Descubren que temor al miedo lleva a la depresión

 
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Según un nuevo estudio, las personas que son muy ansiosas, a menudo se encuentran en un nivel de temor tan intenso que los resultados culminan en depresión. La comprensión de cómo la predisposición a la ansiedad es un factor de riesgo para la depresión puede hacer que la sensibilidad a la ansiedad sea un objetivo para el tratamiento de la depresión en el futuro.

“La sensibilidad a la ansiedad ha sido definida como el temor al miedo”, dice Andrés Viana, un estudiante graduado en psicología en la Penn State University. “La persona con sensibilidad a la ansiedad tiene miedo de su ansiedad, porque su interpretación es que algo catastrófico va a suceder cuando sus sensaciones de ansiedad se presentan en la mente.”

El análisis estadístico de las respuestas a un cuestionario muestra que la sensibilidad a la ansiedad, después de controlar las preocupaciones y los síntomas de ansiedad generalizada en los individuos, indica significativamente los síntomas de depresión. Además, dos de las cuatro dimensiones que componen la sensibilidad a la ansiedad: el “miedo de descontrol cognitivo” y el “miedo a los síntomas de ansiedad públicamente observables” señalaron específicamente síntomas de depresión. Las otras dos dimensiones, el “miedo de los síntomas cardiovasculares” y el “temor de los síntomas respiratorios”, no fueron predictores significativos.

“Estábamos interesados en examinar la relación entre la sensibilidad a la ansiedad y la depresión en su conjunto”, dice Viana. “Además, nos fijamos en las diferentes dimensiones de sensibilidad a la ansiedad para ver qué correlación tenían con los síntomas de depresión. Uno de los aspectos novedosos de este estudio fue examinar la sensibilidad de ansiedad en una muestra de personas preocupadas -en niveles que oscilaban entre moderada y altamente preocupadas”.

Viana trabajó con Brian Rabian, profesor clínico asociado y director de la Clínica de Psicología en Penn State University. Sus resultados fueron publicados en la edición de diciembre del Journal of Anxiety Disorders.

Los investigadores reunieron a 96 participantes, 74 mujeres y 22 hombres, con una edad media de 19 años. Todos los participantes estaban por encima de la media, es decir, se preocupan de moderada a altamente, y completaron dos cuestionarios que medían niveles de preocupación y trastornos de ansiedad generalizada. Viana y Rabian evaluaron la sensibilidad de ansiedad de cada participante con una versión revisada del índice de sensibilidad a la ansiedad, un cuestionario de 36 preguntas que determina el nivel de miedo a las sensaciones de ansiedad.

“Lo que encontramos fue que el miedo de las sensaciones típicas de la ansiedad cognitiva, como la incapacidad para concentrarse, estaba relacionado con la depresión”, dice Viana. “También encontramos que la relación existe entre las personas que tienen miedo de los síntomas que podrían tener implicaciones sociales o síntomas de ansiedad que pueden estar sujetos a la evaluación negativa”.

Debido a que la sensibilidad de ansiedad se ha vinculado a la depresión en varios estudios, la evaluación del temor al miedo puede ser clave en determinar tempranamente una posible depresión en las personas con elevados niveles de ansiedad. Las terapias actuales para tratar la depresión tienden a centrarse exclusivamente en los síntomas depresivos, y no en la sensibilidad a la ansiedad.

Viana cree que el tratamiento futuro puede incorporar el trabajo con las personas a alterar su percepción de las sensaciones de ansiedad, ayudando a interpretar sus experiencias de una manera positiva y menos temerosa. Viana reconoce las limitaciones en la utilización de cuestionarios en su estudio. Él piensa que la investigación futura debe identificar a las personas con sensibilidad a la ansiedad y el seguimiento en el tiempo para ver si la depresión llega a desarrollarse.

Fuente: Penn State University