PC Preventiva

 
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¡Gracias!

Ocurrió
el pasado 14 de enero. Eran las 23 horas más o menos, cuando de pronto
mi pequeña Intel® Dot Station comenzó a inmolarse y, como señal de que
todo estaba perdido, salió humo blanco de su caparazón azul. No sabía
si la máquina tenía tendencias budistas o talibanes e intentaba
quejarse por mis filiaciones o más bien era un compló de las guerrillas
coheteras por publicar la información de ese día. Dice Balú que debería
trabajar en Profeco, en el área de resistencia de materiales, pero me
parece una exageración. Lo cierto es que hasta entonces no sabía que le
pasó a la máquina.

Apenas me dio tiempo para cerrar correctamente el odioso Windows y ver olfatear que todo estaba perdido. Hasta ahí habían
llegado seis meses en los que aprendí los usos y costumbres de los
usuarios de pc convencionales, los avatares que suponen las
actualizaciones y demás traumas de Microsoft. Durante casi 10 años, las
únicas computadoras con las que había trabajado eran Macintosh y era un
hombre feliz. Luego un día, finalmente me convencieron de adquirir una
pc y me traje esa belleza azul; pero su fin había llegado y no sabía
qué iba a suceder.
Al día siguiente, después de aquella tragedia,
llamé a mi ajustador de seguros, quien señaló que había que determinar
las acciones conducentes por el incidente. Llamé a PCPREVENTIVA
para que revisaran lo que quedaba de mi Dot Station. El resultado del
peritaje arrojó que se había quemado una fuente de energía con todo y
la tarjeta (esas tabletas verdes donde se concentran diversos
componentes). Solo había dos opciones: esperar a que apareciera entre
las adquisiciones de PCPREVENTIVA una Dot Station que “donara” sus
partes a mi maquina o bien trasladar todos sus componentes a un
gabinete que tenía guardado de una HP Pavilion que había vivido hacía
tiempo sus mejores épocas.
La decisión fue difícil pero opté por lo más práctico: decirle adiós a mi amiga azul.
El cadáver –por llamarle de alguna manera– fue trasladado al
laboratorio de PCPREVENTIVA, para hacer los cambios requeridos.
Intactos quedaron el procesador, la mather board y los componentes
esenciales para echar a volar la HP, que parecía estrella de
telenovela: bonita por fuera, pero con el cerebro vacío.
En el
laboratorio de PCPREVENTIVA un equipo de expertos al mando de mi amigo
Arturo Chávez Trejo abrió ambas máquinas y realizó el traslado de
componentes con une precisión quirúrgica. Procesadores, tarjetas,
discos duros, dispositivos, etcétera, fueron trasplantados de manera
precisa a su nueva ubicación. El resultado fue estremecedor: de un
momento a otro había pasado de tener una Dot Station a una HP Pavilión
remasterizada.
Luego de unos días, la recién llegada ocupó su lugar
en el escritorio de la guarida, mientras que el ataúd de la máquina fue
improvisado con la caja de despensa que la empresa me entregó en
diciembre pasado. La historia parece destino manifiesto: sólo faltaba
un monitor para solucionar mis problemas. Pero había que esperar. A las
instalaciones de PCPREVENTIVA no había llegado ningún candidato a
sustituir la pantalla de mi máquina azul, que reposaba en su caja en
espera de que el señor de las chácharas le diera a mi madre al menos
veinte pesos por esa armazón.
Mientras
esto sucedía, he tenido que publicar desde otro lugar. No sabía que Mac
tuviera ciertas limitaciones para editar los post, pero la idea era
seguir en la web con nuestras crónicas del fin del mundo. Incluso para
nuestros visitantes que ocupan la versión de internet explorer para mac
la visión del blog es distinta. No he probado con navegadores como
Opera o Netscape, espero que nos puedan leer adecuadamente. La espera
se prologaría hasta el sábado pasado.
Cuando llegó el monitor Compaq
me dejó un grato sabor de boca. Tiene bocinas y lo mejor del caso es
que su resolución me permite trabajar las fotos de una manera más
efectiva con colores más cercanos a resoluciones, colores y detalles
óptimos. El fin de semana se resolvió mi problema en una semana y aquí
estamos de nuevo, preparados para seguir posteando. Por ello, va un
agradecimiento especial a Arturo y a su PCPREVENTIVA.

Publicado por Sr. nagual el domingo, enero 22, 2006