Viernes

Y es que casi infinita ha sido esta noche
que he tomado como papel,
para calcinar la lluvia que es mi poema
recordándote.

Irremediablemente como el alba me sumo
y me sumo a todos los bordes de tu cama.
¡Basta ya! ¡Rétame a morir primero!
¡Tanta muerte devuelve el mar hasta la vida!

Amándote dibujo minotauros
sobre esta morada de sólo puertas
que ya tu incendio me ha dejado,
pero cómo, cómo encadeno
co mis números imposibles a tu voz.

¡Basta ya!,
que de extrañarte están desgastadas las azaleas
de mis sábanas esta noche:
minotauro del silencio
de las tantas puertas que ya jamás
y jamás abriremos.

Gerardo Madrigal (Círculo de poetas costarricenses)
Del libro Memoriales de agua