Un año

 
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¡Gracias!

Cuando, a mediados de 2005, Marco Ramírez me hablaba de las maravillas de tener una bitácora personal, nunca pensé que cobrase tal importancia en mi vida un sitio web en el que uno se puede dar el lujo de publicar lo que se le venga en gana. La guarida del nagual inició como una distracción, un mecanismo para evadirse de la rutina y compartir con los amigos las vivencias, los trabajos, las cosas personales y alguno que otro tema de interés general.

La guarida del nagual es un término que reviste mucho de la historia del grupo de amigos. Hace unos 10 años, cuando era ayudante en la redacción de información general de El Heraldo de México, mis amigos reporteros y su servidor, nos reuníamos en el viejo local de la colonia Roma para discutir los asuntos que agobiaban a la empresa, al país, a cada uno en particular y la tertulia duraba hasta avanzada la mañana.

Tiempo después, ingresé a la guardia de redacción donde tuve mi formación periodística. La guardia es el refugio donde los reporteros comentan sus desacuerdos con el manejo de su información o con las órdenes de trabajo que les parecen excesiva o disparatadas.

A la guardia de información también llegan todos los rumores de un periódico, es un enlace —al menos eso era la guardia de El Heraldo— entre el reportero y la mesa de redacción. El lugar donde fluyen las noticias que se leerán al día siguiente.

El juego de palabras entre “guardia” y “guarida” —que tienen las mismas letras y fonéticamente son muy similares— ocasionó que alguien dijera que la “guardia” era la “guarida” y la siguiente tertulia se realizaría en La guarida del nagual.

Así comenzó el nombre de este lugar, que trascendió del espacio físico donde nos reuníamos a un espacio virtual, que fue interesando paulatinamente a nuevos amigos, a compañeros de naufragio en la mar de redes.

Poco a poco, nuevos nombres se sumaron y los post despertaron el interés de más personas de las que imaginaba. En realidad, los asuntos personales de este nagual son menos interesantes que las bellas historias que les refinamos a las niñas de sus ojos.

Agradezco el apoyo de todos los abajofirmantes en los post; de los comentadores; de los visitantes casuales que solo miran y no dejan comentarios; de los anónimos, e incluso de aquellos a quienes les produce roña los choros que aventamos.

Nunca ha sido la intención de esta bitácora quedar bien ni quedar mal con nadie: las ideas que se expresan son obra de todos los que participamos en el bló y nos hacemos responsables por ellas. Y nos hace felices que nos lean, nos comenten y nos digan lo que piensan.

En el primer aniversario de La guarida del nagual, nos sentimos satisfechos de haber hecho de un proyecto unipersonal, un trabajó colectivo; de trascender poco a poco con nuestras opiniones y nuestras coberturas, y, cómo no, de que haya dos o tres personas que nos revisen a diario.

Sólo queda agradecer a toda la banda por aguantar vara este año y que sigan con el apoyo, silencioso o a grito pelado, de este proyecto, cuya máxima aspiración en este momento es seguir adelante con los choros y, quizá algún día, trascender al punto com.

Muchas Gracias

Su amigo,
El Sr. nagual


Publicado por nagualito para La guarida del nagual el 12/09/2006 01:47:00 AM