el seguro de vida de Franco Díaz Baruch, acudieron a los funerales “Juárez” -quienes hicieron el servicio y llenaron el acta de defunción- y el medico de esta empresa les pidió tres mil pesos por una simple firma.
Y es que la compañía de seguros pide la firma del médico tratante o el que certificó la muerte para expedir el pago de la poliza. Los familiares acudieron al IMSS con el médico tratante pero les dijo que como no correspondían las causas de la muerte que ellos expidieron y las del certificado podrían tener problemas al intentar cobrar el seguro por lo que le sugirieron acudir con el médico que firmó el certificado de defunción.
Este médico, Luis Alberto Santiago Campos, de la agencia funeraria, les dijo que sí firmaba pero a cambio de un pago de 3 mil pesos debido a que sería llamado por la aseguradora al menos dos veces para ratificar lo expuesto en el acta de defunsión.

Arturo Ortiz Mayén