La magia

 
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La magia es el acto o representación explícita por la cual el individuo cree demostrar su reconocimiento de la existencia de una o varias deidades o fuerzas que tienen poder sobre su destino, a quienes obedece, sirve y honra. La magia sería una forma de pensar que permea el pensamiento y a veces la vida del individuo, desde simplemente elegir un color determinado a una vocación.

En la mayoría de las religiones, siguiente estadio al de la magia, que puede no desaparecer en la religión, encontramos cultos fálicos y sexuales, ritos de fertilidad y culto a la familia, vinculados con el instinto sexual, social y de reproducción, que buscan sublimar en energía espiritual. Esta energía se expresaría en forma de impulso sexual, y sublimada se expresaría en forma de hermandad y de solidaridad.

Ya Freud en su “Teoría del Eros” insistió en poner al impulso sexual sublimado como origen de religión y cultura. El pensamiento mágico origen de la magia son ciertas creencias carentes de lógica. Suele estar basado en percepciones psíquicas subjetivas del individuo-colectivo, pudiendo haber sido condicionado por otras personas que haya conocido o aceptando de algún modo las teorías de dichos individuos con esas creencias.

En psiquiatría, varias enfermedades mentales y trastornos de personalidad se caracterizan por diversos grados de pensamiento mágico. Los estudios sobre el pensamiento mágico se pueden clasificar, entre otros, como: Ocultismo, que es el estudio de las doctrinas ocultas de las diversas religiones y filosofías, haciendo hincapié en los fenómenos paranormales y los poderes ocultos del ser humano.

Esoterismo es el estudio y la práctica de tradiciones esotéricas, es decir, vinculadas a corrientes religiosas y filosóficas importantes, pero (al menos en origen) desconocidas o secretas para el gran público.

Pseudociencia (“falsa ciencia”, del latín pseudo: “falso” y scientia: “conocimiento”) es un término que da cuenta de un conjunto de supuestos conocimientos, metodologías, prácticas o creencias no científicas, pero que reclaman dicho carácter. Este concepto es utilizado por los enfoques epistemológicos preocupados por el criterio de demarcación de la ciencia y tiene mayor consenso entre las ciencias exactas y naturales.

Superstición es la creencia, no fundamentada, o asentada de forma irracional en el hombre, de que diversas acciones voluntarias como rezos, ensalmos, conjuros, hechizos, maldiciones u otros rituales, o involuntarias: como la caída de sal al suelo o la llegada de un martes 13, pueden alterar el destino o la suerte de una persona. Se incluyen entre las supersticiones la adivinación y sus distintas disciplinas astrología, quiromancia, cartomancia o tarot, geomancia o Feng Shui, espiritismo, etcétera y el curanderismo.